Viento Del Pueblo Con Poemas

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Published on June 28, 2009

Author: alfmaba

Source: slideshare.net

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Texto completo del proyecto teatral y didáctico denominado "MIGUEL HERNÁNDEZ: VIENTO DEL PUEBLO"

MIGUEL HERNÁNDEZ: “VIENTOS DEL PUEBLO”, “UN POETA NECESARIO” ACOTACIONES TEXTO (imágenes del NODO. Prisión Provincial de Torrijos (Madrid) Iniciar con esas 16 de mayo de 1939 imágenes y con el texto Mi muy querida Josefina: del último bando de Ayer día 15 me encerraron en la 4ª galería de esta cárcel de Madrid. guerra: “Cautivo y Desde el 20 de abril en que salí de Alicante me ha perseguido la mala suerte: ya sabes que el canónigo de la catedral, don Luis Almarcha, con desarmado...”) quien pasé tantas tardes en su biblioteca, no ha querido interceder por mi seguridad; Jorge Guillén, a quien creía en Sevilla, está fuera de España M. Hernández y desde el año pasado; Romero Murube, a pesar de su cargo en el Alcázar Josefina están de Sevilla, pensaba que era peligroso que permaneciese en la ciudad, ... Crucé a Portugal por la frontera de Huelva el 29 de abril. El dinero que me separados por un muro: dio mi hermano, con tantas idas y venidas, se había terminado y llevaba * Josefina hace tareas semanas durmiendo al raso y comiendo lo que podía, así que decidí vender domésticas (doblar el traje oscuro (el que me compré para el viaje a la Unión Soviética) y, con mucho dolor, el reloj de oro que me regaló mi amigo el poeta Vicente ropa, coser, hacer Aleixandre por nuestra boda. Fíjate hasta dónde llega mi mala suerte: el punto, etc.) mientras regalo de mi amigo y protector levantó sospechas y me denunciaron a la él escribe-lee. policía portuguesa. ¿Cómo no iban a sospechar que alguien con mi aspecto pudiera llevar un reloj de oro si no era porque lo había robado? Aleixandre envío el justificante de compra con rapidez, pero ya me habían identificado: resultó que un guardia civil que estaba en Rosal de la Frontera y que, para mi desgracia, es oriolano como yo, me identificó como “un activista rojo y peligroso”. ¡Yo, que lo único que hice fue amar al pueblo! (Sentado sobre los muertos) Sentado sobre los muertos que se han callado en dos meses, beso zapatos vacíos y empuño rabiosamente la mano del corazón y el alma que lo mantiene. Que mi voz suba a los montes y baje a la tierra y truene, eso pide mi garganta desde ahora y desde siempre. Acércate a mi clamor, pueblo de mi misma leche, árbol que con tus raíces encarcelado me tienes, que aquí estoy yo para amarte y estoy para defenderte con la sangre y con la boca como dos fusiles fieles. Si yo salí de la tierra, si yo he nacido de un vientre desdichado y con pobreza, no fue sino para hacerme ruiseñor de las desdichas, eco de la mala suerte,

y cantar y repetir a quien escucharme debe cuanto a penas, cuanto a pobres, cuanto a tierra se refiere. Ayer amaneció el pueblo desnudo y sin qué ponerse, hambriento y sin qué comer, y el día de hoy amanece justamente aborrascado y sangriento justamente. En su mano los fusiles leones quieren volverse para acabar con las fieras que lo han sido tantas veces.[...] Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue, en los veneros del pueblo desde ahora y desde siempre. Varios tragos es la vida y uno solo la muerte. Hoy mismo le escribo a don José María de Cossío y al entrañable Pablo Neruda, que está en la embajada de Chile en París, para que hagan lo posible por ayudarme y sacarme de España. Di a mi padre y a mi hermano que consigan los mejores informes de conducta y que me reclamen a Orihuela. Tormento mío, querida Josefina, tú no te preocupes por mí: estoy muy bien de salud. Me acuerdo mucho de mi Manolillo y de ti. ¿Sigue engordando el niño? ¡Ayer cumplió cuatro meses! Cox (Alicante) * Miguel escribe y 25 de mayo de 1939 hace gestos de dolor y Querido Miguel: tristeza cuando ella Sé por algunos amigos que don Pablo Neruda hace cuanto puede, escribe-lee. incluso junto a Mará Teresa León y Rafel Alberti han impresionado a un cardenal de París con tu auto sacramental “Quién te ha visto y quien te ve y sombra de lo que eras” y este ha pedido tu libertad a Franco. También tu amigo Juan Bellod, que ahora es un cargo en la Jefatura Provincial de Falange, ha escrito un informe muy favorable hacia ti, pero no se atreve a ir a Madrid para ser tu abogado. El canónigo también ha escrito un informe. Manolillo está bien, todo lo bien que se puede estar en estos tiempos en que falta de todo. La poquita leche que encuentro la rebajo con agua y así le dura más. Te echo de menos Miguel. Estoy muy sola. Mi padre, tan bueno y que tanto te quería, murió por esas cosas absurdas de la guerra, mi madre también al poco de casarnos y ¡ahora, tú en la cárcel! ¿Cuándo terminará este calvario? ¿Cuándo podré estar contigo y que me leas esas cosas que Josefina sueña como si me escribes y que llegan a lo más hondo de mi alma? recordara el poema. (Fragmentos de Hijos de la luz y de la sombra) Eres la noche, esposa: la noche en el instante mayor de su potencia lunar y femenina. Eres la medianoche: la sombra culminante

donde culmina el sueño, donde el amor culmina. Forjado por el día, mi corazón que quema lleva su gran pisada del sol adonde quieres, con un sólido impulso, con una luz suprema, cumbre de las montañas y los atardeceres.[...] La noche se ha encendido como una sorda hoguera de llamas minerales y oscuras embestidas. Y alrededor la sombra late como si fuera las almas de los pozos y el vino difundidas. Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente, la visible ceguera puesta sobre quien ama; ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente, ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama. La sombra pide, exige seres que se entrelacen, besos que la constelen de relámpagos largos, bocas embravecidas, batidas, que atenacen, arrullos que hagan música de sus mudos letargos. Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta, tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida. Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta, con todo el firmamento, la tierra estremecida.[...] Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales, tendiendo está la sombra su constelada umbría, volcando las parejas y haciéndolas nupciales. Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía. Prisión Provincial de Torrijos (Madrid) 19 de julio de 1939 Mi preciosa nena: No desesperes que las cosas parece que pintan bien y muy pronto estaremos abrazados y haciendo corretear a nuestro hijito. Yo volveré si es necesario a trabajar de pastor: aunque sabes que la poesía hacía de mí un pastor distraído, conozco bien el oficio, ayudar a las madres parideras, Con añoranza ordeñar, cargar con los corderitos,... Sabrás que ya tengo abogado, Cossío y Llosent me lo han conseguido: un buen muchacho. Ya conozco el buen informe de Bellod, pero el de don Luis Almarcha (del que he oído que va para obispo y diputado en Cortes) “no dice gran cosa”: yo creo que no me perdona que me haya “descarriado” como ellos dicen. ¿Que le voy a hacer si la miseria y la injusticia me han hecho ver el mundo de otra manera? Sé que tú eres muy devota y no te lo reprocho, pero yo soy así. También mi queridísimo amigo, mi casi hermano Ramón Sijé discutió conmigo porque perdí eso que Josefina se limpia las llaman fe. ¡Cuánto me duele, Josefina, sólo recordar a mi amigo del alma! lágrimas con un pañuelo (Elegía a Ramón Sijé) y Miguel con el puño (En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería.) . Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas, compañero del alma, tan temprano. Alimentando lluvias, caracoles Y órganos mi dolor sin instrumento, a las desalentadas amapolas daré tu corazón por alimento. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento. Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado. No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida. Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos. .Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada. En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes sedienta de catástrofe y hambrienta . Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes. Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de mis flores pajareará tu alma colmenera de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores. Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irá a cada lado disputando tu novia y las abejas. Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de enamorado. A las aladas almas de las rosas... de almendro de nata te requiero,: que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero. Basta de lamentos, mi amada Josefina, “yo he aprendido a no Josefina sonríe al leer- desesperarme... Con los amigos que he encontrado aquí me paso el día... riéndome de todo aquello que puede atacar mi salud y desgastar mis oír las ocurrencias de energías, que quiero conservar para luchar porque a vosotros no os falte lo Miguel que hoy apenas podéis tener: la felicidad y el pan... Estoy aquí como en un hotel de primera, sin ascensor, pero con una gran esperanza de verte, de ver a ese hijo que me crías... En la manta duermo bien..., tres horas de siesta y 8 de lo demás, y eso que sólo tenemos palmo y medio de habitación por cabeza y cuerpo... ¡Pobre cuerpo! Entre sarna, piojos, chinches y toda clase de animales, sin libertad, sin ti, Josefina, sin ti Manolillo de mi alma... El pijama se me ha roto y le he puesto un remiendo que es media camisa, porque se me veía toda la parte de atrás y era una verdadera vergüenza”. Nena, no se te olvide mandarme alguna libreta de esas forradas de hule. En ellas sigo escribiendo mis poemas: cuando salga tendré algún libro para publicar que nos ayudará en esta miseria. Cox (Alicante) 3 de septiembre de 1939 Miguel: Sé que estás mal aunque pretendas hacerme reír, sé que pasas calamidades, pero no vayas a creerte que aquí vivimos en la abundancia. Manolillo tiene ya 7 meses y le han salido 5 dientes que me hacen daño cuando aprieta para mamar y sacar sólo un poquito de leche. El hambre aquí camina por las calles y entra en las casas de todos los pobres: Miguel, A Miguel le duele esa ¡hay días que sólo tengo para comer pan y cebolla! información. (Nana de la cebolla) La cebolla es escarcha Josefina mece una cuna cerrada y pobre. Escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha grande y redonda. En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba. Pero tu sangre, escarchada de azúcar, cebolla y hambre. .

Una mujer morena resuelta en luna se derrama hilo a hilo sobre la cuna. Ríete, niño, que te traigo la luna cuando es preciso. Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en tus ojos la luz del mundo. Ríete tanto que mi alma al oírte bata el espacio. Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea. Es tu risa la espada más victoriosa, vencedor de las flores y las alondras Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor. La carne aleteante, súbito el párpado, el vivir como nunca coloreado. ¡Cuánto jilguero se remonta, aletea, desde tu cuerpo! Desperté de ser niño: nunca despiertes. Triste llevo la boca: ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma. Ser de vuelo tan lato, tan extendido, que tu carne es el cielo recién nacido. ¡Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera! Al octavo mes ríes

con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades. Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes. Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma. Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro. Vuela niño en la doble luna del pecho: él, triste de cebolla, tú, satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre. Yo haré de seguir mandándote ropa, algo de comida y tus libretas, aunque tenga que ir a Orihuela, a la calle de Arriba y rogarle a tu padre o pedírle a Fenoll, tu amigo el poeta panadero. Prisión Provincial de Torrijos (Madrid) 6 de septiembre de 1939 Queridísimos Josefina y Manolillo: Hoy me ha vuelto a llamar el juez a declarar. Ahí he sabido de los buenos informes de Bellod y de la editorial Espasa-Calpe. Pero el del ayuntamiento de Orihuela dice que me conocían como el “Poeta Pastor” y el “Poeta Revolucionario”, amén de contar que llegué a ser unos meses el secretario de las Juventudes Socialistas del puebloy que me afilié al Partido Comunista. Ellos conocen mis libros, saben que estuve en el batallón de El Campesino, que realicé labores de propaganda en Jaén, lo saben casi todo. ¡Nunca disparé, odio las armas, pero sí fui leal a la República, leal a los trabajadores y a los pobres! (Tristes guerras) Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes, tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes, tristes. Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes, tristes. A pesar de todo creo que “el Dios al que tanto rezas hará que el día diecinueve de octubre lo pasemos juntos”. Varios poemas cortos, He conocido en esta prisión al dibujante y humorista Miguel Gila, no

leídos por dos chicos y me reconoció al principio porque dice que yo era ”un hombre rústico, Llegó con tres heridas macizo con ojos brillantes y mandíbula fuerte”, pero que ahora, después del trato de la policía portuguesa y las palizas de las autoridades franquistas, cantada me “habían marcado muy hondamente, que tengo movimientos lentos y ojos apenas entreabiertos”. Sigo escribiendo todo lo que puedo. Entregué a don José María Cossío unos originales de trabajos míos para que se los diese a mi hermana Elvira y ella te los mande a ti. Yo lo llamo Cancionero y romancero de ausencias, te imaginarás por qué. ¿Están ya en tu poder? Mira de guardarlos bien que yo no tengo copias. Escribo sobre las cosas que aquí me faltan y yo imagino: mi hijo, la tierra, el sol, la paz,... la libertad y, sobre todo, tú. 27 (Cogedme, cogedme) Cogedme, cogedme. Dejadme, dejadme. Fieras, hombres, sombras. Soles, flores, mares. Cogedme. Dejadme. 29 (Ausencia en todo veo) Ausencia en todo veo: tus ojos la reflejan. Ausencia en todo escucho: tu voz a tiempo suena. Ausencia en todo aspiro: tu aliento huele a hierba. Ausencia en todo toco: tu cuerpo se despuebla. Ausencia en todo pruebo: tu boca me destierra. Ausencia en todo siento: ausencia, ausencia, ausencia. 40 (El amor ascendía entre nosotros) El amor ascendía entre nosotros como la luna entre las dos palmeras que nunca se abrazaron. El íntimo rumor de los dos cuerpos hacia el arrullo un oleaje trajo, pero la ronca voz fue atenazada. Fueron pétreos los labios. El ansia de ceñir movió la carne, esclareció los huesos inflamados, pero los brazos al querer tenderse murieron en los brazos. Pasó el amor, la luna, entre nosotros y devoró los cuerpos solitarios. Y somos dos fantasmas que se buscan y se encuentran lejanos.

25 (Llego con tres heridas) Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida. Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte. Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor. En las calles de Madrid 16 de septiembre de 1939 M.H. debe salir del ¡ Ay Josefina mía!, no sé si esta postal llegará antes que yo: ayer, por espacio carcelario, más disposición gubernativa, nos pusieron en libertad a los que no tenemos cerca del proscenio denuncias por delitos de sangre. He visitado a mi abogado y a mi amigo Cossío en la editorial: ambos me aconsejan que salga de España. Incluso en la Embajada de Chile, donde me dan noticias del interés de Neruda, me dicen lo mismo. Carmen Conde dice que soy “el más inocente y confiado de los muchachos”, pero yo me sigo guiando por lo que me pide mi corazón: correr, volar a tus brazos, a tu boca y hacia Manolillo. Os veré muy pronto en Cox. 93 (Rueda que irás muy lejos) Rueda que irás muy lejos, ala que irás muy alto, torre del día eres, del tiempo y del espacio. Niño: ala, rueda, torre. Pie. Pluma. Espejo. Rayo. Ser como nunca, ser alborear del pájaro. Eres mañana. Ven con todo de la mano. Eres mi ser que vuelves hacia su ser más claro. El universo eres que gira esperanzado. Pasión del movimiento: la tierra es tu caballo. Cabálgala. Domínala. Y brotará en su casco su piel de vida y muerte, de sombra y luz piafando.

Asciende, rueda, vuela. Creador de alba y mayo, alumbra. Ven. Y colma el fondo de miz brazos. Seminario de Orihuela (cárcel provisional) 5 de octubre de 1939 No sé si podrás leer este papel, esposa mía, pues temo que las lágrimas lo mojen y se extiendan como un borrón. Creía que en mi pueblo, en Orihuela iba a estar seguro, pero el odio, no sólo de ese José María Patagorda que me denunció o de Morell, el guardia municipal que me detuvo, sino hasta de don Luis Almarcha que no quiere hacer nada por mí: ¿dónde estará su caridad cristiana? El mismo día de San Miguel, después de pasar un ratito agradable con los padres de Ramón Sijé, cuando apenas llevaba en libertad 15 días, vuelve este calvario. ¿Por qué no hice caso a Carmen Cónde cuando me decía: “¿Por qué te has ido a Orihuela, para que te crucifiquen, Miguel? - Vamos, Miguel: si a Voz en off de Carmen los que regresan a sus hogares, vencidos, les esperan cárceles y muerte. ¡No vayas, Miguel!” Conde Me tienen aquí muy recomendado: esto está abarrotado, es pestilente, insalubre y, por demás, me tienen aislado como si fuese el más Con ironía peligroso de todos. “Estoy pasando más hambre que el perro de un ciego [...] me alimentan los desprecios que hacéis no dándome noticias de vuestra vida [...] A nuestros paisanos les interesa mucho hacerme notar el mal corazón que tienen[...] No me perdonarán nunca los señoritos que haya puesto mi poca, o mi mucha inteligencia, mi poco o mi mucho corazón [...] al servicio del pueblo de una manera franca y noble. Ellos preferirían que fuese un sinvergüenza. No lo han conseguido ni lo conseguirán. Mi hijo heredará de su padre, no dinero; honra” (Sigo en la sombra, lleno de luz: ¿existe el día?) Miguel enfatiza la parte Sigo en la sombra, lleno de luz; ¿existe el día? final, con orgullo ¿Esto es mi tumba o es mi bóveda materna? Pasa el latido contra mi piel como una fría losa que germinara caliente, roja, tierna. Es posible que no haya nacido todavía, o que haya muerto siempre. La sombra me gobierna. Si esto es vivir, morir no sé yo qué sería, ni sé lo que persigo con ansia tan eterna. Encadenado a un traje, parece que persigo desnudarme, librarme de aquello que no puede ser yo y hace turbia y ausente la mirada. Pero la tela negra, distante, va conmigo sombra con sombra, contra la sombra hasta que ruede a la desnuda vida creciente de la nada. Seminario de Orihuela: Prisión de San Miguel 20 de octubre de 1939 Querida Josefina: Más de quince días aquí y sin tener noticias vuestras, sin unas letras: ese es mi mayor dolor. Porque los dolores que me trae esta gente bruta los Con rabia y firmeza pienso aguantar: a mí no me joden ni ellos ni nadie. No sé vengarme, pero

sí afirmarme más en defender la justicia. Sigue guardando los originales que te hago llegar clandestinamente. Si logro tener cinco o seis libros cuando salga de aquí, tenemos pan seguro cuando se publiquen... si antes no he muerto de hambre. Si nos vieras Josefina, aquí hay más de 1700 y ¡qué cara de presos tienen todos: tan blancos que dan miedo! Probablemente a mí me pasará lo mismo, pero como no me veo, no me asusto. Por favor, hazme llegar aguna noticia vuestra, ¿qué dice mi niño? Como se habla aun niño ¡Mira que hago lo mismo y no os escribo! No temas, yo puedo estar jodido, pero poco dispuesto a hacer daño a nadie, y nunca a vosotros. Mientras, me consuelo recordando los poemas que he escrito para ti, como aquel soneto que me inspirabas cuando, siendo novios, despues de besarnos, rechazabas mis manos. (Al derramar tu voz su mansedumbre) Al derramar tu voz su mansedumbre de miel bocal, y al puro bamboleo, en mis terrestres manos el deseo sus rosas pone al fuego de costumbre. Exasperado llego hasta la cumbre de tu pecho de isla, y lo rodeo de un ambicioso mar y un pataleo de exasperados pétalos de lumbre. Pero tú te defiendes con murallas de mis alteraciones codiciosas de sumergirse en tierras y océanos. Por piedra pura, indiferente, callas: callar de piedra, que otras y otras rosas me pones y me pones en las manos. Prisión Conde Toreno (Madrid) 3 de diciembre de 1939 En esta octava parada de mi vía crucis carcelario a la que he llegado hoy, no es la cárcel lo que más me duele. El veros a mis hermanos Vicente y Encarna y sobre todo a ti, Josefina, y a Manolillo y poder abrazaros sólo un instante ha sido más doloroso que las torturas y la enfermedad. Pero, ¡ya sé lo que es tener a un hijo en brazos, Josefina! No te preocupes, mi palidez de preso desterrado de la luz se irá con el sol; mi delgadez se inflará sólo comiéndote con los ojos; y mi debilidad, descansando y contando historias a nuestro hijo. Además he encontrado aquí a un antiguo conocido que me cuidará, un muchacho que fue sanitario en el ejército republicano, Antonio Buero Vallejo: ¡acuérdate de lo que te digo: será un gran escritor de teatro, seguro! Él, además, es un gran lector Voz en off de Buero de poesía y me ha llenado de alegría que diga cosas de mí como que soy “un poeta necesario, eso que muy pocos poetas [...] logran ser [...] fuentes Vallejo sin las que no podríamos pasar y que se llaman Manrique, San Juan de la Cruz, Fray Luis o Machado”. Ellos eran y son mis maestros y los quería imitar en aquel mi primer libro Perito en lunas, aquel que comencé a escribir en el monte cuidando las cabras. XV (Por donde quiso el pie fue esta blancura) Por donde quiso el pie fue esta blancura, no por ingeniería, en evasiva; Ironía descarnada

cuya copa de lana dulce, apura la que con sus pezuñas más la activa. Serpentina por eso está; segura en la sombra, presente a fuerza viva, sabiendo su desagüe y su remanso por los que suenan faros sin descanso. XXXV (Hay un constante estío de ceniza) Hay un constante estío de ceniza para curtir la luna de la era, más que aquella caliente que aquel iza, y más, si menos, oro, duradera. Una imposible y otra alcanzadiza, ¿hacia cuál de las dos haré carrera? Oh tú, perito en lunas: que yo sepa qué luna es de mejor sabor y cepa. Estoy en la galería de los condenados a muerte, pero no temas, sólo es que no hay espacio en otras. Aquí tenemos mucha holgura, 40 ó 50 centímetros por persona. Para darnos la vuelta, tenemos que avisar y, muy ordenadamente, media galería se da la vuelta. Además he encontrado a buenos amigos como Fernando Fernández Revuelta y Fidel Manzanares, sus familias de Madrid me lavan la ropa y me ayudan en lo que pueden. He escrito a Cossío. Un día de estos vendrá a verme para que me dé Muy despacio, entre su impresión sobre la marcha del proceso en el Consejo de guerra Permanente número 5. Nos aplican, Josefina mía, la “Ley de resignación y odio Responsabilidades Políticas”: ¡qué cínicos, ¿por qué no le llaman directamente exterminio de los vencidos? Cox (Alicante) 20 de diciembre de 1939 Mi añorado Miguel: ¡Qué solos estamos Manolillo y yo sin ti! No por estas fechas de la Navidad que se acerca, sino porque tu hijito llora al acordarse de tu abrazo y yo porque los necesito más que el comer. Por eso te envío otra foto, hemos tenido que ir a Elche, porque aquí en Cox no hay fotógrafo. Por nosotros no te preocupes, salimos adelante con mi trabajo de costurera y lo que puedo sacar del pequeño huerto que me han permitido labrar. ¿Te acuerdas de nuestra “luna de miel” en Jaén? Tú estabas destinado en el Altavoz del Frente y me enseñaste a escribir a máquina: te ayudaba a pasar tus poemas a limpio y te reías de mi lentitud. Añoro aquella felicidad nuestra que también la rompió la fatalidad de la muerte de mi madre. Pero ahora sólo quiero acordarme de aquel libro que te ayudé a escribir (bueno, sólo a pasar a máquina): “Viento del pueblo”. A partir de él comenzaron a llamarte “el gran poeta del pueblo”. Y era lógico porque, como tú decías, luchabas ”porque la revolución no sea una borrachera que (Podemos intentar precipite a España en un caos de atropellos y banalidades...[por eso] nunca combinar lectura y me saldré de mi destino de poesía, que es el destino del pueblo” canción) (Vientos del pueblo) Vientos del pueblo me llevan, aragoneses de casta, vientos del pueblo me arrastran, murcianos de dinamita me esparcen el corazón frutalmente propagada, y me aventan la garganta. leoneses, navarros, dueños

Los bueyes doblan la frente, del hambre, el sudor y el hacha, impotentemente mansa, reyes de la minería, delante de los castigos: señores de la labranza, los leones la levantan hombres que entre las raíces, y al mismo tiempo castigan como raíces gallardas, con su clamorosa zarpa. vais de la vida a la muerte, vais de la nada a la nada: No soy un de pueblo de bueyes, yugos os quieren poner que soy de un pueblo que embargan gentes de la hierba mala, yacimientos de leones, yugos que habéis de dejar desfiladeros de águilas rotos sobre sus espaldas. y cordilleras de toros con el orgullo en el asta. Crepúsculo de los bueyes Nunca medraron los bueyes está despuntando el alba. en los páramos de España. Los bueyes mueren vestidos de humildad y olor de cuadra; ¿Quién habló de echar un yugo las águilas, los leones sobre el cuello de esta raza? y los toros de arrogancia, ¿Quién ha puesto al huracán y detrás de ellos, el cielo jamás ni yugos ni trabas, ni se enturbia ni se acaba. ni quién al rayo detuvo La agonía de los bueyes prisionero en una jaula? tiene pequeña la cara, Asturianos de braveza, la del animal varón vascos de piedra blindada, toda la creación agranda. valencianos de alegría y castellanos de alma, Si me muero, que me muera labrados como la tierra con la cabeza muy alta. y airosos como las alas; Muerto y veinte veces muerto, andaluces de relámpagos, la boca contra la grama, nacidos entre guitarras tendré apretados los dientes y forjados en los yunques y decidida la barba. torrenciales de las lágrimas; Cantando espero a la muerte, extremeños de centeno, que hay ruiseñores que cantan gallegos de lluvia y calma, encima de los fusiles catalanes de firmeza, y en medio de las batallas. Prisión Conde Toreno (Madrid) 30 de diciembre de 1939 Mi amada Josefina: El próximo 2 de enero cumples veinticuatro años y el día cuatro nuestro Manolillo su primer año de vida, “no quiero que pase el día de tu cumpleaños y el de nuestro hijo sin que recibas algo mío. No es mucho lo que puedo mandarte más que esta carta. Paso algunos malos ratos, porque yo, como mi hijo, no me acostumbraré a estarme quieto, a no moverme de un lado para otro, a no andar mucho al día. Aquí me doy unos paseos muy cortos. Como el patio es pequeño, paseándolo acabo mareado de dar vueltas y encontrarme siempre en el mismo lugar[...]. Aún me suena el beso que me diste en la oreja. Todas las cosas me acompañan en esta soledad de francsicanos que tengo. Aún te calentaré los pies esta primavera en nuestro catafalco. Bastante los echo de menos, y bastante envidio a Manolillo que se encarga de calentarte la cama”. 59 (Menos tu vientre)

Menos tu vientre, todo es confuso. Menos tu vientre, todo es futuro fugaz, pasado baldío, turbio. Menos tu vientre, “Andaluces de Jaén” es todo es oculto. una arenga, casi un Menos tu vientre, todo inseguro, mitin todo postrero, polvo sin mundo. Menos tu vientre, todo es oscuro. Menos tu vientre claro y profundo. Yo también recuerdo aquellas tardes en la azotea de aquel caserón nobiliario que compartíamos con Herrera Petere y donde conocí al entrañable Comandante Carlos (Vitorio Vidale, era el verdaero nombre de este italiano de las Brigadas Internacionales). Fueron días de felicidad: nuestros paseos por los campos de olivos y los baños en la alberca cercana a nuestra casa. Pudiste comprender y compartir el sentido de mi labor: el libro Vientos del pueblo, y nuestro trabajo con el grupo de Altavoz del Frente: editamos la revista Frente Sur, leía poemas en la radio para animar a los trabajadores y jornaleros de Jaén a defender la República del pueblo: (Andaluces de Jaén) Andaluces de Jaén, No la del terrateniente aceituneros altivos, que os sepultó en la pobreza, decidme en el alma: ¿quién, que os pisoteó la frente, quién levantó los olivos? que os redujo la cabeza. No los levantó la nada, Árboles que vuestro afán ni el dinero, ni el señor, consagró al centro del día sino la tierra callada, eran principio de un pan el trabajo y el sudor. que sólo el otro comía. Unidos al agua pura ¡Cuántos siglos de aceituna, y a los planetas unidos, los pies y las manos presos, los tres dieron la hermosura sol a sol y luna a luna, de los troncos retorcidos. pesan sobre vuestros huesos! Levántate, olivo cano, Andaluces de Jaén, dijeron al pie del viento. aceituneros altivos, Y el olivo alzó una mano pregunta mi alma: ¿de quién, poderosa de cimiento. de quién son estos olivos? Andaluces de Jaén, Jaén, levántate brava aceituneros altivos, sobre tus piedras lunares, decidme en el alma: ¿quién no vayas a ser esclava amamantó los olivos? con todos tus olivares.

Vuestra sangre, vuestra vida, Dentro de la claridad no la del explotador del aceite y sus aromas, que se enriqueció en la herida indican tu libertad generosa del sudor. la libertad de tus lomas. Prisión Conde Toreno (Madrid) 19 de enero de 1940 Josefina cose o plancha ¿Cómo te puedo decir esto, mi Josefina querida, sin que te alarmes? porque de esta carta no se Ayer, 18 de enero, el Consejo de Guerra Permanente número 5 nos procesó al periodista Eduardo Guzmán, a mí y a otros 27 compañeros más. entera En menos de dos horas el tribunal dictó diecisiete penas de muerte y 12 penas de cárcel. El fiscal primero nos acusó a todos de las barbaridades más terribles que pueda imaginar una mente enferma, pero después se ensañó con Eduardo y conmigo porque, según él eramos peores por no ser analfabetos ni ignorantes. Para él eran graves delitos el que hubiera sido comisario político de mi batallón, que escriba versos o participase en conferencias y mítines. Nuestro abogado defensor (el mismo para todos) ni siquiera pudo leerse todos los papeles pues se los dan unas tres horas antes del juicio. En esas condiciones no debe extrañarte que la Auditoría de Guerra del Ejército de Ocupación confirme definitivamente el 30 de enero el mismo veredicto: Miguel mueve la boca VEREDICTO como si lo leyese, pero “CONSIDERANDO que el responsable criminalmente de un delito lo es lo hace una voz en off, también civilmente. VISTOS los artículos citados y demás de general con firmeza militar. aplicación. FALLAMOS que debemos condenar y condenamos al procesado MIGUEL HERNÁNDEZ GILABERT, como autor de un delito de ADHESIÓN a la rebelión militar, a la pena de MUERTE, accesorias legales para caso de indulto, y en cuanto a la responsabilidad civil se estará a la Ley de 9 de febro de 1939. Así por esta sentencia lo pronunicamos y firmamos.” No temas, mi amor, todavía ha de ratificarlo Franco y parece que tiene mucho trabajo estos días firmando otras ejecuciones: ¡a lo mejor se les han acabado las balas antes de que nos toque a nosotros! Ten confianza, yo aún creo que mis amigos, sobre todo José María de Cossío, harán algo por evitar que mi mano no acaricie tu cara. Les he hecho saber la situación en una nota escrita en papel de fumar y sacada clandestinamente de la cárcel. (Llamo a los poetas -fragmento-) Entre todos vosotros, con Vicente Aleixandre y con Pablo Neruda tomo silla en la tierra: Miguel arruga o rompe tal vez porque he sentido su corazón cercano la carta. cerca de mí, casi rozando el mío. Con ellos me he sentido más arraigado y hondo, y además menos solo. Ya vosotros sabéis lo solo que yo voy, por qué voy yo tan solo. Andando voy, tan solos yo y mi sombra. Alberti, Altolaguirre, Cernuda, Prados, Garfias, Machado, Juan Ramón, León Felipe, Aparicio, Oliver, Plaja, hablemos de aquello a que aspiramos: por lo que enloquecemos lentamente. Hablemos del trabajo, del amor sobre todo,

donde la telaraña y el alacrán no habitan. Hoy quiero abandonarme tratando con vosotros de la buena semilla de la tierra. Dejemos el museo, la biblioteca, el aula sin emoción, sin tierra, glacial, para otro tiempo. Ya sé que en esos sitios tiritará mañana mi corazón helado en varios tomos. [...] Ahí está Federico: sentémonos al pie de su herida, debajo del chorro asesinado, que quiero contener como si fuera mío, y salta, y no se acalla entre las fuentes. Siempre fuimos nosotros sembradores de sangre. Por eso nos sentimos semejantes del trigo. No reposamos nunca, y eso es lo que hace el sol, y la familia del enamorado. Siendo de esa familia, somos la sal del aire. Tan sensibles al clima como la misma sal, una racha de otoño nos deja moribundos sobre la huella de los sepultados. [...] Vive tranquila, mi amor, si puedo evitaré que conozcas, por ahora estas desdichas. Esta noche te escribiré otra carta, te contaré alegrías aunque no las tenga; te haré bromas, a pesar de mi dolor; te hablaré de amor, no de muerte. Cox (Alicante) 2 de febrero de 1940 Mi amado Miguel: Un amigo me ha contado que saldrá pronto tu juicio. Tu padre no dice nada: está triste y parece como si quisiera dar a entender que “tú te lo has buscado”; pero tus hermanas y yo estamos angustiadas sin tener noticias concretas, aunque hacemos de tripas corazón para que Manuel Miguel no nos vea llorar. Son muchos los amigos que hacen gestiones: Neruda desde París, Ontañón en la embajada de Chile en Madrid, Aleixandre con su padre que es militar retirado, Lezama ha escrito a Manuel Machado,... y Cossío hace todo lo que puede hasta dejando de trabajar en su enciclopedia Los toros. Te queremos a nuestro lado, aquí en Cox, porque en Orihuela son pocos los que te odian, pero mandan. Quiero que juegues con Manolillo y verte escribir al fresco,... te quiero. Prisión Conde Toreno (Madrid) 23 de julio de 1940 ¡Qué alivio poder comunicarte esto, Josefina mía: hoy he recibido la resolución de la conmutación de la pena de muerte! Pensarás que te miento: sí, mi amor, lo hice para que no sufrieras. Mi juicio salió el 18 de enero y me condenaron a pena de muerte. No quería que mi familia, ni los padres de Ramón Sijé (mi familia adoptiva) y menos tú, tuvieseis la congoja y la ansiedad permanentemente en vuestro corazón. Mi buen amigo Cossío habló con el escritor falangista Sánchez Mazas y con el médico del ministro del Ejército, general Valera. Parece ser que este ministro y Sánchez Mazas lograron hablar con Franco. Aunque sea falangista hay que reconocer que este Mazas tuvo que tener co..., narices para pedirle a Franco “gracia para un gran poeta” y repetirle: “es un

gran poeta”· Franco escuchó los argumentos y pronunció una frase parecida a “otro García Lorca no”. Y por eso decidió conmutarme la pena de muerte. Ya ves, no me matará un pelotón de ejecución como ha ocurrido con la mayoría de mis compañeros de sumario, ¡espero que tampoco me mate la cárcel! Aún tengo esperanzas, porque tengo la vida, porque también te quiero y quiero amarte y seguir amando y viviendo en libertad. (El Herido II: Para la libertad...) Para la libertad sangro, lucho, pervivo. Para la libertad, mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos. Para la libertad siento más corazones que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas, y entro en los hospitales, y entro en los algodones como en las azucenas. Para la libertad me desprendo a balazos de los que han revolcado su estatua por el lodo. Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos, de mi casa, de todo. Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada. Retoñarán aladas de savia sin otoño reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado, que retoño: porque aún tengo la vida. Postdata: mi “Manolillo querido, tengo varias novias para ti. Una tiene tres meses y otra catorce... Tengo ganas de cogerte por mi cuenta y comerte. Aprende mi nombre y aprende a morder que me comas tú también cuando me cojas...” Dile a mamá que se prepare y te prepare, que el día 24 de septiembre, día de las Mercedes, dejan entrar a los niños a “la cárcel de tu padre”. ¡No vayáis a faltar! Cox (Alicante) 4 de agosto de 1940 Miguel, ¿por qué me haces eso?, ¿crees acaso que soy una mujer débil? Debes saber que si soy capaz de sacar adelante a nuestro hijo y de mandarte a ti lo que pueda, debes considerarme capaz de saber la verdad. Quiero compartir tus penas y alegrías y saber todo lo tuyo y no quiero enfadarme contigo.. Claro que iremos a Madrid, sacaré el dinero de debajo de las piedras si es necesario. Tu hermana Elvira y sus tres hijos también irán, espero que los dejen entrar. De todas formas, quiero serte sincera: nuestra vida es muy difícil, el trabajo de costurera a veces no nos da ni para comer una vez al día. Con tu padre no puedo contar y me es muy difícil seguir comprando fiado. ¿Que me aconsejas?

Prisión Provincial de Palencia 25 de septiembre de 1940 Mi querida esposa: “Ya sé lo que es tener un hijo en brazos, Josefina. Y sé que Manolillo me conoce muy bien. A Rosita (la de Elvira) le decía: Mi papá es mío, el tuyo es Paco. También he podido comprobar que está muy alto y gordo y que no le ha faltado de comer aunque tú hayas pasado hambres”. Dile a mi madre que no sufra por este cabezón que tiene por hijo y que hoy he encargado que le envíen los medicamentos que le hacen falta. No me preguntes cómo los he conseguido. Y tú tampoco te preocupes, cuídate, nena, que “cuidarte tú es cuidar a nuestro hijo y a mí. Aunque yo Miguel tose no necesito nada: tengo de todo porque tengo una salud a pruebas de lo escandalosamente bueno y lo malo...”. Hasta me he echado a fumar para matar los ratos de aburrimiento. Yo sé que la vida ha sido muy dura contigo, que has perdido muchas cosas, pero no pierdas la esperanza de ser feliz. “Tienes madera de mártir, y es muy posible que algún día vengas en el santoral del almanaque: Santa Josefina, casada, tonta y mártir”. Atiende y verás cómo las cosas pueden ir mejor: Donoso, el amigo de la embajada de Chile, te hará llegar, quizá a través de Aleixandre, 150 pesetas al mes. Algo te aliviará eso de “los malos tratos que te está dando la miseria”. Di a mi padre que me escriba, que me cuente cómo están él y madre, que me hable de sus viajes y del ganado. (Tengo estos huesos hechos a las penas) Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes: pena que vas, cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas. Como el mar de la playa a las arenas, voy en este naufragio de vaivenes, por una noche oscura de sartenes redondas, pobres, tristes y morenas. Nadie me salvará de este naufragio si no es tu amor, la tabla que procuro, si no es tu voz, el norte que pretendo. Eludiendo por eso el mal presagio de que ni en ti siquiera habré seguro, voy entre pena y pena sonriendo. Cox (Alicante) 15 de ocubre de 1940 Menos mal, querido Miguel, que nos enteramos a tiempo de tu traslado a Palencia. ¡A Palencia! Parece como si el diablo, o algún malnacido, hubiera cambiado una letra para no acercarte a nosotros. ¿Por Enfatiza la V qué no te habrán traído a Valencia? Llevé a Orihuela tu última carta y les leí que les pedías que te Miguel llora escribiera tu padre. Él sigue en silencio, ¡ya sabes lo testarudo que es! Has de saber que la ayuda de tus amigos me está llegando. ¡Hay que ver cómo te preocupas de nosotros hasta dentro de la cárcel!, ¡cómo será cuando estés con nosotros! Por aquí empieza a refrescar. Algún vecino me dice que por aquella tierra de Palencia hace mucho más frío, por eso es famosa por sus mantas.

¡Abrígate, que tú eres muy dispuesto a los resfriados y las calenturas! Y barrunto que me engañas con eso de la salud, porque tú siempre has sido muy delicado con el estómago y recuerdo que tus dolores de cabeza eran muy grandes. Así que cuéntame de pe a pa cómo estás. Por si acaso, te mando algo de ropa de abrigo. Reformatorio de Adultos de Ocaña (provincia de Madrid) 28 de noviembre de 1940 Como verás, Josefina, sigo con esta gira turística de cárcel en cárcel. Recibí como agua de mayo la ropa que me mandaste, pero en Palencia Miguel, demacrado, hace frío de verdad, hasta se congela la risa. Y menos mal q

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