Revista karma 7 num.059-49

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Information about Revista karma 7 num.059-49

Published on November 3, 2018

Author: shiao54

Source: slideshare.net

1. ¿SON LOS OVNIS AMIGOS O ENEMIGOS NUESTROS? TENTATIVAS DE COMUNICACION En los círculos ovniológicos ya no es un secreto que tales tentativas de comunicación fueron hechas ya en el pasado y siguen haciéndose en el pre- sente. Probemos de mencionar algunas. U Empezamos con la pequeña carta geográfica aquí reproducida. Ella nos muestra, al menos en parte, una red de estaciones donde hay ins- talados grandes radares capaces de ras- •trear objetos volantes extraterrestrey recibir señales que puedan venir del espacio. 2) Existe el proyecto denominado Luz de estrellas" en curso de eje- cución en Texas, cerca de la ciudad de Austin, cuyo fin es el de llamar la a- tención de los ovninautas, comunicar con ellos e invitarles a aterrizar. 3) La NASA (National Aero- nautical and Space Administration) tiene ya en vías de realización un programa llamado SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence), que cos- tará cientos de millones de dólares y en el cual trabajan el Ames Research Center de Mountain View,California, y el Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California. 4) En los últimos dos años, el Ames Research Center ha celebrado ya dos cursillos de Comunicaciones Interestelares, en los que tomaron parte un buen número de técnicos y científicos. 5) Otro proyecto, en el que se in- vertirá más de un millón de dólares, contempla la construcción de un a- parato que ayude a los astrónomos a explorar mejor los puntos del espa- cio llamados "agujeros de agua" (waterholes), de los cuales, posible- Carta que muestra la localización de algunas estaciones de radar capaces de rastrear objetos volantes en el espacio y de recibir señales. (Fóto: "Midnight".) 49prensadelmisterio.blogspot.com

2. La gigantesca antena parabólica de Arecibo en Puerto Rico, con un diámetro de aproximada- mente 30 metros. (Foto: "Midnight".) mente, civilizaciones semejantes a la nuestra están enviando señales hacia nuestro planeta. 6) Un proyecto, aún en estado de discusión y evaluación, sería el de es- tablecer en la otra cara de la luna un inmenso radiotelescopio capaz de captar señales de enormes distancias. Un radiotelescopio de este tipo ya existe en Arecibo (Puerto Rico), y está construido de manera que pueda no sólo recibir sino también enviar al es- pacio señales de gran potencia. El proyecto NASA del que hablé en el apartado 3 se serviría también de esta estación, así como de tantas otras ya en uso, para seguir el curso de los satélites y explorar las estrellas. El doc- tor John Billingham, de la Sección Bio- lógica Extraterrestre de la NASA, ha confirmado que el radiotelescopio de Arecibo, en 1974, transmitió señales. Fue esta, una primera prueba, y las señales transmitidas fueron de escasa duración. Pero con ser tan escasa, la transmisión demostró que nosotros te- nemos capacidad para comunicar con aquellas formas de vida que puedan existir a la distancia de 30.000 años- luz de nuestro planeta. Hoy la estación de Arecibo se limita a la sola recepción de señales. "Pero esto —continúa diciendo el representante de la NASA— no signifi- ca que no hayan otras señales que via- jan continuamente por el espacio, emi- tidas, especialmente en los últimos 30 años, por miles y miles de estaciones de radio, de televisión, científicas, et- cétera. Por consiguiente, no debe ex cluirse que otras civilizaciones que puedan existir tengan ya la prueba de nuestra existencia. Y si del otro lado hay en realidad alguien que espera, con una cantidad tan grande de seña- les tendría que encontrar fácilmente l camino para llegar hasta nosotros." REACCIONES CONTRARIAS V REACCIONES FAVORABLES Esta más bien nutrida actividad des- :inada a establecer líneas de comunica- ión con los extraterrestres, no podía )asar desapercibida a los ufólogos y ientíficos, suscitando reacciones de aturaleza diversa y contraria. Los que creen en la actitud amisto- a y pacífica de los Ovnis, como pare- e que son los representantes de la JASA, aprueban y exhortan a las per- onas y los entes interesados a intensi- icar los intentos. "Es necesario —di- en— realizar los diversos >,programas cii la mayor urgencia posible." Aquéllos que, por el contrario, son e opinión adversa, ponen el grito en 1 cielo y afirman la necesidad de po- er fin a tales intentos. Entre los que protestan más vigoro- samente y apoyan su desaprobación con la autoridad de su bien reconocida y alta posición en el campo de la cien- cia, está el profesor sir Martin Ryle, Premio Nobel, Real Astrónomo de Gran Bretaña y profesor de radioastro- nomía en la Universidad de Cambrid- ge, en Inglaterra. "El enviar señales a civilizaciones extraterrestres —dice él— es como alumbrar en una caverna sin saber qué se esconde en la obscuridad. Quizá sea ya demasiado tarde. Otra civilización puede ver nuestra Tierra como una atrayente posibilidad de colonización. "Supongamos por un momento —si- gue diciendo--- que exista allá una civi- lización más avanzada que la nuestra, con escasez de petróleo y de metales o de cualquier otra cosa parecida. ¿No creen que se pondrían en busca de es- tas materias primas? ¿Y no es lógico pensar que si una civilización es capaz de desarrollar medios de transporte que atraviesen el espacio, será ésta una civilización superior a la nuestra y tal vez incluso más antigua? Es un hecho que los recursos de nuestro planeta se están agotando rápidamente con el adelanto de la tecnología. Es razona- ble pensar que lo mismo puede ocurrir en los demás planetas. En este caso, los extraterrestres podrían venir hacia no- sotros, tal como hicieron los conquis- tadores de la antigüedad, sobre nuestro planeta. Los aztecas del siglo XVII no te- nían armas que pudieran óponer a los fusiles y a las corazas de los españoles. y fueron conquistados y destruidos. Lo mismo podemos decir de los pieles rojas de Norteamérica, aplastados sin piedad por el hombre blanco. La Tierra podría encontrarse hoy n la misma situación que los aztecas y Íos pieles rojas. También nuestras ar- mas nucleares, en comparación con las armas de estas otras posibles civiliza- ciones, podrían no ser más que algo parecido a los arcos o flechas de la an- tigüedad. Sir Martin Ryle no ha elaborado ninguna hipótesis sobre la manera cómo una invasión de tal índole po- dría tener lugar, ni ha ofrecido casos específicos de actos hostiles perpetra- dos por los ovninautas, pero há segui- do diciendo: "La vida, tal como no- sotros la conocemos, está basada sobre las diversas formas de carbono. Pero es ingenuo pensar que no existen otras formas de vida. Podrían existir formas tan distintas de la nuestra, que no tu- vieran para nosotros ninguna semejan- za de vida. Y aunque se trate de una forma de vida tan diferente de la nues- tra, no significa que no tenga también necesidades materiales. Y tales necesi- dades podrían quizá ser satisfechas por algo que tengamos aquí en la Tierra. He mencionado el petróleo y los meta- les, sólo para dar un ejemplo fácil de entender, pero podría tratarse de cual- quier otra substancia. ¿Quién nos dice aue no podríamos ser considerados como una nueva fuente de materiales y ser tratados como tales? De lo poco 0

3. Ted Nelson muestra un dibujo del platillo volante que dice haber visto sembrar muerte y destrucción. (Foto "Midnight.) que sabemos, parece que ellos tienen la capacidad de aplastarnos con la misma facilidad que se aplasta una hormiga. ¡Bien sabemos lo que ha ocu- rrido en nuestro mismo planeta a los países subdesarrollados pero ricos en materias primas!" Estimulado por esta convicción, el profesor Ryle realizó unas gestiones cerca de la "Unión Internacional As- tronómica" pidiendo una orden de sus- pensión de toda tentativa de comuni- cación con otros mundos, al menos por el momento. "La Unión", —dice el profesor-- no tomó ninguna iniciativa porque no tiene ninguna jurisdicción en cosas de esta índole, para las cuales se precisa un acuerdo internacional. Pero con esta gestión mía he logrado al menos provocar una discusión sobre el problema". "En resumidas cuentas —dice sir Ryle— no hay ningún fundamento para creer que los visitantes extrate- rrestres lleguen aquí agitando ramitas de olivo." El científico inglés no es el único en pensar de esta manera. Opinando como él, está el director del Jodrell Bank Observatory, sir Lovell, quien se expresa así: "Debemos considerar toda forma de vida extraterrestre como un peligro real o potencial para nosotros y para nuestro planeta. Basta tomar en cuenta el problema del progresivo ago- tamiento de nuestros recursos en la Tierra para pensar que, muy probable- mente, otras civilizaciones extraterres- tres están explorando la Galaxia en busca de nuevos recursos o de una lo- calidad nueva que ocupar." Tanto el profesor Ryle como sir Lo- ve¡¡ concuerdan al decir: "Antes de que una nación decida mandar señales al espacio, debería tener lugar un inter- cambio de opiniones con base interna- cional. La decisión de dar a la publici- dad nuestra existencia, nuestros recur- sos, y nuestra tecnología, antes de po- nerse en práctica debería ser objeto de una profunda consideración y larga discusión. La doctora Margaret Burbidge, pre- sidente de la Asociación Astronómica Americana, también es de la misma opinión, y ha declarado que apoya en- tusiásticamente la idea de que todo proyecto de enviar mensajes al espacio, antes de realizarse, debería ser hecho objeto de una consulta global. "Noso- tros no podemos estar seguros —dice—, de que las formas de vida existentes posiblemente en el espacio estén nece- sariamente bien dispuestas para con nosotros". ACTOS DE HOSTILIDAD PERPETRADOS POR OVNIS Ninguno de los tres científicos men- cionados ha relacionado los hechos es- pecíficos que los han llevado a tales conclusiones. Es, por lo tanto, razona- ble preguntarse: ¿Hay en la casuística ovniológica, y especialmente en la mo- derna, actos específicos de hostilidad perpetrados por ovninautas y que justi- fiquen la inquietud y los temores ex- presados por los tres científicos, com- partidos por muchos otros? Para dar una respuesta a esta pre- gunta y ante la falta de una recopila- ción de dichos actos, he hecho perso- nalmente un trabajo de investigación que me ha conducido a los siguientes resultados: 1)La revista "Midnight" del 8 de noviembre de 1976 traía la noticia que el 13 de agosto de dicho año, un Ovni "sembró muerte y destrucción en unos pacíficos campos del estado de Virgi- nia". Casi todos los peces de un lago y muchos ejemplares dela fauna local fueron muertos, y parte de la vegeta- ción quedó completamente quemada. Uno de los testigos oculares fue Ted Nelson, uno de los directivos del Con- dado de Fairfax y hombre de probada honestidad, de elevada reputación y de sano equilibrio mental. 2)El fascículo de noviembre de 1976 de la revista "Official Ufo" pu- blicó un artículo bajo el título de "Son hostiles los Ovnis?". Su autor es Jerome Eden, un estudioso de me- teorología y Ovniología, quien ha pu- blicado tres libros por lo menos: "El Planeta en dificultades", "El asalto de los Ovnis" y "La Energía Orgone: la Respuesta al Suicidio Atómico". No he tenido ocasión de leer estos libros (.cómo se pueden leer todos los litros que se publican sobre Ovnis en ÍOS Estados Unidos? Son tantos.., y no resulta siempre fácil encontrar lo que se quiere...). Pero he leído detenida- mente el artículo, demasiado largo para ser resumido en esta crónica, en el que se ofrece una recopilación par- cial de actos de hostilidad perpetrados por Ovnis y las opiniones de muchos científicos y de autoridades militares que ven en los Ovnis no a "los Benévo- los Hermanos del Espacio", sino un se- rio peligro para nuestro planeta. Entre las autoridades militares citadas por autor está el general Douglas McAr- thur, el mariscal del aire inglés lord Dowding, jefe de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial, y el contra- almirante Delmar Fahrney de la Mari- na Militar de los EE.UU. El autor, además, sostiene que los gobiernos mantienen sobre este tema un tan rígido secreto (top secret) y no publican los resultados de sus investi- gaciones precisamente porque tienen pruebas evidentes que contradicen la teoría de los 'Hermanos Benévolos del Espacio". 3) Dicha revista, en el mismo fas- cículo, refiere la historia del rapto de Carl Higdon por parte de un Ovni mien- tras tomaba parte en una partida de caza en el Medicine Bow National Fo- rest, del estado de Wyoming, el 25 de actubre de 1974. Durante su cautiverio, Higdon se enteró de que sus raptores, proceden- tes de un lugar distante 163.000 "mi- llas-luz" de la Tierra, formaban parte de una escuadra especial, cuya misión era la de venir a nuestro planeta para raptar animales y peces que, no obs- tante ser necesarios en su dieta, son muy escasos en su medio. 51

4. creemos..' tom pueden aparecer y como persono como niebla o cosa que pueda humano. Y pL ciertas formas mos ver a simpi "He convoci prensa —prOSi que ningún gc informaciones. ducir pánico chos oficiales si el público c so evolutivo 1 les seres y q control, se pr orden constil casi todos l dado cuenta prensa hace' conseflttmt estos hechos sibilidad de De estas un científi concluSiofle mientoS de choS en rel son al mer Parece tan tres, sean quieren qt can comp' tantes de Y que medios p ce ser cO 0 iólogc 9) Job e investi be sobre año 196 gos Cier de "Ovr te, en u cer Seo so de 1 casos ei causare tambié aquellC querid revelac Ovni. 1 Y Higdon, en el mismo vehículo al que fue conducido, vio un buen núme- ro de animales comestibles no muer- tos pero en estado de rigidez como si hubieran sido congelados. Los anima- les habían sido capturados vivos en el bosque donde Higdon se encontraba cazando. El fusil usado por Higdon fue considerado por los alienígenas como un arma todavía primitiva. El relato de este rapto fue cuidado- samente analizado por el Dr. Leo Sprinkle, uno de los ovniólogos más conocidos y profesor de psicología de la Universidad de Wyoming. 4) La misma revista, en su fascícu- lo de febrero de 1977, publicó un lar- go artículo titulado "Todo lo que se ha querido creer de los Ovnis tal vez no sea cierto". Lástima que no sea posible reproducir aquí el artículo en- tero, ya que es muy interesante, pleno de equilibrio, bien documentado, y... alarmante. En él se habla no sólo de actos de hostilidad y de violencia físi- ca, sino de daños psicológicos y menta- les acarreados a algunos contactados. Muy reveladora e impresionante resul- ta la historia del danés Hans Lauritzen. Atacado por una forma debilitante e incurable de hepatitis, Lauritzen daba cierto día un paseo a campo abierto junto con unos amigos. De repente notó una extraña luz en el bosque ve- cino y sintió una fuerza extraña inte- rior que le empujó a ir a ver de qué se trataba aquello. Llegado al lugar, que- dó allí en trance.., hasta que se oyó lla- / Carl Higdon, raptado por un Ovni en un bosque del estado de Wyoming. (Foto: "Offícial Ufo".) 52 mar por su nombre por los amigos. Vuelto del trance, se dio cuenta que había transcurrido una hora sin haber- se percatado de ello. De vuelta a casa, poco después los doctores lo encontra- ron curado de la hepatitis, pero al mis- mo tiempo comenzó a padecer de fuer- tes dolores de cabeza que todavía si- guen (el hecho tuvo lugar en 1967). El está convencido de haber visto un Ovni y de que éste le dañó el cerebro. En 1972 escribió a sus amigos una carta, posteriormente publicada por Ray Pal- mer en la revista inglesa "Flying Sau- cers", en la cual intenta explicar el acontecimiento. Entre otras cosas, es- cribió: "Los Ovnis y los ovninautas han causado cambios en nuestros cere- bros, en nuestro sistema nervioso y en el sistema de nuestras glándulas sin de- cirnos qué es lo que han hecho, o qué efectos haya podido tener esto para nosotros, o cómo habríamos tenido que comportarnos ante tales cambios. Todo se percibe como algo extraño y profundo dentro de nosotros —tal vez conectado con el centro de la autode- fensa--, de suerte que si bien lo teme- mos, al mismo tiempo tenemos el te- mor mayor de que otros lo lleguen a saber. Se nos ha dejádo con la sensación subconsciente de que los otros nos ma- tarían si llegasen a conocer el daño que nos ha sido hecho. Y éste es el motivo por el que nadie osa hablar de ello. Aquéllos que aún no han sido influen- ciados en esa forma por los Ovnis no nos creen, y los que sí han sido in- fluenciados, hacen todo lo posible para guardarlo en secreto, y para hacer de manera que a nadie se le revele el se- creto de cómo los Ovnis cambian algo dentro de nosotros. Considerando el hecho de que esta mutación tiene como resultado un es- tado mental en el que se manifiestan locura, dolores, angustias mentales, llanto, incapacidad de controlar los propios pensamientos, los propios sen- timientos y las propias acciones, es muy difícil creer que los Ovnis tienen motivos de amistad por tratar a los se- res humanos de esta manera." La conclusión del autor del artícu- lo, Zennor Harrison Quolt, es la si- guiente: "Crean lo que quieran sobre las intenciones de los alíen/genes, pero una cosa parece muy clara: no todos los Ovnis mantienen una actitud amis- tosa. Puede suceder que algunos sean buenos, pero otros parecen ser todo menos buenos. Se aconseja PRECAU- ClON." 5) Brad Steiger y Joan Whritenour, nuestros escritores de libros sobre Ov- nis, han publicado uno de ellos bajo el título de "Los Platillos Volantes sol hostiles" (1). En el libro sus autore informan sobre diversos casos (con fe chas, nombres de las víctimas y local¡ zación bien especificada) en los qw personas han resultado muertas o he ridas e incidentes aéreos provocados por Ovnis. Relatando también casos de estu- pro de mujeres por parte de ovninau- tas, los autores comentan: "Qué mo- do mejor de conquistar un mundo puede ser el de conquistarlo median- te una raza superior que opere desde dentro?" 6)Entre los ovniólogos no faltan quienes son vehementemente contra- rios a los Ovnis y los denuncian como enemigos, interesados en la conquista y destrucción de nuestro planeta. Uno de ellos es un tal Shaver, quien ha pu- blicado un folleto con el título de "Gusanos del Espacio", en el que ex- pone la tesis de que nosotros los terres- tres no somos otra cosa que parte de un complot de proporciones cósmi- cas. Los extraterrestres, dice él, vienen hacia nosotros con tres finalidades: primero, para comernos; segundo, para dominarnos; tercero, para hacernos cautivos. Su apariencia de bondad y de luz es falsa. 7)Ted Owens es un paragnosta americano que dice ser el portavoz del Si (Space Intelligence). Es una figura muy interesante. Owens, que afirma ser portavoz de los Ovnis, los defiende y dice que vienen para ayudarnos a de- volver el equilibrio a nuestro planeta enfermo y salvar la naturaleza de la contaminización provocada por el hombre. Pero incluso él dice: "Creo que es como una partida de ajedrez en- tre las distintas especies de Space ¡ti teiigences, de las que nosotros somos las piezas. Son demasiado avanzados para atacarse recíprocamente, y pien- san en tales dimensiones y tales pro- fundidades que están más allá de nues- tra capacidad de pensar o incluso de imaginar." 8)Otra opinión que nos da mucho que pensar es la que procede del famo- so antropofísico y escritor inglés Dr. Fred Hoyle, quien, en una conferencia de prensa celebrada en Londres el 10 de mayo de 1971, hizo las siguientes declaraciones: "Ellos (los Ovnis) están por todas partes, en el cielo, en el mar, por tierra, y han estado desde el prin- cipio de los tiempos, y controlan todo cuanto hacemos." Según el propio Dr. Hoyle, en los círculos científicos se acepta la opinión de que en nuestro rilaneta existe otra inteligencia que opera juntamente con la nuestra. "Son muy diferentes de lo que nosotros a tales intentos. - --------

5. creemos... toman cualquier forma, pueden aparecer como tigre en un sitio y como persona en otro, como gas o como niebla o como cualquier otra cosa que pueda ser percibida por el ojo humano. Y pueden también asumir ciertas formas que nosotros no pode- mos ver a simple vista". "He convocado esta conferencia de prensa —prosiguió el Dr. Hoyle— por- que ningún gobierno quiere dar estas informaciones. Tienen miedo de pro- ducir pánico entre la población. Mu- chos oficiales gubernativos opinan que si el público descubriera que el progre- so evolutivo ha sido controlado por ta- les seres y que aún estamos bajo su control, se produciría un trastorno del orden constituido y de las leyes. Pero casi todos los científicos que hemos dado cuenta de esta conferencia de prensa hace unas semanas, han dado su consentimiento para la divulgadión de estos hechos para dar al público la po- sibilidad de pensar en ello." De estas declaraciones hechas por un científico responsable surgen dos conclusiones: a) Parece que los senti- mientos de temor mantenidos por mu- chos en relación con los extraterrestres son al menos en parte justificados; b) Parece también que estos extraterres- tres, sean lo que sean o quienes sean, quieren que sus actividades permanez- can completamente secretas a los habi- tantes de este planeta. Y que tienen ellos la manera y los medios para mantener el secreto pare- ce ser confirmado por lo que dice otro ovniólogo, John A. Keel. 9) John A. Keel es un notable autor e investigador Ovni que habla y escri- be sobre este asunto desde 1945. En el año 1967, la Convención de Ovniólo- gos Científicos lo honró con el título de "Ovniólogo del año". Recientemen- te, en un fascículo de la revista "Sau- cer Scoop", Keel reveló que en el cur- so de 15 años, ha recopilado muchos casos en Ips que los miembros de Ml B, causaron molestias y algunas veces también daños físicos o mentales a aquellos investigadores que habrían querido o podido hacer "demasiadas revelaciones" sobre las actividades Ovni. Los Mi (Men ¡n Black - Hombres de Negro), para Keel, son los agentes de policía de un grupo Ovni, numero- so y quizás hostil, encargados de man- tener el secreto en las actividades de los extraterrestres. No se requiere gran inteligencia para comprender, dice Keel, que esta actividad "silenciado- ra" precisa a veces incluso del asesina- to. El llama a los miembros de este grupo "terroristas profesionales". Volviendo a la historia del género humano, Keel comenta que durante si- glos nosotros los humanos siempre he- mos mirado con sospecha y temor las actividades de estos seres "extramun- danos", inclusive los duendes, los de- monios y los pequeños "Marcianos". "No es sin motivo —dice— que estos duentes de la antigüedad, y ahora los ovninautas, hayan sido acusados de raptos, de estupros y, en general, de in- terferencias, sin ningún derecho, en los asuntos de la humanidad. Es tan solo recientemente, que nuestra actitud se ha hecho más indulgente.., y ello po- dría ser un error desastroso". ¿Supersticiones? ¿Puerilidades? Que cada cual se lo tome como quiera. 10) La revista trimestral "True Flying Saucers" en su número de oto- ño 1976 publicó un artículo en el que el más renombrado ovniólogo brasile- ño, Dr. Olavo T. Fontes, relata cómo en la noche del 4 de noviembre de 1957, a las 2, después de medianoche, un Ovni atacó la fortaleza de Itaipu, después de haber neutralizado en ella toda fuente de energía eléctrica, de- jando fuera de uso, no sólo la ilumina- ción y cualquier otra arma accionada por electricidad, sino cualquier otro aparato eléctrico. ¿Y qué arma usaron los ovninautas? ¡Imposible de adivi- nar! Fueron rayos de fuego invisibles que deslumbraban, sofocaban, penetra- ban en los uniformes y quemaban las carnes. ¿Increíble? La historia vino no sólo relatada por el Dr. Fontes, un es- tudioso de indiscutible probidad, sino también confirmada por tres oficiales del ejército brasileño presentes en el ataque. El gobierno brasileño ha man- tenido hasta hoy la más cerrada reser- va para evitar el pánico entre la pobla- ción. Pero tener al público en la oscu- ridad, ¿es una decisión justa? Una pre- gunta, ésta también, a la que es difícil responder. Y aquí me detengo; pero no signifi- ca que la lista de actos hostiles perpe- trados por algunos ovninautas en con- tra de nuestro planeta se detenga aquí. Los casos que he recopilado en este ar- tículo son los pocos que he podido reunir buscando en las revistas y en los libros existentes en nuestra biblioteca familiar. También muchso paragnostas ame- ricanos, incluida Jeanne Dixon, la fa- mosa profetisa de Washington, han di- cho que están seguros de que en el es- pacio hay vida, pero que no todos los extraterrestres están bien dispuestos hacia nosotros. ¿Cómo hacer para co- nocer cuáles son los amigos y cuáles los enemigos? CONCLUSION Todo lo escrito en este artículo puede parecer ciencia-ficción, y muy probablemente, la revelación de cier- tos hechos que ni yo conocía antes de escribir este artículo, "chocará" a algu- nos lectores tal como me ha chocado a mí. Pero así parecen que son los he- chos y contra factum non valer i/atío (contra los hechos no hay argumentos que resistan). En cuanto a juzgar, no tengo el de- seo ni el derecho ni la competencia. Me he atenido a contar los hechos, tal como constan en las revistas y los li- bros escritos por expertos, y a infor- mar sobre las opiniones de científicos que parece que saben lo que dicen. Pero, sean o no reales los sucesos referidos, nadie puede negar que el ar- gumento es de una seriedad extrema y, podríamos decir, de importancia vital, requiriendo no juicios precipitados y sin fundamento, sino mucha conside- ración, mucho estudio, atento examen científico, y MUCHA PRECAUCION. D. Cartier (1) Brad .5reiger es el autor del libro Goda of Aquarius: "Ufos and the Transfor- mation of Man", recientemente publi- cado. HAGASE SOCIOde HONOR DE KARMA- 7

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