LIBRO VIDA DE SANTOS. TOMO 2 DE 4 - PADRE ELIECER SALESMAN

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Published on September 5, 2016

Author: sifexol

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1. P. Eliécer Sólesmon s DE MNTOS SAN PABLO

2. O P. Eliécer Sálesman Derechos cedidos por el autor a: @ Sau Panr,o EcuADoRrZOO7 ISBI: 997 8-06- 123-l DrsrnrBtlcróx: Ecuador: Quito Ventas: Andagoya388 y Av. América Tel.: (2) 223 39 05 - Fax: (2) 223 14 44 - C. P. 17 -03-866 www. sanpaolo .orgl eculhome.htm E - m ai I : distribuidoraqui to@sanpablo. com. co EX Salvadon: San Salvador i Calle Poniente 38-56 Colonia Escalón kls.: (503)298 90 06 - 298 88 78 - Fax: (5 a3)298 2s 35 E -ru a iI : Iibreriaelsalvado r@sanpablo. coln. co Costa Rica: San José Calle 2 Avenida 6 y 8 Tel.: (506)2565005 - Fax:2562857 E - rua i I ; l ibreri ac o st arica@s anp abl o . e onl. c o Guatemala: Ciudacl cle guatemala l1 Calle 0-49 Zona 10 Local A Tels: (sA»360 27 ls 360 27 6s - 360 27 35 E -m a i I : I ibreri aguatemal a@sanp ab I o . c orn . co Panamá,: Ciudad de Panarná¡ Boulevard El Doraclo - Av. l7B Norte, Edif,cio Park View Apartado 081 9-02969 El Dorado Tels.: (507)260 37 38 - 260 48 62 - Fax: (507)260 61 07 E -m ail : Iibrer iapanarna@s anpab 10 . com. co Puerto Rico: San Juan Avenida San Diego 555 - Puefio Nuevo - C.P. 00920 - Río Piedras Tels.: (787)181 33 51 - Fax: (787)793 68 02 E -ma iI : Iibreriapuertoric o@sanpablo. com. co Estados f]nidos: Alba House: 2187 Yictory Boulevard Staten Island, New York N. Y. 103 L4-6603 IJ.S.A. Tel.: (7 18) 7 610047 - Fax: (7 18) 7 6t0057 E -mail : sspsiny @aol. cotn Con las debidas licencias MARÍE AUXILIADORA YLOS l,2APOSTOLES Queda hecho el depósito que ordena laLey

3. -Es tos VIDAS DE SA ¡IITO S han sído entresocodos de los escritos delos meioreshistoriadores 'como Buttler, Llorcat Sá,nc Lomberto Echeuerrío, Sgar En todo ocatomosJ obedecemos T"i áiirñ,onzos de la S¿ntalglesio Católica, Mogrsterio i 'alibley o sul queremos p ermanecer fieles hasto lo rruuerte. ABR.IL ABRILl, ABRIL2 ABRIL3 ABRIL4 ABRIL 5 ABRIL6 ABRILT ABRIL 8 ABRILg ABRIL 10 ABRILll ABRIL12 ABRIL13 ABRIL1,4 ABRIL 15 ABRIL16 ABRILlT ABRIL 18 ABRILlg ABRIL20 ABRIL2l ABRIL22 ABRIL23 ABRIL24 ABRIL2s ABRIL26 ABRIL2T ABRIL2s ABRIL29 ABRIL 30 INDICE SAN HUGO, obispo SANFRANCISCO DEPAULA SANJUANDEBRITTO SAN ISIDORO de Sevilla SANVICENITE FERRER SAN SAMUEL, profeta SAN JUAIT BAUTISTA DE LA SALLE SANPOMPILIO SAN LORENZO de Irlanda LOS MÁRTIRES COLOMBIANO S SAN ESTAI{ISLAO, obispo y martir SANTA GEMMA GALGAI{I SAN MARTÍX I, Papa. Año 656 SANTALIDUVII.{A SAI{EZEQUIEL SAN BENITO JOSÉ LABRE, mendigo BCATA MARÍN OT LA ENCARNACIÓN SAN FRANCISCO SOLANIO, misionero SANTA INÉS de Montepulciano SANTELMO, predicador SANANSELMO, Arzobispo SAITTA MARÍN NCPCIACA SANJORGE SAN FIDEL de Sigmaringa SAI.{ MARCOS, evangelista SAN TARCISIO, acólito y mártir SAITTAZTTA SAN LUIS GRIGNON DE MONFORT SANTA CATALINA DE SIENA SANPÍOQUINTO 11, 18 26 30 33 40 45 51 57 62 68 73 79 82 88 93 99 106 113 1,16 121 124 127 130 136 140 144 148 156 165 Recuerdo del Año Internacional de la Farnilia

4. ]4AYO N4AYO 1 MAYO 1 MAYO2 VIAYO 3 VIAYO 4 MAYO 5 MAYO Ó MAYOT IvIAYO B lvfAYO e MAYO 10 MAYO 11 VIAYA1,2 VIAYO 1,2 MAYO 13 MAYO 1,4 MAYO 15 MAYO 16 MAYO 1,7 MAYO 18 MAYO 18 MAYO 19 MAYO20 MAYO2T MAYO22 MAYO23 MAYO24 MAYO25 MAYO26 MAYO27 MAYO28 MAYO29 MAYO 30 MAYO 31 SANJOSÉ OBRERO SAI.{ BENITO COTTOLENGO SANATANASIO LASANTACRUZ SANTOS FELIPE Y SANTTIAGO SAN ANTONINO, ArzobisPo SAITTO D OMIIT G O SAVI O EL PROFETA JEREMÍAS ELSANTOJOB S. ]./IARÍA DOMINGO MAZZARE,LLO SANJUAI{ DE,ÁVIln SANTA JIJANA DE ARCO SAITTO S NEREO Y AQIJILEO SAIT PANICRACIO VIRGEJ{DENÁTTMA SAI{ MATÍAS, apóstol SAl.[ ISIDRO SAN JUANT NTEP OMIJCENT O SAN PASCUALBAILÓX SANJUAN I SAN T'ÉITX DE CANTALICIO SAN IVO SAN BERI.IARDI]'{O DE SIENA SANTTA MARÍN V,T.GDALENA de P aZZT SANTA RITA DE CASIA SAN JIJAN BAIJTISTA ROSSI M,RÍN,IT-IXILIADORA SANGREGORIOUI SANTA MARIANA DE JESUS SAN AGUSTÍN de Cantorbery SAN FELIPENTERI SAN BEDA, el Venerable SAN FERNTA}.TDO LAVISITACIÓI{ 1,7 4 1,7 6 182 188 191 195 198 205 209 215 222 227 233 234 238 245 247 251 253 25e 260 264 267 274 279 284 287 292 297 302 306 31,3 31,7 322 JUhUO JUNIO 1 SANJUSTINO JIJI{IO2 SAITTOSMARCELINOY PEDRO JUITIO 2 SAN POTINO y los mártires de Lyon JUNIIO 3 SAN CARLOS LUANGA JUNTIO 4 SANT FRANCISCO CARACCIOLO JUNrO s SANBONIFACIO JUNIO 6 SAN ITORBERTO JIJITIO7 Beato MARCELINO CHAMPAGNAT JIJNIIO 8 SAN MEDARDO, Obispo. Año 560 JUNTTO e SAN EFRÉi{ JUNTIO 10 Beata Ai{A MARÍAfnIGI JUITIO 11 SANBERNABÉ Jur{ro 12 SANJIJAN DESAHAGUN JIJITIO 13 SAN ANTTONIO DE PADUA JUITIO 14 SANJIJAIT F.RAI{CISCO REGIS JTJNIO 1s SANTTAMARÍAVTCAELA JIJNIO 16 SAN ELISEO, Profeta JTJNTO 17 SAN GREGORIO BARBARIGO JUNIO 18 SANTAJULIANA DE FALCONIERI JUNrO 1e SAN ROMUALDO JUNIO20 SANJUANFISHER JIJNTIO 21 SAN LIJIS GONTZAGA JUI{IO 22 SANT PAIJLIITO DE NOLA JUiTrO 23 SANJOSÉ nr CAFASSO JUNrO23 SANJOSÉ DE CAFASSO JIJNIO 24 Nacimineto de SAN JIJAI{ BAUTISTA JUNrO 2s SANTOTOMAS MORO JUNIO 26 SANJOSE MARÍA ESCRIVA JUNIO2T SAI{ CIRILO DEALEJANDRÍA JUNIO28 SAN IRENEO JIJNIO2e SAN PEDRO JUiTIO 30 SAN PABLO Índice alfabetico 329 335 336 340 3!6 35i 356 360 3ó5 367 371 376 381 386 393 400 407 4l+ 420 425 431 436 440 444 445 451 456 462 468 472 476 483 493

5. SIESTOS YAQLIELLOS PUDXERON LLEGARA LASANTIDAD. ¿POI{QLIEI{OVOY APODET(LLEGAR TAMBIÉNYO? (San Agustín) trNABR{[- X-A R.trSL]RI{ECCIO}*I {}EI CRTST'O

6. ,A,BRTL 1 11 SANFIUGO, obispo

7. ABRIL 1, SAI{ FIUGO, obispo. Año 1132 Hugo significa: "El inteligente". Hay 16 santos o beatos que llevan el nombre de Hugo. Los dos más farnosos son san Hugo, Abad de Cluny (1109), y san Hugo, obispo de quien.ra*ot a hablar hoy. San Hugo nación en Francia en el año 1052. Su padre, Odilón, que se había casado dos veces, al quedar viudo por segunda vez se hizo monje cartujo y murió a la edad de cien años, teniendo el consuelo de que le aplicara los últimos sacra- mentos y le ayudara a bien morir si hijo que ya era obispo. A los 28 años nuestro santo ya era instruido en ciencias eclesiales y tan agradable en su trato y de tan excelente con- ducta que su obispo 1o llevó como secretario a una reunión de obispos que se celebraba en Avignon en el año 1080 para tratar de poner remedio a los desórdenes que habían en Ia diócesis de Grenoble. AIIá en esa reunión o Sínodo, los obis- pos opinaron que el más apto para poner orden en Grenoble era el joven Hugo y le propusieron que s! hiciera ordenar de sacerdote porque era un simple laico. El se oponía porque era muy tímido y porque se creía indigno, pero el Delegado del Sumo Pontífice logró convencerlo y Ie confirió Ia orde- nación sacerdotal. Luego se 1o llevó a Roma para que el Papa GregorioVll lo ordenara de obispo. En Roma el Pontífice 1o recibió muy amablemente. Hugo le consultó acerca de las cosas que más le preocupa- ban: su timidez y convicción de que no era digno de ser obis- po, y las tentaciones terribles de los malos pensamientos que 12 lo asaltaban muchas veces. El Pontífice lo animó diciéndole que "cuando Dios_da_ un,cargo o una responsabilidad, se compromete a darle alapersonalas gracias o ayudas qrre necesita para lograr cumplir bien con esa otüg"_ ción", y que los pensamiento aunque lleguen por montones ala cabeza, con tal de que no se consientán ni se dejen estar con gusto en nuestro cerebro, no son pecado ni quitan la amistad con Dios. Gregoriovll ordenó obispo al joven Hugo que sólo tenía 28 años, y 1o envió a dirigir Ia diócesis de Grenoble, en Fran_ cia. Allá estará de obispo por 50 años, aunque renunciará al cargo ante 5 Pontífices, p€ro ninguno le acepta la renuncia. Estado desastr-oso. Al llegar a Grenoble encontró que la situación en su diócesis era desastrosa y quedó aterrfoo ante los desórdenes que allíse cometían. Los cargos eclesiás- ticos se concedía a quien pagara más dinero (Simonía: se Ilama.este. pecado). _Los sacerdotes no se preocupaban por cumplir bien su celibato. Los laicos se habían apoderado de los bienes de Ia Iglesia. En ef obispado no habíá ni siquiera con qué pagar a los empleados. AI pueblo no se le instruía casi en la religión y la ignorancia era total. Por varios años se dedicó a combatir valientemente todos estos abusos. Y aunque se echó en contra a enemistad de mu- chos que deseaban seguir por el camino de Ia maldad, sin gpb^argo lamayoríl a99ptg sus recomendaciones y el c¿un- bio fue total y admirable. El dedicaba largos horas a la ora- ción y a la meditación y recorría su diócesis de parroquia en parroquia corrigiendo abusos y señalando cómo o6rar el bien. 13

8. Se retira del campo de batalla Todos veía.r con admiración los cambios tan importan- tes en la ciuda,i, en los pueblos y en los campos desde que Hugo era obispo. EIúnico que parecía no darse cuenta de to- dosLstos éxitos eraélmismo. Por eso, creyéndose un inepto y un inútilparaese cargo, se fue a un convento a rezar y a h?- cer penitencia. Pero el Sumo Pontífice Gregorio VII, que lo necásitaba muchísimo para que le ayudara a volver más fer- vorosa a la gente, 1o llama personalmente y 1o hizo retornar otra vez a su diócesis a seguir siendo obispo. A1 volver del convento parecíacomo Moisés cuando volvió del Monte Si- naí que llegaba lleno de resplandores. Las gentes, notaron qr" áhota llegaba más santo, más elocuente predicador y más fervoroso en todo. Funda una orden irnpresionante: los Cartujos Un día llegó san Bruno con seis amigos a pedirle a san Hugo que les concediera un sitio donde fundar un convento de gran rigidez para los que quisieran hacerse santos a base de óración, silencio, ayunos, estudio y meditación. El santo obispo Ie dio un sitio llamado Cartuja, y allí en esas tierras desiártas y apartadas fue fundada Ia Orden de los Cartujos, donde el silencio es perpetuo (hablan el domingo de Pascua) y donde el ayuno, la mortificación y Ia oración lievan a sus religiosos a una gran santidad. ¿Nuevo Moisés? Se dice que al construir la casa para los Cariujos no se encontraba agua por ninguna parte. Y qr" san Hugo con una gran fe, racordando que cuando Moisés golpeó la roca, de eIla brotó agua en abundancia, se dedicó a órrr"r el suelo con much a fe y oración y obtuvo que brotara una fuente de agua que abasteció a todo el gran convento. 1.4 Bien dirigido. En adelante san Bruno fue el director es- piritual del obispo Hugo, hasta el final de su vida. Y se cum- plió Io que dice ei libro de los Proverbios: "Triunfa quien pide consejo a los sabios y acepta sus correcciones". A veces se retiraba de su diócesis para dedicarse en el conven- to a orar, a meditar y a hacer penitencia en medio de aquel gran silencio, donde según sus propias palabras "Nadie ha- bla sino es para cosas extremadamente graves, y 1o demás se 1o comunican por señas, con una seriedad y un respeto ta:,i grandes, que mueven a admiración". Para san Hugo los días en la Cartuja eran como un oasis en medio del desierto de este mundo corrompido y corruptor, pero cuando ya llevaba varios días allí, su director san Bruno Ie avisaba que Dios lo quería al frente de su diócesis, y tenía que volver otra vez a su ciudad. Sufrirnientos por rnontones Los sacerdotes más fervorosos y el pueblo humilde acep- taban con muy buena voluntad las órdenes y consejos del santo obispo. Pero los relajados, y sobre todo muchos altos empleados del gobierno que sentían que con este Monseñor no tenían toda Ia libertad para pecar, se le opusieron fuerte- mente y se esforzarorlpor hacerlo sufrir todo lo que pudie ron. El callaba y soportaba todo con paciencia por amor a Dios. Y a los sufrimientos que le proporcionaban los enemi- gos de la santidad se le unían las enfermedades. Tiastornos gástricos que le producían dolores y le impedían ingerir los alimentos. Un dolor de cabeza continuo por más de 40 años (que no 1o sabían sino su médico y su director espiritual y que nadie podía sospechar porque su semblante era siempre alegre y de buen humor). Y el martirio de los rnalos pen- samientos que como moscas inoportunas le rodearon tod¿: 15

9. su vida haciéndolo sufrir muchísimo, pero sin lograr que los consintiera o los admitiera con gusto en su cerebro' No soy digno: Varias veces fue a Roma a visitar al Papa y a rogarlé qrrJt" quitara aqYel-9flcio de obispo-porgue no se Lreíaáigrro. pero ni Gregorio VII, ni Urbano II, ni Pascual II, ni Inácenci<l II, quisieron aceptar su renuncia porque sa- bían que era uri gran apóstol y que si se creía indigno, ello se debía más a la humildád, QUe a que en realidad no estuviera cumpliendo sus oficios de obispo- cuando ya quy anciano le piáiO al papa Honorio II que lo-librara de aquel cargo por- qü estaba muy viejo, débil y enfermo, el Sumo Pontífice Ie rlspondió: "Páfieio de obispo a Hugo, viejo, débil Y 9nf9.1- mo, antes que ii otro que estálleno de juventud y de salud". Cualidades especiales. Era un gran ora or, 1, corro re' zaba mucho antes de predicar, sus sermones conmovían profundamente a sus oyentes. Era muy frecuente que en iredio de sus sermones, grandes pecadores empezaran a llo- rar agrito entero y a suplicar a grandes voces que el Señor Dios les perdonará.r-r. pecados. Sus sermones obtenían nu- merosas converslones. Tenía gran horror a Ia calumnia y a a murmuración' Cuando eüuchaba hablar contra otros exclamaba asustado: ,,Yo creo que eso no es así". Y no aceptaba quejas contra na- die si tto "Átrba.t muy bien comprobadas. ÍJna vez, cuando por un larguísimo verano hubo una enorme carestía y gran escasez de alimentos, vendió el cáliz de oro que tenía y áaor los objetos de especial valor que ha- bía en * .rffi y con ese dinero compró alimentos pa-ra los pobres. y muchos ricos siguieron su ejem lo y vendieron sus joyas y así lograron conseguir comida para la gente que se moría de hambre. AI final de su vida la artritis le producía dolores inmen- sos y continuos pero nadie se daba cuenta de que estaba su friendo, porque sabía colocar una muralla de sonrisas par;. que nadie supiera los dolores que estaba padeciendo por amor a Dios y salvación de las almas. Un día al verlo llorar por sus pecados le dijo un hombre: -Padre, ¿por qué llora, si jamás ha cometido un pecado deli- berado y plenamente aceptado?-Y é1 le respondió: "El Se. ñor Dios cuenta manchas hasta en sus propios iíngeles. Y yo quiero decirle con el salmista: "Señor, perdóname aun de aquellos pecados de los cuales yo no rne he dado cuen- ta y no recuerdo". Poco antes de su muerte perdió la memoria y lo único que recordaba eran los Salmos y el Padrenuestro. Y pasaba sus días repitiendo salmos y rezando padrenuestros... Murió cuando estaba para cumplir los B0 años, el 1 de abril de 7732. El Papa Inocencio II lo declaró santo, dos años después de su muerte. San Hugo: te encomendamos nuestros obispos. Pídele a Dios que tengamos muchos obispos santos que nos lleven a todos a Ia santidad. 16 77

10. ABRIL 2 S r^i IUJ Iq R. ¿. lst C i S C C] DE F'?Á,{J n-,1,r., fu n,rl actror. .{ñc¡'150E Nació en un puebiecito llamado Paula, en Italia, en1,476. Le pusieron por nombre Francisco porque sus padres habían deseado por quince años tener un hijo, y al fin, al re- zarle a san Francisco de Asís, obtuvieron que naciera este niño. Cuando teníaunos pocos años se enfermó gravemente de los ojos. Se encomendó junto con sus padres a san Francisco y este santo le obtuvo de Dios la curación. En acción de gra- cias se fue a los 14 años en peregrinación a Asís, y allá reci- bió la inspiración de irse de ermitaño solitarío a rezar y a hacer penitencia en la soledad de un monte. Pidió permiso a sus papás, y por cinco años estuvo es- condido en la montaña, rezando, meditando y alimentándo- se solamente de aguas y de yerbas silvestres y durmiendo sobre el duro suelo, teniendo por almohada una piedra. Pero un cazador que iba persiguiendo a un venado, lo en- contró y contó la noticia a las gentes. Entonces varios hom- bres más se fueron a seguir su ejemplo y tuvo que construir unas chozas y una capilla para sus compañeros. Su lema: Caridad El lema que les puso a todos los que 1o seguían era aquella frase de Jesús: "En esto se conocerán que sois mis discí- pulos: en que os amáis los unos a los otros". Por eso al san- to siempre Io pintan con una palabra junto a él: "Caridad". 18 ABRIL 2 Ir,. ,:i',;, f,,,-, ' 't , .;l:, i, ;:r iii: SAN FRAI{CISCO DE PAULA 19

11. LIna consigna muy fuerte. Francisco tuvo que fundar varias casas paia sus religiosos. Y en todos sus conventos puso una conslgna o ley que hab^ía que cumplir siempre. De- Lí, arí' "CuareJm, p"ipátua"' O sea: en }a alimentación ha- cer las mortificacit.tás que antigua ente .se hacían en cuaresma: nunca comer cai.re, ni huevos, ni leche, ni tomar li.or"t. Solamente pan, pescado, §u9. y. verduras- Esto lo hizo como ,rrru r"u.óión ante una oleada de sensualismo que había vivido Europa y que había llevado a las gentes-a comer y a beber "r "*.".b ycán-esto.se les debilitaba }a voluntad y Ílegaban a cometer todos los vicios. Los Mínimos. Miles de hombres decidieron abandonar Ia vida pecaminosa del mundo e irse a Ia Comunidad religio- ,r, f".rá"da por san Francisco de Paula. Así como san Fran- .i*o de Asís les había impuesto a sus religiosos el nombré de ,,Elermanos Menoresl', san Francisco de Paula les puso a los que pertenecían a su comunidad el nombre de "Herma- "o, tt¿i"i*os", o sea, los más pequeñitos de todos.Y todavía los llaman así: los Mínimos. El don de hacer milagros san Pablo dice: ,,El Espíritu santo les concede aunos el don de hacer curaciones milagrosas; a otros del don á" hr.", milagros; y a otros el don de profeci.a" (]Co 72, q).y . san Fran-cisco de Paula le concedió el Divino Espíritu tádos estos dones, en cantidad muy abundante' Volando sobre el mar: Cuentan que un día tenía que pasar el estrecho de Mesina para ir a Sicilia. Le dijo al dueño á"rrr" embarcación: "¿_Me lleva? Pero no tengo dinero". f el otro le respondió:--"Si no tiene dinero, no lo llevo". E.rtorr.", el sÑo extendió su manto sobre las aguas, 1o tomó 20 de un extremo con sus manos para que le sirviera como vela de un barco y en el otro extremo colocó sus pies y se fue desli- zando suavemente sobre las aguas, ante las miradas emocio- nadas de todos los presentes, y desapareció en el horizontes, logrando llegar así hasta Ia isla. En muchos cuadros antiguos Ios artistas han pintado este prodigio. La brasa que no quema. EI Sumo Pontífice envió un delegado para que averiguara qué tan segura y cierta era la santidad de Francisco. EI enviado llegó disfrazado sin decir que era é1, pero el santo al saludarlo le dijo: "Lo felicito por- que hoy está usted cumpliendo 30 años de ser sacerdote. Es una gran dicha el haber estado tanto tiempo irviendo al se- ñor". Y luego le fue diciendo un montón de datos que e[ otro no le había comunicado a nadie. EI delegado pontificio le preguntó que si sus religiosos serían capaces e resistir toda la vida a ese reglamento tan severo que les prohibía comer carÍte, queso, leche y huevos y tomar licores. Y el santo le dijo: "Con la ayuda de Dios ¡sí serán capaces! Vea lo que es capaz de resistir quien confia en Dios": y tomando un carbón encendido 1o tuvo un buen rato sobre la mano y no sufrió ninguna quemadura. El delegado volvió a donde el Papa a decirle que se había encontrado con un santo de ver- dad, con un gran santo. El reprochador de los tiranos. El Papa Pablo VI dijo en1977 que san Francisco de Paula era un verdadero mode- lo para los que tienen que llamarle la atención a los gober- nantes que abusan de su poder y malgastan en gastos innecesarios el dinero que deberían emplear en favor de los pobres. ¿Por qué dijo esto el Sumo Pontífice? Veámoslo con algunos ejemplos. 21

12. Por aquellos años nuestro santo recorrió ciudades y pue- blos llevando el. mensaje de Dios a las gentes. Y en aquellos tiempos (como ahora) había alcaldes,- gobernadores, minis- tros y h"rt, jefes de Estado que abusaban de su poder y gas- tabai los dineros públicor para enriquecerse o para hacer gastosinútiles}rconseguirlujos,e.rrvezdesocorreralosne- E"rit"do.. Y a állos les iba recordando san Francisco que a .ádu ,.ro le dirá cristo en e[ día det juicio aquellas palabras que dijo en el evangelio: "Dame cuenta de tu administra- iiK)n""1L, 1.6,z).Y-les repetíalo que decía san Pablo: "Cada uno tendrá'qie presentarse ante el tribunal de Dios, pir"darle cuenta de lo que ha hecho, de lo bueno y de lo malo". Francisco no era muy inst uido ni tampoco era sacerdo- te. Eraun sencillo y po-bre monje, pero era un_hombre de' oraiión y se sabía ias suficientes frases de la Biblia como oara loSiar conmover a sus oyentes. Y una de esas frases que lo .r" "r^pu, de callarse cuando hablaba a los qu_e goberna- bár, "ru aquetla que dice Jesús al final del Apocalipsis: "FIe aquí q.r"-.r.rgo y traigá conrnigo rni salario.Y le daré a ;J. .rt o t.g"útthaya' sido sus obras"' Todo esto hacía pensar muy serla-"rri" a muchos gobernantes y los llevaba a ior."gi. Ios modos equivocados de proceder que habían te- nido en el pasado. IJn pobre contra un re Al rey de Nápoles (Fernandq gl Bastardo) no le agradaba nada está modo fan franco de hablar que tenía el santo varón v-áirp".o mandarlo apresar. Pero los enviados a ponerlo ir;r.'volvieron sin el prisionero, y myy emocionados, di- li¿rrdol" al rey que se habían encontrado un verdadero san- 22 to y que nunca jamás se atrevería a poner su mano sobre semejante hombre de Dios. Entonces el rey lo mandó ir a su palacio. Trató de ganár- selo con regalos y premiosr pero el santo no recibía nada. Le ofrecieron lujosas habitaciones para habitar pero é1 se iba a dormir a un pobre rancho, acostado sobre el duro suelo. Y al rey y a los empleados les sabía cantar las cuarenta, diciéndo- les que no se puede hacer gastos en lujos mientras el pueblo se muere de hambre. IJna moneda que sangra. EI rey le ofreció una bande- ja llena de monedas de oro, para que con ese dinero constru- yera un conventó . El santo no aceptó tal regalo, pero tomando en sus manos una monedad de esas, Ia partió en dos, y de elia, empezí a brotar sangre que Ie salpicó al vestido del manda- tario. Fernando empezó a temblar de pies a cabeza y san Francisco fijándose en sus ojos escrutadores Ie dijo: "Señor rey: esto es un símbolo de lo que le está sucediendo a la gen.. te de su pueblo. El oro que empleaelgobierno en lujos y' en gastos inútiles, está desangrando al pueblo. El des- contento es general, pero sus empleados no le dejan llegar hasta sus oídos la protesta de tantos que padecen miseria, mientras que los que gobiernan viven entre lujos y placeres. Recuerde que Dios lo colocó en este puesto de gobier- no para que busque el bienestar del pueblo y no para que lo oprirna y ernpobrezca. ¿O es que se imagina que Dios no va juzgar a los gobernantes?". El rey dobló la rodilla y prometió que en adelante se preocuparía más por la suerte del pueblo pobre y necesitado. (Señor: que también en este tiempo nos concedas apóstoles que se atrevan a hablar así). 23

13. (Jn rey le pide que consiga la salud del cuerpo y lo que consigue.es curarle el alma. El rey Luis XI de Fran- cia, que había dido bastante déspota y tirano y poco piadoso, tuvo un ataque de apoplejía (un derrame cerebral) y quedó con una'enfermedad nerviosa que Ie hacía muy amarga su existencia y que 1o puso de un mal genio tal que nadie se atrevíaa acercársele. El rey estaba supremamente apegado a la vida y ala salud y de ninguna manera deseaba morirse, sino que más bien curarse de aquella enfermedad tan moles- ta. Mandó entonces a Italia a que convencieran a san Fran- cisco de Paula para que fuera a óurarlo. EI santo se dio cuen- ta de que lo que buscaba el rey era sólo un favor material y no quisoir. Peró Luis XI le escribió al Papa Sixto IV y el Pontí- fice le dio la orden al santo de ir a visitar alrey enfermo. Con tristezase despidió de su amada patria, porque sabía que ya nunca más iba a volver a su bella Italia. Milagros por el camino: Viajó a pie hasta el mar. Subió a un barco y cuando en pleno viaje los atacó una violenta tempestad,híz;a la señal de la cruz alos vientos y a las olas y la tempestad se calmó en seguida. Luego se les acercó un bar- co pirata paraatacarlos, pero el santo hizo Ia señal de la cruz al barco atacan.te, y este, sin saber por qué, se retiró sin ata- car. AI llegar a Francia, las gentes se arrodillaban al verlo pa- sar. El rey prometió darle un paquete de monedas de oro al primero que viniera a contarle que ya el santo había llegado a su palacio. Y el hijo del rey, mandó construir una capilla en el sitio en el que por primeravezse sentó con este hombre de Dios. De córno el rey no obtiene lo que pedia A los 67 años llega el santo a Francia. El rey Io recibe postrándose ante sus pies y le suplica: "Padre míó: obtenme de Dios que me devuelva la salud y me conceda unos años más de vida". Pero san Francisco le responde: ,,Cada uno. cuando le llega el tiempo fl:.rd: por Dios, tiene que dispo_ nerse a partir hacia Ia eternidad, aunque sea un rey muy pc_ deroso. Pero lo que el seño quiere concederlá "hor, ".la salud de su alrna". Y siguieron varios días de charlas muy afectuosas e ínti- mas entre el enfermo agonizante y el santo de Dios. Luis XI no consiguióla salud-de su cuerpo, pero sí su conversión y la salud de su alma. EI hombre de Diós le repetía:,,No h" p"_ dido a Dios que le conceda sanarse el culrpo, sino q.rá l. sane su alma. usted ama mucho la vida "n esta tierra, y yo le pido al señor que le conceda la vida Eterna en er .ieio. La enfermedad de su cuerpo ya no encuentra medicinas que la curen, pero su alma si está siendo sanada". . -Y así, pocas semanas después, aquel rey que había sido de los menos fervorosos de su época,-muriómuchísimo más cristianamente de lo que había vivido. Es que tuvo las suer- te incomparable de ser asistido por un santó en su última en- fermedad (favor que ojalá nos conceda Dios a muchos de nosotros). Y el rey quedó tan agradecido que nombró a Fran- cisco de Paula como director espiritual de su hijo, el futurr¡ carlosvlll, rey-de Francia. Nuestro santo tuvo que quedar- se por el resto de su vida, sus últim os 24 años, misiónando en Francia.y allí consiguió muchísimas vocaciones para su comunidad de religiosos y convirtió multitud de pecidores. 24 25

14. El viernes santo, 2 deabrí1de1.507, después de hacer que le ieyeran la Pasión de Jesucristo según el evangelio de san Juan, se quedó pIácidamente dormido con el sueño de la muerte, y pasó a Ia eternidad a recibir el premio de sus virtu- des. El pueblo empezó inmediatamente a proclamarlo como santo y los milagros empezarona sucederse por montones. Doce años después de su muerte, fue proclamado santo por el Sumo Pontífice León X (en 1519). Y es un dato curioso, que un santo que jamás comía car- ne, ni huevos ni leche, ni tomaba licor alguno, llegó en plena robustez hasta los 91 años de edad. ABRIL 3 SAN JI-IAN DE BRITTO, rnisionero (Año 1693) Nació en Portugal en el año 1647. Siendo muy niño en- fermó gravemente y la mamá lo encomendó al gran misione- ro san Francisco Javier y el niño se curó milagrosamente. En recuerdo de este notable gran favor, toda la vida deseó ser un fiel imitador de san Francisco Javier. A la edad de 15 años pidió ser admitido a la Comunidad de los Padres Jesuitas. Sus familiares se le oponían fuerte- mente porque eran ricos y muy amigos de los más altos em- pleados del reino y esperaban para Juan muy honrosos puestos oficiales. Pero el joven insistió fuertemente y al fin consiguió el permiso de hacerse jesuita. 26 En los estudios del seminario brilló por su gran inteii- gencia y por su dedicación total a la preparación para el sa- cerdocio. Unavez ordenado sacerdote, recibió del rey y de muy altas personalidades la petición de que se quedara en Portugal, pero é1, deseando imitar a san Francisco Javier pi- dió y obtuvo ser enviado como misionero a la India, y con 1ó compañeros emprendió el larguísimo viaje por el mar. Misionero ejernplar. Desde 1,673hasta1.693, por vein- te años estuvo misionando incansablemente en ia India. Y fue tanto el entusiasmo con el cual se dedicó a las actividades misioneras que lo nombraron superior de las Misiones de la India. Trabajo duro. Fueron casi increíbles ios trabajos y difi- cultades que se le presentaron a este inmenso país, el cual re- corrió por miles de kilómetros, a pie, evangelizando. Sus compañeros dejaron escritos en sus cartas datos muy impre- sionantes acerca de los sacrificios tan inmensos que el grai misionero tuvo que padecer. Pero el número de conversio- nes que siguió fue también sumamente numeroso y consola- dor. LJn rnétodo rnuy particular. Desde el principio el pa- dre Juan de Britto se dio cuenta de que para poder ganarse mejor la voluntad de esas gentes y lograr más conversiones, era necesario adaptarse totalrnente al rnodo de vestir,' de comer y de comportarse en ese país.Y así adoptó por completo los usos y costumbres de la India. iQue allá la po sición que significa adoración, es estar sentado en el suelo, sobre los tobillos? Pues les celebraba la misa sentado en el suelo, con gran reverencia y devoción. ¿Que los hindúes no comían carne? Pues é1 no volvió a probarla. Un Boletín in- formativo de ese entonces dejó esta constancia: -"AI adap- 27

15. tarse tan sumamente bien a las costumbres del país, logró ganarse las sin:.patías de todas las clases sociales, y obtuvo notables éxitos espirituales en toda clase de personas". Sus cualidades. Los escritos de ese tiempo narran cómo era el, comportamiento de este misionero. Dicen así: "Todo 1o que era caballerosidad y generosidad, trataba de curnplir- 1o. Su salud era sumamente débil y las fiebres palúdicas 1o atacaban muy frecuentemente y 1o llevaban a las puertas de Ia muerte, p€ro é1 seguía trabajando como si no estuviera su- friendo. Los sacerdotes de las religiones de esas tierras erán muy fanáticos y atacaban sin piedad al pobre Britto y a sus cristianos. Muchas veces 1o echaron ala cárcel y le hicieron padecer feroces torturas". IJr.lavezlo colgaron de los brazos en un iírbol, y otra lo" echaron a un hondo pozo para ver si se ahogaba. Pero des- pués de que 1o a.tormentaban el padre Britto se restablecía de manera que parecía casi un milagro. Volvió a Europa a con- seguir ayudas para sus misiones, y aunque el gobierno y mu- chás amigos Ie aconsejaron que se quedara en Portugal en honrosos cargos, él dispuso volver a la India, a imitar a su santo Patrono san Francisco Javier, que gastó su vida y sus energías en obtr3ner que los habitantes de la India se convir- tieran al cristianismo. El martirio.Y resultó que convirtió al cristianismo a un jefe hindú que tenía varias mujeres y éste se propuso no te- ner en adelante sino una sola esposa, como 1o manda nuestra religión. Una de las antiguas concubinas de aquel hombre, se pro- puso vengar del santo misionero y le inventó graves calum- nias y obtuvo que fuera condenado a muerte. 28 Lo llevaron a la cárcel y desde allí escribió a sus superio- res en Roma: "Con alegría y gran esperanza espero la muer- te. Mi gran deseo ha sido siempre morir mártir por Cristo Jesús. Morir mártir es la recompensa más preciada por los' trabajos que he logrado hacer por la evangelización. Morir mártir es lo que Ie he pedido muchas veces a Dios en mis oraciones". El 4 de febrero de 7693 un gran gentío se reunió para ver la ejecución del santo misionero, a quien se le acusaba de en- señar doctrinas que no eran las de los sacerdotes de los dio- ses de ese país. El gobierno estuvo varias horas demorando la sentencia porque sentía miedo de ordenar semejante cri- men. Pero al fin movido por los fanáticos enemigos del cris- tianismo mandó que le cortaran lacabeza. Al saber la noticia, el rey de Portugal mandó celebrar so- lemnísimas honras fúnebres en honor del santo mártir, y a ese ceremonia asistió Ia mamá del gran misionero, pero no vestía de luto, sino con sus mejores adornos de fiesta, poÍ- que estaba convencida de que su hijo se había ido a recibir en el cielo Ia corona de la gloria preparada para los que en Ia tie- rra se declaran amigos de Cristo hasta la muerte. San Juan Britto, te suplicamos por todos los misioneros del mundo y por todos los países que todavía no conocen a Cristo, para que muy pronto acepten Ia verdadera y santa re. ligión que es Ia católica, apostólica y romana. 29

16. ABRIL4 SAhI ISil)O[dO, arzobispo de Sevilla. Año,l¡36 Isidoro significa: "regalo de la divinidad" (Isis: divini- dad. Doro: regalo). Nació en Seviila en el año 556. Era el menor de cuatro hermanos, todos ios cuales fueron santos y tres de ellos obis- pos. San Leandro, san Fulgencio y santa Florentina se lla- maron sus herrnanos. Su hermano mayor, san Leandro, que era obispo de Sevi- lia, se encargó de su educación obteniendo que Isidoro ad- quiriera el hábito o costurnbre de dedicar mucho tiempo a estudiar y leer, 1o cual le fue de gran provecho para toda su vida. Al morir Leandro lo reemplazó Isidoro como obispo de Sevilla, y duró 38 años ejerciendo aquel cargo, con gran bri- 11o y notables éxitos. Isidoro fue el obispo más sabio de su tiempo en España. Poseía la mejor biblioteca de la nación. Escribió varios libros que se hicieron famosos y fueron muy leídos por varios si- glos como por ej.: Las Etirnologías, que se puede llamar el Primer Diccionario que se hizo en Europa. También escri- bió La Elistoria de los Visigodos y biografías de hombres ilustres. San Isidoro es como un puente entre la Edad Media que se acababaylaEdad Media que empezaba. Su influenciafue muy grande en toda Europa y especialísimamente es Espa- 30 ABRIL 4 31 SANISIDORO

17. ña. Y su ejemplo llevó a muchos a dedicar sus tiempos libres al estudio y a lrs buenas lecturas. Fue la figura princi al del Concilio de Toledo (año 633) dei cual salieron leyes importantísimas para toda Ia iglesia de España y que contribuyeron muy fuertemente a mante- ner firme la religiosidad en el país. Se preocupaba mucho porque el clero fuera rnuy bien instruid¡r y para eso se esforzó para que en cada dióce- sis hubiera un colegio para preparara a los futuros sacerdo- tes, 1o cual fue.orno u.ra pi"páración a los seminarios que siglos más tarde se iban a fundar en todas partes. Dice san Ildefonso que "la facilidad de la palabra era tan admirable en san Isidoro, que las multitudes acudían de to- das partes a escucharle y todos quedaban maravillados de su sabiduría y del gran bien que se obtenía al oír sus enseñan- zas". Su amor a los pobre era inmen o y como sus limosnas eran tan generosas, su palacio se veía continuam nte vestido por gentes necesitadas que llegaban a pedir y recibir ayudas. De todas las ciencias las que más le agradaba y más reco- mendaba era el estudio de Ia Sagrada Biblia. Y escribió unos comentarios acerca de cada uno de los libros de la Sagrada Biblia. Cuando sintió que iba a morir pidió perdón pública- mente por toda,s las faltas de su vida pasada y suplicó al pue- blo que rogarapor é1a Dios. A los 80 años de edad murió, el 4 de abril del año 636. La Santa Sede de Roma Io declaró "Doctor de la Iglesia". Al'$ÁffiI_ 5 SANVICEI{TE FERRER 32 33

18. ABRIL 5 SAN VICENTE FERRER, predicador. Año 74L9 Nació en 13i50 enValencia, España. Sus padres le incul- caron desde muy pequeño una fervorosa devoción hacia Je- sucristo y alaVirgen María y un gran amor por los pobres. Le encargaron repartir las cuantiosas limosnas que la fami- lia acostumbraba dar. Así 1o fueron haciendo amar el dar ayudas a los necesitados. Lo enseñaron a hacer una mortifi- cación cada viernes en recuerdo de la Pasión de Cristo, y cada sábado en honor a la Virgen Santísima. Estas costum- bres las ejercitó durante toda su vida. Se hizo religioso en la Comunidad de los Padres Domini- cos y, por su inteligencia, a los 21 años yaeraprofesor de fi- losofia en la universidad. Tentaciones. Durante su juventud el demonio 1o asaltó con violentas tehtaciones y, además, como era extraordina- riamente bien parecido, varias mujeres de dudosa conducta se enamoraron de él y como no les hizo caso a sus zalamerías, le inventaron terribles calumnias contra su buena fama. Todo esto lo fue haciendo fuerte para soportar las pruebas que le iban a llegar después. ) Raro rnodo de ernpezar a predicar Siendo un simple diácono lo mandaron a predicar a Bar- celona. La ciudad estaba pasando por un período de hambre y los barcos portadores no llegaban. Entones Vicente en un sermón anunció una tarde que esa misma noche llegarían los barcos con los alimentos tan deseados. Al volver a su con- vento, el superior lo regañó por dedicarse a hacer profecías de cosas que é1no podía estar seguro de que iban a suceder:. Pero esa noche llegaron los barcos, y al día siguiente el pue¡ blo se dirigió hacia el convento a aclamar aVicente, el predi- cador. Los superiores tuvieron que trasladarlo a otraciudad para evitar desórdenes. ¿Córno llegó a ser un predicador tan farnoso? Vicente estaba muy angustiado porque la Iglesia Católi- ca estaba dividida entre dos Papas y había mucha desunión. De tanto afán se enfermó y estuvo a punto de morir. Pera una noche se le apareció Nuestro Señor Jesucristo, acompa- ñado de san Francisco y santo Domingo de Guzmán y Ie dio Ia orden de dedicarse a predicar por ciudades, pueblos, cam-, pos y países. YVicente recuperó inmediatamente la salud. En adelante, por 30 años, Vicente recorre el norte de Es- paña, y el sur de Francia, el norte de ltalia, y el país de Suiza, predicando incansablemente, con enormes frutos espiritua-' les. Sus primeras conquistas. Los primeros convertidoS fueron judíos y moros. Dicen que convirtió a más de 10.000 judíos y otros tantos musulmanes y moros en España. Y esto es admirable porque no hay gente más difícil de convertirse al catolicismo que un judío o un musulmán. Su rnodo de predicar. Las multitudes se apiñaban para escucharle, donde quiera que él llegaba. Tenía que predicar en campos abiertos porque las gentes no cabían en los tem-. plos. Su voz sonora, poderosa y llena de agradables matices y modulaciones y su pronunciación sumamente cuidadosa, permitían oírle y entenderle a más de una cuadra de distan- cla. 34 35

19. Su sermones duraban casi siempre más de dos horas (un sermón suyo de las Siete Palabras en unViernes Santo duró seis horas), pero los oyentes no se cansaban ni se aburrían porque sabía hablar con tal emoción y de temas tan propios para esas gentes, con frases tan propias de la Santa Biblia, que a cada uno le parecía que el sermón había sido compues- to para él mismo en persona. Antes de predicar duraba cinco o más horas rezando, para pedir a Dios Ia eficacia de la palabra, y conseguir que sus oyentes se transformaran al oírle. Dormía en el puro sue- lo, ayunaba frecuentemente y se trasladaba a pie de una ciu- dad a otra (los últimos años se enfermó de una pierna y se trasladaba caba.lgando en un burrito). En aquel tiempo había predicadores que lo que busca- ban eran agradar a los ídolos y componían sermones rim- bombantes que no convertían a nadie. En cambio a san Vicente lo que le interesaba no era lucirse sino convertir a los pecadores. Y su predicación conmovía hasta los más fríos e indiferentes. Su poderosa voz llegaba hasta lo más profundo del alma. En pleno sermón se oían gritos de peca- dores pidiendo perdón a Dios, y a cada rato caían personas desmayadas de tanta emoción. Gentes que siempre se ha- bían odiado, hacían las paces y se abrazaban. Pecadores en- durecidos en sus vicios pedían confesarse. El santo tenía que llevar consigo una gran cantidad de sacerdotes para que con- fesaran a los penitentes arrepentidos. Hasta 15.000 personas se reunían en los campos abiertos para oírle. Después de sus predicaciones lo seguían dos grandes procesiones: una de hombres convertidos, rezando y llo- rando, alrededor de la imagen de Cristo Crucificado; y otra de mujeres alabando a Dios, alrededor de una imagen de la 36 SantísimaVirgen. Estos dos grupos 1o acompañaban hasta el próximo pueblo a donde el santo iba a predicar, y allí le ayu- daban a organizar aquella misión y con su buen ejemplcr conmovía a los demás. Con guardaespaldas. Como la gente se lanzaba hacía é1 para tocarlo y quitarle pedacitos de su hábito para llevarlos como reliquias, tenía que pasar por entre las multitudes, ro, deado de un grupo de hombres encerrándolo y protegiéndo- lo entre maderos y tablas. El santo pasaba saludando a todos con su sonrisa franca y su mirada penetrante que llegaba hasta el alma. Las gentes se quedaban admiradas al ver que después de sus predicaciones se disminuían enormemente las borrache- ras y la costumbre de hablar cosas malas, y las mujeres deja- ban ciertas modas escandalosas o adornos que demostraban demasiada vanidad y gusto de aparecer. Y hay un dato cu- rioso: siendo tan fuerte su modo de predicax y atacando tan duramente el pecado y el vicio, sin embargo las muchedum- bres lo escuchaban con gusto porque notaban el gran prove..' cho que obtenían al oírle sus sermones. Los ternas de su predicación Vicente fustigaba sin miedo las malas costumbres, que son la causa de tantos males. Invitaba incesantemente a reci- bir los santos sacramentos de la confesión y de la comunión. Hablaba de la sublimidad de la Santa Misa. Insistía en la. grave obligación de cumplir el mandamiento de santificar las fiestas. Insistía en la gravedad del pecado, en la proximi- dad de la muerte, en la severidad del Juicio de Dios, y del cielo y del infierno que nos esperan. Y lo hacía con tanta emoción que frecuentemente tenía que suspender por varios . 37

20. minutos su sermón porque el griterío del pueblo pidiendo perdón a Dios, era inmenso. Su terna principal. Pero el tema que más insistía este santo predicador era el Juicio de Dios que espera a todo pecador. La gente 1o llamaba "El ángel del Apocalipsis", porque continuamente recordaba a las gentes lo que el libro del Apocalipsis enseña acerca del Juicio Final que nos espe- ra a todos. El repetía sin cansarse aquel aviso de Jesús: "I{e aquí que vengo, y traigo conrnigo mi salario. Y le daré acadauno segúnhayan sido sus obras" (Ap 22,12). Has- ta los más espectadores y alejados de la religión se conmo- vían al oírle anunciar el Juicio Final que nos espera, donde "los que han hecho el bien, irán a la gloriu ét"*rru y los que se dedicaron a hacer el mal, iránala eterna conde- nación" (Jn 5,29). Don de lenguas y otros milagros Los milagros acompañaron a s¿LnVicente en toda su pre- dicación.Y uno de ellos eraelhacerse entender en otros idio- mas, siendo que él solamente hablaba el español y el latín. Y sucedió frecuentemente que las gentes de otros países Ie en- tendían perfectamente como si les estuviera hablando en su propio idioma. Era como la repetición del milagro que suce- dió enJerusalén el día de Pentecostés, cuando al llegar el Es- píritu Santo en formas de lenguas de fuego, las gentes de 1B países escuchaban a los apóstoles cada uno en su propio idio- ma, siendo que ellos solamente les hablaban en el idioma de Israel. Famoso pero humilde. SanVicente se mantuvo humil- de a pesar de la enorme fama y de la gran popularidad que 1o acompañaban, y de las muchas alabanzas que le daban en 38 todas partes. Decía que su vida no había sido sino una cade- na interminable de pecados. Repetía: "Mi cuerpo y mi alma no son sino una pura llaga de pecados. Todo en mí tiene Ia fetídez de mis culpas". Así son los santos. Grandes ante la gente de la tíerra pero se sienten muy pequeños ante ia pre- sencia de Dios que todo lo sabe. El hornbre que se transformaba. Los últimos años, ya Ileno de enfermedades,"lo tenían que ayudar a subir al sitio donde iba a predicar. Pero apenas empezaba la predicación se transformaba, se le olvidaban sus enfermedades y predi- caba con el fervor y la emoción de sus primeros años. Era. como un milagro. Durante el sermón no parecía viejo ni en- fermo sino lleno de juventud y entusiasmo. Y su entusiasmo era contagioso. Murió en plena actividad misionera, el Miér- coles de Ceníza. 5 de abril del afro 7479. Fueron tantos sus milagros y tan grande fama, que el Papa Io declaró santo a Ios 36 años de haber muerto, en 1455. Nota: El agua de FrayVicente. EI santo regalaba a las señoras que peleaban mucho con sus maridos, un frasquito de agua bendita y les recomendaba: "Cuando su esposo em- piece a insultarle, échese un poco de esta agua a la boca y no se la pase mientras el otro no deje de ofenderla". Y esta fa- mosa "agua de Fray Vicente" producía efectos maravillosos porque como la mujer no le podía contestar al marido, no había peleas. Ojalá en muchos de nuestros hogares se volvie- ra a esta bella costumbre de callar mientras el otro ofende. Porque 1o que produce la pelea no es la palabra ofensiva que se oye, sino la palabra ofensiva que se responde. 39

21. ATSRTT- 6 cr A' lr *,ni i{TlE-fl-_,, lit,rcfr¿il,í.t" ,ñc l frCC a. cle JC.1..-'-,' . l. .1 l.-,i_, Samuel significa: "Dios rne ha escuchado" (Samu: me ha escuchado. El: Dios). En la Santa Biblia la historia de Samuel es una de las más interesantes y hermosas. Está narrada en los libros que se ti- tulan 1" y 2" de Samuel, en el Antiguo Testamento. Era hijo de Elcana y Ana, dos israelitas muy creyentes. Ana tenía la enfermedad de Ia esterilidad que le impedía te- ner hijos y por eso la otra esposa de su marido Ia humillaba continuamente. Ana lloraba de continuo y ya no quería ni comer. El diálogo en la casa de oración.Y sucedió que un año cuando subieron a rezar a la Casa de oración de Israel en Silo, Ana se quedó mucho tiempo junto al altar rezando con mucha fe y gran fervor. Y el sacerdote Helí al verla mover tanto los labios le dijo: "Usted debe estar borracha y así no debe venir acá". Ella le respondió: "No estoy borracha, 1o que estoy es muy angustiada y he venido a implorar el favor de Dios". El sacerdote le dijo: "Vete ettpaz, que el Señor ha escuchado tu oración". El voto o promesa. Entonces Ana lehízo a Dios este voto o promesa: "Si me concedes un hijo varón, te lo ofrece- réparaque se dedique a servirte a Ti en la Casa de oración". Y ella volvió contenta a su casa lejana. Y al año le dio Dios su primer hijo, al cual le puso por nombre Samuel, que significa "Dios me ha escuchado", 40 AB[{[,E,6 PROFETASAMUEL 41

22. porque ella decía: "Dios ha escuchado la oración que yo le hice pidiéndole un hijo". Consagrado al altar. Cuando el niño ya fue grandecito, la mamá 1o llevó a la Casa de oración el Silo y se 1o ofreció a Dios para que se dedicara para siempre a servir junto al al- tar. Y llevó de regalo al templo un novillo de tres años, un bulto de harina y una vasija de vino y entonó un hermoso himno diciencio: "Mí corazón se regocija por el. Señor, por- que no hay santo como nuestro Dios, porque El a la mujer estéril le permite tener hijos. El Señor hunde en el abispo y levanta; da la pobrezay la riqueza; humilla y enaltece. El le- vanta del polvo aI desvalido; alza de la basura al pobre. Él guarda los pasos de sus amigos. É1es un Dios qrr".áb"; É1"t quien pesa todas las acciones". Los hijos de Helí. El sacerdote del templo se llamaba Helí y tenía dos hijos muy atrevidos que cometían muchas fechorías y maldades y el papá no se atrevía a corregirlos. Los pecados de. esos jóvenes disgustaban mucho a Dios y El se propuso enviarles un castigo. LJna voz en la noche. El niño Samuel se quedaba cada noche a dormir en la Casa de oración para cuidarla.Y una no- che oyó que lo llamaban diciendo: "¡Samuel! ¡Samuel!". El joven creyó que era Heli el que lo llamaba y corrió a donde el sacerdote y Ie dijo: "Aquí estoy Señor. ¿Me ha llamado?". Helí le dijo: "No te he llamado. Vete a dormir er:.paz". Pero lavoz de Dios volvió a llamar: "¡Samuel! ¡Samuel!". El jo- vencito corrió otravez donde Helí para ver para qué lo nece- sitaba. Y así sucedió por tres veces. Entonces Helí se dio cuenta de que era Dios el que lo llamaba y le dijo: "Si te vuel- ve a llamar le dirás: "Habla Señor que tu siervo escucha". Y así 1o hizo Samuel cuando Dios lo volvió a llamar y entonces 42 oyó que Dios le decía: "Voy a castigar a Helí y a sus hijos con. terrible mal, porque los hijos hicieron grandes males y el pa- dre no los ha corregido". El castigo. Y sucedió entonces que los filisteos atacaron al pueblo de Israel. Y los hijos de Helí se fueron con todo el ejército a defender la patria. Y se llevaron el Arca de la Alian- , za (donde estaba el Maná y las Tablas de laLey con los 10 Mandamientos) y se dio una gran batalla y los filisteos de- rrotaron a los israelitas e hicieron una gran r¡atanzay asesi- naron a los dos hijos de Helí que se habían robado el Arca de la Alianza. Cuando un mensajero llegó corriendo a contar a Helí que se habían robado el Arca y habían matado a sus dos hijos, el pobre anciano que estaba sentado en una silla, se fue de para atrás del susto y se desnucó. Sarnuel profeta. El pueblo eligió entonces como sacer- dote al joven Samuel y Dios ernpezí atraerle sus mensajes y a guiarlo en todo, porque Samuel era un santo. Los filisteos , devolvieron el Arca y hubo paz. Saúl, prirner rey. El pueblo pidió que se le diera un rey. Samuel consultó a Dios, y el Señor le dijo que el rey sería SaúI, el cual eraelúltimo de la última familia, de la más pe- queña tribu de Israel. Samuel lo llamó y le echó aceite sagra- do sobre su cabeza y 1o proclamó rey ante todo ei pueblo. Saúl infiel. Y sucedió que Saúl empezó a desobedecer a 1o que Dios ordenaba, y entonces el Señor ie dijo a Samuel: "He retirado mi espíritu de Saúl y lo he pasado a David. Irás a Belén y ungirás a ese joven como rey" . David ungido. Samuel se fue a Belén a buscar a David. Este era un pastor de ovejas y estaba en el campo cuidando t L

23. los animales. Samuel lo hizo venir y echando aceíte sagrado sobre su cabezla lo ungió, y desde entonces el espíritu de Dios vino a David y lo fue guiando en todas sus acciones. Despedida de Sarnuel. Ya anciano, Samuel reunió a todo el pueblo y le dijo: "Durante cuarenta años los he guia- do espiritualmente. Ahora les pido que si alguno tiene una queja contra mí la diga claramente. Y si a alguno le he quita- do algo o le he hecho algún mal, que lo diga sin más". Y el pueblo entero le respondió: "Ningún mal nos has hecho y a nadie le has quitado nada, y nadie tiene la menor queja con- tra ti". Y así terminó santamente su larga vida este hombre que desde muy pequeño fue llevado por su madre a servir junto al altar a Dios y que cada día y cada hora, tuvo por único fin de su existencia' agradar a Nuestro Señor. Que Dios nos envíe muchos sacerdotes tan santos como Samuel. ¿HASVISTO A UNO QUE CUMPLE, BIEN SU DEBER? ESEOCUPARA PUESTOS IMPORTANTES. (Proverbios) rl l I l, li ir il i: ti I l I i lr I ¡ i l, i. I :i it irl t' I t. - -.- ---- BAUTISTADE LASALLE 44 45,

24. ABRIL 7 SANJUAN BAUTISTA DE LA SALLE, educador. Año 1719 Es el fundador de los Hermanos Cristianos y nació en Francia en 1 6 51 . Nació en Reims y murió en Rouen, las dos ciudades que hizo famosas santaJuana de Arco. Su vida coincide casi exactamente con los años del famo- so Luis XIV. Probablemente su existencia habría pasado desapercibi- da si se hubiera contentado con vivir de acuerdo a su clase social adinerada, sin preocuparse por hacer ninguna obra excepcional a favor del pueblo necesitado. Pero la fuerza mis- teriosa de la gracia de Dios encontró en él un instrumento dócil para renovar la pedagogía y fundar las primeras escue- ias profesionales y las más antiguas escuelas normales, fun- dar una Comunidad religiosa que se ha mantenido en principalísimos puestos en la educación en todo el mundo. Este santo fue un genio de la pedagogía, o artede educar. Si san Juan Bautista de Ia Salle viviera hoy aquí en Ia tie- rra abriría los ojos aterrado al ver que la educación se ha se- cularizado, o sea se ha organizado como si Dios no existiera y sólo se preocupa por hacer de los seres humanos unos ani- maiitos muy bien amaestrados, pero sin fe, sin mirar a Ia eternidad ni importarle nada Ia salvación del alma. Porque paraél,lo imprescindible, lo que constituía su obsesión, era obtener la salvación del alma de los educandos y hacerles crecer en la fe. Si no hubiera sido por estos dos fines, él no 46 habría emprendido ninguna obra especial, porque esto era 1o que en verdad le interesaba y le llamaba Ia atención: hacer que los educandos amarany obedecieran a Dios y consiguie- ran llegar al reino eterno del cielo. Elerencia providencial Juan Bautista estudió en el famoso seminario de San Sul- picio de París y allí recibió una formidable formación que Ie sirvió para toda su vida. Fue ordenado sacerdote y por su po- sición social y sus hermosas cualidades parecía destinado para altos cargos eclesiásticos, cuando de pronto ai morir su direc- tor espiritual 1o dejó como encargado de una obra para niños pobres que el santo sacerdote había fundado: una escuela para niños y un orfanato para niños pobres, dirigido por unas her- manitas llamadas de El Niño Jesús. AIIí en esa obra 1o espera-, ba la Divina Providencia para encaminario hacia Ia gran obra que le teníadestinado: ser el reformador de la educación. LJn nuevo método de educación La Salle le dio un viraje de 180 grados a los antiguos mé- todos de la educación. Antes se enseñaba a cada niño por aparte. Ahora LaSalle los reúne por grupos para darles clases (en la actualidad eso parece tan natural, pero en aquel tiempo era una novedad). Antiguamente se educaba con base a gri- tos y golpes. El padre Juan Bautista remplaza el sistema dei terror por el método del amor y de Ia convicción. Y los resul- tados fueron maravillosos. La gente se quedaba admirada al ver cómo mejorabatotalmente lajuventud al ser educada con los métodos de nuestro santo. No les enseñaba solamente co- sas teóricas y abstractas, sino sobre todo aquellos conoci- mientos prácticos que más les iban a ser de utilidad en lavida' diaria. Y todo con base a la religión y a la amabilidad. L 47

25. {-ln a Í-ru eV ir co ruluniclaci La Salle errrpezó a reunir a sus profesores para instruirlos en el arte de educar y para formarlos fervorosamente en Ia vida religiosa. Y con los más entusiastas fundó la Comuni- dad de Flerrnanos de las Escuelas Cristianas que hoy son unos 15.000 en más de mil colegios en todo el mundo. Y si- guen siendo una autoridad mundial en pedagogía , en el arte de educar a Ia juventud. Eléxito de los Hermanos Cristianos fue inmenso desde el principio de su congregación, y ya en vida del santo abrieron colegios en muchas ciudades y en va- rias naciones. Un 15 de agosto los consagró sanJuan Bautista a Ia Santísima Virgen y han permanecido fervorosos propa- ' gadores de la devoción a la Madre de Dios. Al principic algunos le fallaron porque el santo era tan bondadoso que no podía imaginar mala voluntad en ningu- no de sus discípulos. Para él todo el mundo era bueno, y por mucho que le hubieran ofendido estaba siempre dispuesto a perdonar y a volver a recibir al que había faltado. Y hubo la prueba dolorosísima de ver que algunos lo engañaron y se dejaron contagiar por el espíritu del mundo. Pero luego sus asesores 1o convencieron para que no aceptara a ciertos suje- tos no confiables y que expulsara a algunos que se habían vuelto indignos. Y el santo aceptando con toda humildad y mansedumbre los buenos consejos recibidos procedió a pu- rificar muy a tiempo su congregación. Su pobreza. Siendo de familia muy rica, repartió todos sus bienes entre los pobres y se dedicó a vivir como un po- bre. Los últimos años cuando renunció a ser Superior Gene- ral de su Congregación, pedía permiso al superior hasta para hacer los más pequeños gastos. Los viajes aunque a veces muy largos, los hacía casi siempre apíe, y pidiendo limosna 48 para alimentarse por el camino, durmiendo en casitas pobrí - simas, Ilenas de plaga y de incomodidades. lJna vez pasó todos los tres meses del crudísimo invier- no, en una habitación sin calefacción, con ventanas llenas de rendijas y con algunos grados bajo cero. Esto Ie trajo un te- rrible reumatismo que durante todo el resto de su vida le produjo tremendos dolores y las anticuadas curaciones que le hicieron para ese mal lo torturaban todavía mucho más. En su juventud, por ser de familia muy adinerada, había gozado de una alimentación refinada y muy sabrosa. Cuan- do se dedicó a vivir la pobreza de una comunidad fervorosa y en la cual, los alimentos eran rudos y desagradables, tenía que aguantar muchas horas sin comer, pata que su estóma- go fuera capazde recibirle esos alimentos tan burdos. Su sonata y su manto eran tan pobres y tan descoloridos, que un pobre no se los habría aceptado como limosna. Su humildad era tan gran e que se creía indigno de ser el superior de la comunidad. Estaba siempre dispuesto a dejar su alto puesto y alguna vezqtepor calumnias dispuso la au- toridad superior quitarlo de ese cargo, éI aceptí inmediata- mente. Pero todos los hermanos firmaron un memorial anunciando.que.no aceptaban pol el momento a ningún otro como superior sino al santo Fundador y tuvo que aceptar se guir con el superiorato. Sus consejos. No se cansaba de recomendar con sus pa- labras y sus buenos ejemplos, a sus religiosos y amigos, que la preocupación número uno del educador debe ser siempre elfiatar de que los educandos crezcan en el amor a Dios y en la caridad hácia el prójimo, y que cada maestro debe esfor- zarse con toda su alma por tratar de que los jovencitos con- 49

26. serven su inocencia si no la han perdido o que recuperen su amistad con Dios por medio de la conversión y de un inmen- so horror al pecado y a todo 1o que pueda hacer daño a la san- tidad y a todo 1o que se oponga a la salvación eterna. Pasaba muchas horas en oración y les insistía a sus reli- giosos que lo que más éxito consigue en la labor de un edu- cador es orar, dar buen ejemplo y tratar a todos como Cristo lo recomendó en el Evangelio: "Flaciendo a los dernás todo el bien que deseamos que los demás nos hagan a nosotros". San Juan Bautista,ie la Salle murió eI 7 de abril de 1,61,9 a los 68 años. Fue declarado santo por el Sumo Pontífice León XIII en el año de 190t). EI Papa Pío XII Io nombró Patrono de los Educadores del mundo entero. Santo educador: tri que recomendabas que se le conce- cliera la máxima importancia a la clase de religión, conside- rándola la más provechosa de todas en todo colegio y escuela, pídele al buen Dios que la clase de religión vuelva a estar en primerísimo lugar en nuestros centros de educación y no vaya a ser reemplazadajamás por otras asignaturas menos importantes. Y ruégale a Dios que nos envía muchos y san- tos muy fervorosos profesores de religión. ABRILs 5150 SANPOMPILIO

27. ABRtrL 8 SAN POMPILIO, educador y predicador. Año 1766 San Pompilio fue llamado "El Taumaturgo de Nápoles" (taumaturgo es el que consigue milagros, el que obra prodi- gios). Nació en Montecalvo (Italia) en 771.0, de una familia adinerada y de mucho abolengo, o sea, con antepasados que habían sido muy famosos e importantes. Cuando apenas tenía diez años se encontró en el sótano de su casa un cuadro antiquísimo de la Santísima Virgen y quitándole el polvc, lo colocó en su habitación y le dijo a la mamá: "IJn día, cuando yo sea sacerdote, vendré y celebra- ré la misa delante de este cuadro". Sus hermanos se reían, pero éI estaba seguro de que sí iba a ser así. Str padre quería que se dedicara a administrar los bienes de la familia, pero el joven deseaba ardientemente ser sacerdo- te. Sin embargo como yateníaotro hermano en el seminario, el papá le negó el permiso para hacer estudios sacerdotales, añadiendoque1eba.stabacontenerunhijosacerdote.. Más sucedió que el hermano seminarista murió con gran fama de santidad y entonces nuestro joven se reafirmó en su propósito de llegar a ser sacerdote. Y como su padre se qpo- nía, un día, después moso sermón voca- cional de un p"dr* de acuerdo cén'el predicador y se fugó ,dejando a su'padre una carta pidiéndole excusas por este atrévimiento. : El papá corrió a la casa de los padres Escolapios a recla- mar a su hijo, pero Pompilio le demostró tan grandes deseos de llegar a ser sacerdote y Ie expuso tan fuertes razones para ello, que su padre tuvo al fin que aceptar y lo dejó en eI semi- nano. A los 24 añros fue ordenado sacerdote y la comunidad 1o dedicó a enseñar a los niños pobres de las Escuelas Pías (Es- colapios se llaman los padres que enseñan en las escuelas Pías). Su salud era muy deficiente y una tos continua Io hacía sufrir mucho, pero a pesar de esto nunca faltaba a sus clases y sus alumnos hacían verdaderos progresos, muy notorios a todos. Clarividente. Y entonces empezó a tener fama de ver a Io lejos lo que estaba sucediendo en otras partes. De vez en cuando se quedaba con la mirada fija en la lejanía y anuncia- ba hechos que sucedíana gran distancia. Un día estando en clase se quedó mirando hacia 1o lejos y drjo a los alumnos: "Algo grave está sucediendo a uno de los nuestros". Luego preguntó: "¿Quién falta en clase?". Le respondieron: "Juan Capretti". Se quedó un rato pensando y exclamó: "Recemos por é1, porque esta en grave peligro". Luego envió a un alum- no y le dijo: "Vaya ala casa de Juan y pregunte por é1". El muchacho llegó a Ia casa de Capretti y preguntó si sabían dónde estaba. La mamá y la hija, que se imaginaban que es- taría en Ia escuela, corrieron a su habitación y lo encontraron tendido por el suelo. Lo sacudieron y despertó de un ataque. Luego contó: "Sentí un terrible dolor de cabeza y creí que me moría. Pero de un momento a otro como que una mano pasó sobre mi frente y recobré la salud". Cuando el. mensa- jero volvió ala clase a contar lo sucedido, el padre Pompilio 52 53

28. dijo muy cóntento a los jóvenes: "Dios ha escuchado la ora- ción que dirigimos por nuestro amigo Juan". Su devoción a la Santísima Virgen era inmensa. En sus ratos libres fabricaba camándulas y las regalaba a todos los que queríar,rezar el rosario. A todos les recomendaba: "Sean muy devotos de la SantísimaVirgen María". Cuando después de varios años de ser sacerdote, fue por primera yez acelebrar Ia Santa Misa a su casa, su madre, sin recordar 1o que él.había dicho en la niñez,Iepreparó al fren- te del altar el cuadro que de niño había sacado del sótano. Pompilio al final de la misa exclamó: "Bendito sea Dios que me ha permitido cumplir aquellas palabras que de niRo dije al encontrar este cuadro de la Virgen Santísima en el subte- rráneo: 'Un día celebraré misa ante esta imagen de la Santí- simaVirgen"'. Pobreza extrerna. Los superiores 1o enviaron de misio- nes a pueblos muy lejanos, donde no había sino campesinos y pastores pobres. El andaba kilómetros y kilómetros y se le gastaban mucho los zapatos y no tenía dinero para reponer- los. Entonces se dispuso caminar descalzo y así lo hizo por muchísimos caminos. A quien le llamaba la atención dicién- dole que esto era indigno de un sacerdote le respondía: "No se afane que así andaba Nuestro Señor". Su sotana era de 1o más remendado que se encontraba, pero así imitaba también IapobrezadeJesús, y cumplía 1o que dijo el Divino Maestro: "Dichosos los pobres porque de ellos es el reino de los cie- los". Y con estas pe

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