“Evaluación de dos niveles de energia digestible en base a los estandares nutricionales del nrc(1995) en dietas de crecimiento para cuyes (cavia porcellus l.)”

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Published on March 7, 2014

Author: GonzaloMurria

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UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA LA MOLINA. ESCUELA DE POST-GRADO ESPECIALIDAD DE NUTRICION. “EVALUACIÓN DE DOS NIVELES DE ENERGIA DIGESTIBLE EN BASE A LOS ESTANDARES NUTRICIONALES DEL NRC(1995) EN DIETAS DE CRECIMIENTO PARA CUYES (Cavia porcellus L.)” Tesis para optar el titulo de: MAGISTER SCIENTIAE FELIX ESTEBAN AIRAHUACHO BAUTISTA. LIMA – PERU 2007.

INDICE I II 2.1. 2.2. 2.2.1 2.2.2 2.2.3 2.2.4 2.2.5. 2.2.6. 2.2.7. 2.3. III 3.1. 3.1.1. 3.1.2. 3.1.3. 3.1.4. 3.1.5. 3.1.6. 3.2. 3.2.1 3.2.2. 3.2.3 3.2.4. 3.2.4.1. 3.2.4.2. 3.2.4.3. 3.2.4.4. 3.2.4.5. 3.2.4.6. 3.3. IV 4.1. 4.2. 4.3. 4.4. 4.5. Introducción Revisión de literatura Aspectos de la digestión sobre el cuy Necesidades Nutritivas del Cuy Energia Proteína y Aminoácidos Carbohidratos y Fibra Grasa Minerales Vitaminas Agua Comportamiento Productivo Materiales y Métodos Materiales Lugar de Ejecución Instalaciones Animales Experimentales Densidad de nutrientes Tratamientos Dietas Experimentales Métodos Alimentación de los animales Análisis químico Sanidad Parámetros de Evaluación Peso Corporal y Ganancia de Peso Consumo de Alimento Conversión Alimenticia Rendimiento de Carcasa Peso de Órganos Nobles Retribución Económica Diseño Experimental Resultados y Discusión Peso Corporal y Ganancia de Peso Consumo de Alimento Conversión Alimenticia Rendimiento de Carcasa Peso de Órganos Rojos 2 Pag. 7 9 9 11 11 13 18 19 20 22 23 24 27 27 27 27 28 28 28 29 32 32 32 32 32 31 32 32 32 32 33 34 35 35 39 42 45 48

4.6. V VI VII VIII IX Retribución Económica Conclusiones Recomendaciones Resumen Bibliografía Anexos 3 50 53 54 55 56 63

INDICE DE CUADROS 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Requerimientos nutricionales del cuy Composición porcentual y valor nutritivo estimado de las dietas experimentales (tal como ofrecido) Análisis proximal porcentual de las dietas experimentales (Tal como ofrecido) Efecto de los niveles de energía digestible y la densidad de nutrientes sobre el peso final y la ganancia de peso en cuyes en crecimiento (g) Pág. 13 30 31 36 Ingestión de energía digestible, proteína, fibra y extracto etéreo durante el periodo experimental (calculado a partir del análisis proximal) 38 Efecto de los niveles de energía digestible y la densidad de nutrientes sobre el consumo de alimento en cuyes en crecimiento (g) 40 Efecto de los niveles de energía digestible y la densidad de nutrientes sobre la conversión alimenticia en cuyes en crecimiento (g) 43 Efecto de los niveles de energía digestible y la densidad de nutrientes sobre el rendimiento de carcasa y peso de órganos en cuyes en crecimiento 47 Efecto de los niveles de energía digestible y la densidad de nutrientes sobre la retribución económica (S/. / cuy) 52 4

INDICE DE ANEXOS Pàg. I II III IV V VI VII Pesos semanales de los cuyes por grupo experimental (g/cuy) Ganancias de peso acumulado por grupo experimental (g/cuy) Ganancias de pesos diarios por grupo experimental (g/cuy) Consumo acumulado de alimento balanceado (g/cuy) Consumo acumulado de materia seca del alimento balanceado (g/cuy) Consumo diario de alimento balanceado (g/cuy) Consumo diario de materia seca del alimento balanceado (g/cuy) 64 65 66 67 68 69 70 VIII Conversión alimenticia semanal por tratamiento 71 IX Conversión alimenticia acumulada por tratamientos Rendimiento de carcasa y peso de órganos rojos (hígado, corazón y riñones) Analisis de variancia de peso vivo final (DCA) Analisis de variancia de la ganancia de peso acumulado 72 X XI XII XIII Analisis de variancia de la ganancia de peso diario Analisis de variancia del consumo acumulado de XIV alimento XV Analisis de variancia del consumo de materia seca acumulado Analisis de variancia del consumo semanal de materia XVI seca Analisis de variancia de la conversion alimenticia XVII semanal Analisis de variancia de la conversion alimenticia XVIII acumulada XIX Analisis de variancia del rendimiento de carcasa 73 74 74 74 74 75 75 75 75 76 XX Analisis de variancia del peso de los organos rojos 76 XXI Analisis de variancia de peso final (factorial) Analisis de variancia de la ganancia de peso 77 77 XXII XXIII Analisis de variancia del consumo TCO XIV Analisis de variancia del consumo acumulado MS 5 77 78

XV Analisis de variancia de la conversion alimenticia XVI Analisis de variancia del rendimiento de carcasa XVII Ingestión de energía digestible y nutrientes (calculado a partir del análisis proximal) XVIII Resultados promedios de los diferentes parámetros evaluados durante el periodo experimental 6 78 78 79 80

I. INTRODUCCION En nuestro país, como resultado del mejoramiento genético al que ha sido sometido el cuy, se cuenta con líneas mejoradas de elevados rendimientos productivos; sin embargo dicho comportamiento productivo no ha sido acompañado con suficientes estudios relacionados con las necesidades de nutrientes y programas de alimentación. Por ello, en la formulación de raciones se toman como base los requerimientos establecidos por la National Research Council, (NRC, 1995), establecidos en animales criados bajo condiciones de laboratorio, con un genotipo y medio ambiente muy diferentes y con una tasa de crecimiento inferior con relación a las líneas mejoradas. La satisfacción de las necesidades energéticas con un adecuado nivel de nutrientes, especialmente aminoácidos, es el principal propósito y debido a los pequeños márgenes de ganancia con que se trabaja, se hace necesario la búsqueda de niveles nutricionales mínimos que promuevan la máxima producción. Por ello, debido a que el nivel energético del alimento afecta sustancialmente en los resultados del comportamiento productivo, sumado a los mayores incrementos de peso y rendimiento de carcasa de las líneas mejoradas se hace necesario evaluar densidades de nutrientes mayores a los recomendados por el NRC (1995) en relación a diferentes niveles de energía digestible. Una de las investigaciones realizadas con esta finalidad fue evaluar niveles de energía y proteína (Torres, 2006), así como la evaluación de niveles de lisina y 7

aminoácidos azufrados con dietas isoenergéticas e isoproteícas en la etapa de crecimiento (Remigio, 2005). El objetivo de la presente investigación, es evaluar el efecto de los niveles de 2.7 y 2.9 Mcal. de energía digestible por kg de alimento y densidades de nutrientes de 110 y 120 % en relación a los estandares nutricionales del NRC (1995) en dietas comerciales para cuyes de líneas mejoradas, en la fase de crecimiento, mediante los parámetros de ganancia de peso, consumo de alimento, conversión alimenticia, peso de órganos nobles, rendimiento de carcasa y retribución económica del alimento. 8

II. 2.1 REVISIÓN DE LITERATURA ASPECTOS DE LA DIGESTIÓN SOBRE EL CUY El cuy domestico, está clasificado zoológicamente dentro Orden: Rodentia, Suborden: Hystricomorpha, Familia: Caviidae, Genero: Cavia, Especie: porcellus (Orr, 1966, citado por Moreno, 1989). Según su anatomía gastrointestinal el cuy es un fermentador post-gástrico, debido a los microorganismos que posee a nivel del ciego. Posee un estómago totalmente glandular donde se realiza la digestión enzimática y un colon y ciego donde se realiza la digestión microbiana que representa una capacidad fermentativa del 60 a 66 % del total (Maynard et al., 1981; Pagan; 1991; NRC, 1995; Chauca, 1997 y Caycedo, 2000). El ciego es un órgano grande que constituye cerca del 15 por ciento del peso total. El movimiento de la ingesta a través del estómago e intestino delgado es rápido, no demora más de dos horas en llegar la mayor parte de la ingesta al ciego y su pasaje por este es más lento pudiendo permanecer en él parcialmente por 48 horas (Hagan y Robison, 1953, Reid, 1948; citado por Gómez y Vergara, 1993). En el intestino grueso no solo se produce la digestión de la celulosa sino también la acción bacteriana y la absorción de pocos nutrientes (Dukes, 1967). El ciego del cuy es menos eficiente que el rumen debido a que los microorganismos se multiplican en un punto que sobrepasa al de la acción de las enzimas proteolíticas. A pesar que el tiempo de multiplicación de los microorganismos del ciego es mayor que la retención del alimento, esta especie lo 9

resuelve por mecanismos que aumentan su permanencia y en consecuencia la utilización de la digesta (Gómez y Vergara, 1993). Henning y Hird (1970) encontraron que el ciego del cuy contiene concentraciones similares de ácidos grasos de cadena corta que el rumen del vacuno y tienen la capacidad fermentativa similar al del colon y recto del caballo. Se ha demostrado que en el ciego de los cuyes, al contrario de lo que ocurre en los conejos, en el que el butirato es más importante que el propionato, el butirato es un ácido graso volátil de poca importancia en la fermentación cecal. El cuy es más eficiente que el conejo en la digestión de la fibra (Cheeke, 1995). Estos AGV pueden satisfacer parte de los requerimientos de energia de esta especie (Aliaga, 1993). El cuy es un herbívoro y cecótrofo; mediante la práctica de la cecotrofia ingiere heces blandas provenientes del ciego, luego del proceso digestivo, los cuales contienen proteínas y vitaminas. En su hábitat natural consume grandes cantidades de vegetación y realiza cecotrofia como un mecanismo de compensación biológica que le permite el máximo aprovechamiento de sus productos metabólicos provenientes de las porciones posteriores del tracto gastrointestinal; de esta manera retornan al cuerpo sustancias no asimiladas del alimento, que solo en el ciego y colon proximal fueron atacados por microorganismos, junto con las enzimas de la digestión y productos de síntesis de la microflora (Bustamante, 1993). La absorción de ácidos grasos volátiles tiene lugar en el ciego y en el colon proximal, pero una parte considerable de estos ácidos se elimina cuando se expulsan las heces blandas. Las heces cecótrofas tomados del ano e ingeridas sin 10

masticar permanecen intactas en la región fúndica durante un periodo de 6 a 8 horas, resistiendo las acciones mecánicas y químicas, gracias a su envoltura mucosa, que actúan como pequeños fermentadores, continuando la acción metabólica, en la que parte de las bacterias producen amilasas que se difunden al estomago y que junto con las amilasas de la saliva y alimentos, degradan el almidón a maltosa y glucosa. Parece ser que las amilasas bacterianas mantienen su actividad a pH más bajos que las amilasas de la saliva. Algunos productos de esta degradación se difunden al interior de las heces en donde fermentan con producción de ácido láctico, AGV y CO2. Estos ácidos grasos se difunden a través del contenido estomacal o se liberan cuando se deshacen las heces blandas y se absorben en el propio estomago o en el intestino delgado (Hornicke y Bhornhag, 1979, Hornicke y Mackiewicz, 1975, citado por De Blas, 1984). 2.2 NECESIDADES NUTRITIVAS DEL CUY 2.2.1 ENERGIA Las necesidades de energía está influenciado por la edad, la actividad del animal, estado fisiológico, nivel de producción y temperatura ambiental. Una vez que estos requerimientos han sido satisfechos, el exceso de energía se almacena como grasa en el cuerpo. El contenido de energía de la dieta afecta el consumo de alimento; los animales tienden a un mayor consumo de alimentos a medida que se reduce el nivel de energía en la dieta (Gómez y Vergara, 1994). Castro y Chirinos (1992) afirman que a mayor nivel energético la respuesta en el comportamiento productivo del animal mejora. Caicedo (1985) citado por 11

Correa (1988), afirma que los requerimientos de ED son; 2.90, 2.86 y 2.86 Mcal para las etapas de crecimiento-engorde, gestación y lactación respectivamente. El NRC (1978) sugiere un nivel de ED de 3.00 Mcal/ Kg de alimento (Cuadro No 1). En cuyes destetados de 2 semanas de edad alimentados a voluntad con un concentrado (20% de proteína y 3.45 Mcal de ED /kg de alimento) y restringiendo el forraje (pasto elefante) en cantidad equivalente al 20% del peso vivo del animal, se logró a la quinta semana de evaluación un peso final promedio de 778g (15.2g/cuy día), un consumo de MS promedio de 45g /día y una conversión alimenticia de 3.0 (Saravia et al., 1994). Mientras que Rivas (1995) evaluando el suministro de forraje diario e interdiario según el peso vivo del cuy (10 y 20%) y utilizando un concentrado comercial con 3.32 Mcal de ED /kg de alimento y 18 % de proteína logró incrementos diarios de 10.9 y 12.3g y conversiones alimenticias de 3.81 y 4.12 en 6 semanas de evaluación. Evaluando la inclusión de diferentes niveles de residuo de cervecería seco en el concentrado con 2.97 Mcal de ED /kg de alimento y 18.5% de proteína se alcanzaron ganancias diarias de 15 a 17g y conversiones alimenticias de 3.03 y 3.26 (Cerna, 1997). Torres (2006) evaluó 2 niveles de energía (2.8 y 3.0 Mcal de ED/ kg) y 2 niveles de proteína (15 y 18%), en dietas en base a la densidad de nutrientes durante 7 semanas y obtuvo ganancias diarias de peso de 14.18 y 13.19g (2.8 Mcal ED: 18% proteína y 3.0 Mcal ED: 18 % proteína, respectivamente) bajo un sistema de alimentación forraje mas concentrado. 12

En un sistema de alimentacion de solo alimento balanceado, se evaluó dietas isoenergéticas (2.75 Mcal de ED /kg de alimento) con tres niveles de lisina y aminoacidos azufrados, y se obtuvo ganancias diarias de peso de 11.8 y 14.8g y consumos diarios de materia seca de 49.82 y 53.67g. 2.2.2 PROTEINA Y AMINOÁCIDOS La proteína, luego del agua, es el principal componente de la mayoría de los tejidos del animal. La formación de cada uno de los tejidos del cuerpo requiere del aporte de proteínas, por lo que el suministro inadecuado de esta, da lugar a un menor peso al nacimiento, retardo en el crecimiento, descenso en la producción de leche, infertilidad y menor eficiencia de utilización del alimento (Gómez y Vergara, 1994). Se ha demostrado que el cuy responde en forma eficiente a raciones con 20 % de proteínas y que niveles mayores no tienen ningún efecto benéfico sobre el crecimiento. Evaluando niveles de proteína (15 y 18%) se obtuvo el mejor rendimiento con los animales que consumieron dietas con 18 % de proteína y 2.8 Mcal ED/ kg de alimento (Torres, 2006). Según el NRC (1978), el requerimiento de proteína es de 18 % para cuyes manejados en bioterio, siempre que esté compuesto por más de dos fuentes proteicas; este valor se incrementa a 30 o 35 % , si se suministra proteína simple tales como caseína o soya, fuentes proteicas que pueden mejorarse con la adición de aminoácidos. 13

CUADRO 1: REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES DEL CUY NUTRIENTE NRC (1978) NRC (1995) Energía Digestible(Kcal/Kg) 3000 Proteína (%) 18,0 18,0 Fibra Cruda (%) 10,0 15,0 AMINOACIDOS Arginina (%) 1,20 Histidina (%) 0.36 Isoleucina (%) 0,60 Leucina (%) 1,08 Lisina (%) 0,84 Metionina (%) 0,36 Metionina + Cistina (%) 0,60 Fenilalanina (%) 1,08 Treonina (%) 0,60 Triptofano (%) 0,18 Valina (%) 0,84 MINERALES Calcio (%) 0,8 a 1 0,80 Fósforo (%) 0,4 a 0,7 0,40 Magnesio (%) 0,1 a 0,3 0,10 Potasio (%) 0,5 a 1,4 0,50 Sodio (%) 0,20 Cobre (mg) 6,0 6,0 Hierro (mg) 50,0 50,0 Manganeso (mg) 40,0 40,0 Zinc (mg) 20,0 20,0 Yodo (mg) 1,0 150,0 Selenio (mg) 0,1 150,0 VITAMINAS A (retinol) (mg) 7,0 6,6 D (mg) 0,175 0,025 E(α-tocoferol) (mg) 50,0 26,7 K (mg) 5,0 5,0 Ácido ascórbico (mg) 200 200 Colina (mg) 1000 1800 Niacina (mg) 10,0 10 Piridoxina (mg) 3,0 2,0 - 3,0 Riboflavina (mg) 3,0 3,0 Tiamina (mg) 2,0 2,0 * En porcentaje o cantidades por kg de alimento ofrecido. Fuente: Nacional Research Council (1978,1995) 14

El requerimiento de proteínas, es en realidad el requerimiento de los diferentes aminoácidos, ya que son sus unidades estructurales. Algunos aminoácidos son sintetizados en los tejidos del animal, denominándose dispensables o no esenciales mientras que otros aminoácidos no se sintetizan en absoluto, denominándose indispensables o esenciales; entre ellos se encuentran la arginina, histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, triptofano, treonina y valina (Gómez y Vergara, 1994; Maynard et al., 1981). La contribución de la cecotrofia a las necesidades totales de proteína se ha estimado como media en un 15 %. La cantidad de proteína microbiana reciclada está más determinada por el tipo que por el nivel de fibra, aumentando principalmente con la proporción de partículas finas y la concentración de fibra soluble en el alimento (Nicodemus et al., 1999; García et al., 2000). En conejos adultos, se demostró que son capaces de mantener un balance positivo de nitrógeno cuando se alimentan con una proteína de baja calidad (gelatina) como fuente nitrogenada, mientras que el balance se hace negativo con la misma dieta, si se les impide practicar la cecotrofia (Kennedy y Hershberger, 1974, citado por De Blas, 1984). La calidad de la proteína mejora con las fermentaciones del ciego, ya que los porcentajes de aminoácidos esenciales en las heces coprófagas son más elevados que en la dieta. El aporte de aminoácidos a través de las heces blandas oscila entre el 13 y 23% del total, según el tipo de alimento siendo mayor para ciertos aminoácidos (lisina, metionina, tirosina, treonina y triptofano) y menor para otros (Proto, 1976, citado por De Blas, 1984). 15

Sin embargo, Spreadbury (1978), citado por De Blas, (1984), menciona que el aporte de aminoácidos a través de las heces blandas apenas llega al 10% del total, mientras que según Colin (1981), citado por De Blas, (1984), para conejos de 8 semanas, nunca sobrepasa el 16% de cada aminoácido, y toma valores mucho más bajos en el caso de isoleucina, aminoácidos azufrados, arginina e histidina. Se ha establecido tentativamente que los requerimientos para la etapa de crecimiento (21 a 49 días) de lisina son de 0.68 % (2.97 g. de lisina / Mcal) y de metionina más cistina de 0.43 % (1.88 g de met + cist / Mcal) y para la etapa de acabado (49 a 91 días) de 0.58 % (2.37 g lisina / Mcal) y 0.32% (1.31 g de met + cist / Mcal) respectivamente (Vargas, 1988); siendo estos valores inferiores a los recomendados por el NRC (1995). Typpo et al. (1985) evaluaron niveles de lisina desde 0.4 hasta 2.0 % y reportan que la lisina era el aminoácido limitante en los niveles de 0.4 % y 0.5 % de la ración, siendo el nivel de 0.6 % marginal y de 0.7 % proporcionó el óptimo crecimiento y retención de nitrógeno, de tal manera que las necesidades de lisina para cuyes en crecimiento de 3 a 6 semanas de edad lo establecen en 0.7 %. El nivel de 8.4 g / Kg de alimento fue el requerimiento encontrado. Existe antagonismo entre los aminoácidos lisina - arginina, en la cual la lisina de la dieta aumenta los requerimientos de arginina. La lisina compite con la arginina por la reabsorción a nivel de los tubulos renales. Además niveles elevados de lisina deprimen la ingesta de alimento (Maynard et al. 1981). Al utilizar dietas con 19% de proteína que proporcionó 5.7 g de aminoácidos azufrados (2.7 g de metionina y 3 g de cistina / kg de alimento) en 16

cuyes en crecimiento se alcanzó un buen rendimiento (Hasdai et al., 1989). Utilizando aminoácidos purificados se reporta que el requerimiento mínimo total de aminoácidos azufrados es 5 g / Kg de alimento con 3 g / Kg de alimento del Lmetionina y 2 g / Kg de alimento de L-cistina, siendo el 40 % de metionina utilizado para producir cistina (Typpo et al., 1990). Evaluando diferentes niveles de lisina y aminoácidos azufrados con dietas isoenergéticas se obtuvo los mejores rendimientos al utilizar niveles de lisina de 0.78% a 0.84% con niveles de aminoácidos azufrados de 0.71 a 0.79, respectivamente (Remigio, 2006). La cistina se produce a partir de la metionina y puede reemplazar la mitad de la metionina dietética. La metionina suministra los grupos metilo para la creatina y la colina y es un precursor de la homocisteina, cistina y cisteina (Church, 1977). La metionina y lisina, casi siempre son los aminoácidos limitantes cuando el aporte no está ajustado a las exigencias del animal y los aminoácidos existentes determinan en su mínimo nivel el grado de aprovechamiento de los aminoácidos restantes o de proteínas ingeridos y con ello el rendimiento del animal (Jeroch y Flachowski, 1978). Los requerimientos de triptofano para prevenir lesiones de los ojos es mayor que el requerimiento para un máximo crecimiento. Los requerimientos para prevenir el desarrollo de cataratas y alcanzar un máximo crecimiento se han establecido entre 1.6 y 2.0 g de triptofano / Kg de alimento para cuyes en crecimiento (Reid y Von Sallmann, 1960). Una concentración de 8 g de arginina / kg de alimento resulta en un máximo crecimiento y retención de nitrógeno, mientras que 9 g. / kg de alimento 17

fue el requerimiento para la excreción mínima de ácido úrico en orina, y un requerimiento de 10 g. arginina / kg de alimento fue requerido para el mantenimiento de arginina en plasma (Yoon, 1977). 2.2.3 CARBOHIDRATOS Y FIBRA Los carbohidratos, que forman el 75 % de la materia seca en la mayoría de las plantas, son los principales nutrientes y los más abundantes en todos los alimentos comunes y se hallan en gran proporción en los granos, cereales y subproductos. Bajo condiciones normales, el cuy consume gran variedad de hidratos de carbono, pero las necesidades cualitativas y cuantitativas para los diferentes carbohidratos no han sido determinados. La mezcla de los carbohidratos de los forrajes contiene una combinación de azúcar, dextrina, almidón hemicelulosa , celulosa y lignina. El contenido de carbohidratos en una ración balanceada debe encontrarse entre 38 a 55 % (Zaldivar, 1975; Borja, 1979). La actividad celulolitica de las bacterias del ciego es responsable de que la digestibilidad de la fibra oscile entre el 12 y el 30 %. Sin embargo, esta capacidad para digerir la fibra es notablemente inferior a la de los rumiantes e incluso menor que la de otros herbívoros de fermentación cecal como el caballo. La formación de ácidos grasos volátiles como resultado de esta actividad, y su posterior absorción, contribuyen a satisfacer las necesidades energéticas, en conejos, en una proporción variable según el contenido en fibra de la dieta (De Blas, 1984). Según Hoover y Heitmann (1972), citado por De Blas (1984) pueden llegar a cubrir el 10 % de las necesidades de mantenimiento. Parker (1976), citado por De Blas (1984) reporta hasta en un 30% de la energía metabolizable ingerida. 18

En estudios realizados sobre las necesidades de fibra en las raciones para cuyes se afirma que esto puede variar entre 9 % y 18 % (Moreno, 1989). Cairampoma et al., (1994), demostraron que cuando se elevan los niveles de fibra las ganancias disminuyen, resultando eficiente un 10 % de fibra cruda respecto a 15 % y 20 %. Villafranca (2003) evaluando diferentes niveles de fibra (10, 12 y 14%) en el concentrado con un sistema de alimentación forraje mas concentrado obtuvo los mejores rendimientos con dietas de 10 y 12 % de fibra, mientras que Ciprian (2005) al evaluar tamaño de partícula (0.25, 0.31 y 0.35 mm) y niveles de fibra (8 y 12%) en cuyes en crecimiento bajo un sistema de alimentación mixta recomienda un tamaño de partícula de 0.31mm, conteniendo 8% de fibra y un mínimo de 33% de partículas mayores de 0.35mm en el concentrado. El NRC (1995) sugiere un nivel de 15 % de fibra en el alimento balanceado. Sin embargo, evaluando diferentes niveles de lisina y aminoácidos azufrados, se han alcanzado ganancias diarias de 13.9 g/día con 10 % de fibra en el alimento balanceado peletizado (Remigio, 2006) 2.2.4 GRASA La concentración óptima de grasa en la dieta para cuyes no se ha establecido. Reid et al. (1964) alimentando cuyes machos de 2 a 5 días de edad con dietas purificadas que contenían 0, 10, 30, 75, 150, y 250 g. de aceite de maíz / Kg de alimento por 6 semanas, encontraron un incremento en ganancia de peso en los grupos alimentados con niveles de 0 a 150 g de aceite de maíz pero una leve disminución del peso con 250 g de aceite de maíz / Kg. de alimento. 19

El cuy tiene un requerimiento definido de ácidos grasos no saturados en su alimentación. La omisión de este componente en la dieta produce un retardo en el crecimiento y gradualmente se desarrolla un síndrome que es caracterizado por dermatitis, úlceras en la piel, crecimiento pobre del pelo y pérdida del mismo, úlceras en la piel y anemia de tipo microcítico (glóbulos rojos de menor tamaño). La presencia de estos signos de deficiencia, si no son muy avanzados, pueden corregirse con la inclusión en la dieta de grasas que contengan ácidos grasos insaturados. Se afirma que un nivel de 3 % de ácidos grasos insaturados es suficiente para lograr un buen crecimiento así como para prevenir la dermatitis (Wagner y Manning, 1976) además de mejorar la palatabilidad del alimento, aunque disminuye la dureza del peletizado (De Blas, 1984). La grasa, por ser un nutriente con una concentración energética alta, es utilizado para incrementar el contenido de energia del alimento; además de su aporte energético, supone un suplemento de ácidos grasos y vitaminas liposolubles. Su inclusión, al elevar el contenido energético del alimento tiende a disminuir el consumo, por lo que, dependiendo del porcentaje en que se encuentran los otros nutrientes, se cubrirán o no las distintas necesidades (De Blas, 1984). 2.2.5. MINERALES En cuyes alimentados con dietas purificadas que contenían 8.4 g de Ca, 7.7 g de P y 1.0 g de Mg / kg de alimento se observó una mayor retención de calcio, que aquellos alimentados con las mismas concentraciones de calcio pero con menos fósforo (4.4 g de P / kg) y más magnesio (1.9 g. de Mg / kg). Así 8 g 20

de Ca y 4 g de P / kg de alimento fueron los requerimientos encontrados para estos minerales (Van Hellemond et al., 1988) El requerimiento de magnesio es de 1 a 3 g / Kg de dieta; 1 g / Kg en la dieta es el requerimiento mínimo. Su deficiencia incluye un pobre crecimiento, pérdida del pelo, pobre coordinación muscular y tiesura de miembros traseros; además de fósforo elevado en suero, y anemia (O'Dell et al., 1960; Morris y O'Dell, 1963). El requerimiento de potasio, con concentraciones moderadas de calcio, fósforo y magnesio, es de 5 g / Kg en la dieta y se le debe considerar libre. Grace y O'Dell (1968) reportan una mortalidad de 100 % en un plazo de 4 semanas en cuyes en crecimiento alimentados con una dieta purificada (30 % caseína) que suministro un exceso de cationes pero solo 1 g de K / Kg en la dieta. Bajo estas circunstancias, el requerimiento fue de 4 a 5 g de K / Kg en la dieta suministrada como acetato de potasio. Se han reportado dietas conteniendo 6 mg de Cu / Kg como adecuados para el desarrollo y crecimiento normal de los cuyes. Las dietas que contenían menos de 1 mg de Cu / Kg durante la preñez y el desarrollo postnatal temprano, presentaron signos clínicos caracterizados por un retraso en el crecimiento, defectos cardiovasculares y severas anormalidades del sistema nervioso central (Everson et al., 1967, 1968). Basado sobre la evaluación de dietas anteriores comunes utilizadas para cuyes, se estima que una dieta que contiene 50 mg. de Fe / Kg cubre los requerimientos del hierro para la reproducción, crecimiento y desarrollo (NRC, 1995). 21

Everson et al. (1968) reporta como adecuado para el crecimiento y desarrollo normal del cuy una concentración de 40 mg de Mn / Kg de la dieta. Su deficiencia en la etapa de preñez y postnatal temprana incluye peso de camada reducida, abortos o partos con crías muertas, ataxia congénita, anormalidades esqueléticas, y patología pancreática que resulta como síndrome de la diabetes. Alberts et al. (1977) reporto que dietas basadas en caseína que contenían 12 mg de Zn / Kg y dietas en base a proteínas de soya que contenían 20 mg de Zn / Kg fueron adecuadas para un optimo crecimiento sin evidencia de signos de deficiencia en el cuy.1 2.2.6. VITAMINAS Se ha observado que dietas que contienen 6.6 mg. de retinol / kg parecen mantener una salud optima y un ligero balance positivo de vitamina A. Si la fuente de vitamina A es el β-caroteno se requiere 28 mg. de β-caroteno / kg de dieta para mantener un ligero balance positivo de vitamina A. La primera evidencia de la deficiencia de la vitamina A es un crecimiento pobre, pérdida de peso seguido por una severa dermatitis resultado de una infección bacteriana (Bentley y Morgan, 1945). Los requerimientos para vitamina D no están bien establecidos pero las dietas en base a ingredientes naturales y dietas purificadas contienen entre 0.008 y 0.069 mg de vitamina D/kg de dieta. El requerimiento de vitamina D para cuyes en crecimiento se fija en 0.025 mg. de Vitamina D/Kg de la dieta. Dietas con una relación normal de calcio y fósforo, no desarrollan síntomas evidentes de su deficiencia (NRC, 1995). 22

La vitamina C es esencial para el cuy, que al igual que el hombre, carece por deficiencia genética, de la enzima gulunolactona oxidasa, por lo que no sintetiza esta vitamina a partir de la glucosa. La vitamina C interviene en la formación de colágeno al regular la hidroxilación de la prolina y lisina ligado a la cadena de polipéptidos y por su propiedad química para oxidarse es muy posible que actúe en la respiración celular como transportador de hidrógeno, además de participar en el metabolismo de la tirosina, triptofano y del hierro (Lloyd, 1982). Ante su deficiencia hay una reducción brusca en el contenido de hidroxiprolina específicamente, que va acompañado de cambios estructurales del colágeno, produciéndose la enfermedad del escorbuto, que se caracteriza por una fragilidad capilar que da lugar a hemorragias, desprendimiento de los dientes, debilidad de los huesos y anemia (Bondi, 1989). El requerimiento diario para evitar los síntomas de deficiencia varia de 0.4 a 25 mg de ácido ascórbico /día. Los valores divulgados para el crecimiento fueron de 0.4 a 2 mg de ácido ascórbico /día en cuyes de 250 a 350g de peso; indicándose también un requerimiento mínimo, sin margen de seguridad, de 200mg de ácido ascórbico por Kg. de dieta (NRC, 1995). 2.2.7. AGUA La necesidad de agua de bebida en los cuyes depende del tipo de alimentación que reciben. Si se suministra un forraje suculento en cantidades altas (más de 200 g) la necesidad de agua se cubre con la humedad del forraje, razón por la cual no es necesario suministrar agua de bebida. Si se suministra forraje restringido 30 g/ animal/ día, requiere 85 ml de agua, siendo su requerimiento diario de 105 ml / Kg de peso vivo (Zaldívar y Chauca, 1975). Los cuyes de recría requieren entre 50 y 100 ml. de agua por día pudiendo 23

incrementarse hasta más de 250 ml si no recibe forraje verde y el clima supera temperaturas de 30°C. Bajo estas condiciones los cuyes que tienen acceso al agua de bebida se ven más vigorosos que aquellos que no tienen acceso al agua. En climas templados, en los meses de verano, el consumo de agua en cuyes de 7 semanas es de 51 ml. y a las 13 semanas es de 89 ml. esto con suministro de forraje verde (chala de maíz: 100 g/ animal/ día). 2.3. COMPORTAMIENTO PRODUCTIVO. El periodo de engorde en cuyes es variable; en promedio son 8 semanas para alcanzar el peso adecuado de comercialización (> 800g), obteniéndose el menor tiempo de engorde a la 6º y 7º semana. Así, Cerna (1997) reporta pesos adecuados de comercialización a las 8 semanas de edad (1000g); Torres (2006) alcanzó pesos similares (950g) recién a las 9 semanas de edad. Sin embargo, Remigio (2005) reporta pesos de 1050 g a la décima semana de edad. La ganancia de peso es muy variable, ya que está en función del tipo de alimentación, de la calidad del alimento, de los ingredientes que la constituyen, cantidad, textura; además del factor genético (Moreno, 1989). En trabajos realizados; Cerna (1997) obtiene ganancias diarias de 17 g/ animal/día utilizando un concentrado con 15% de orujo de cervecería. Yamasaki (2000), evaluando niveles de gluten de maiz en el concentrado, reporta ganancias diarias de 10.45g; mientras que Ciprian (2005) evaluando tamaño de partícula y niveles de fibra en el concentrado en forma de harina reporta ganancias diarias de 13.45 g./día. Torres (2006) al evaluar dos niveles de energía (2.8 y 3.0 Mcal/kg) y proteína (15 y 18%) en el concentrado peletizado reporta las mejores ganancias 24

de peso diarios (13.2g) con los mayores niveles de energía y proteína. Remigio (2006) reporta ganancias promedio de 13.9g /día evaluando diferentes niveles de lisina y aminoácidos azufrados en alimento balanceado peletizado. El consumo de materia seca en promedio se encuentra entre 40 y 45g /cuy/día. El consumo de materia seca total esta en relación al peso vivo, teniendo como valor promedio de 6.5 % de peso vivo. Este porcentaje esta influenciado por el valor energético de la dieta (Cerna, 1997). El consumo de materia seca total influye positivamente en los ritmos de crecimiento, encontrando una relación directa entre el consumo de materia seca y ganancia de peso (Yamasaki, 2000). El consumo de materia seca que reportó Remigio (2006) con un alimento balanceado paletizado fue de 52g/día, mientras que el consumo de materia seca en un sistema de alimentación mixta (forraje + concentrado pelet) fue de 45g/día (Torres, 2006). Utilizando un concentrado en forma de harina en un sistema de alimentación mixta, Ciprian (2005) reportó consumos diarios promedios 56g de materia seca. Bajo un sistema de alimentación mixta, Cerna (1997) evaluando niveles de orujo de cervecería en el concentrado; reporta las mejores conversiones alimenticias (3.03) con un nivel de fibra de 9.2% en la dieta y la peor conversión (3.26) con un nivel de fibra de 11.93%. Villafranca (2003) evaluando 3 niveles de fibra (10, 12 y 14%) en el alimento balanceado en forma de harina obtuvo conversiones alimenticias de 2.27, 2.48 y 4.06, respectivamente; mientras que Ciprian (2005) utilizando un concentrado en forma de harina evaluó 2 niveles de fibra (8 y 12%) reportando conversiones alimenticias de 4.5 y 4.8, respectivamente. Remigio (2006) empleando un alimento balanceado peletizado 25

con 10% de fibra reporta conversiones promedio de 3.85 en 8 semanas de evaluación. En cuanto al rendimiento de carcasa, Remigio (2006) con una alimentación balanceada reporta rendimientos de carcasa de 67.5 %. Otros estudios utilizando una alimentación mixta (concentrado + forraje) obtuvieron rendimientos de 72 % (Cerna, 1997) y 67.75% (Ciprian, 2005). Chauca (1997) reporta que el peso de órganos rojos de cuyes de tres meses de edad en promedio son: hígado 23.29  6.03g. corazón 2.79  0.76g. y riñón 6.06  1.43g. Cerna (1997) registró pesos promedios de Hígado 38.5g., corazón 3.4g., y riñón 12.8g. Remigio (2006) reporta pesos promedios de hígado 12.14 corazón 0.79g y riñón 1.93g. En un estudio realizado para evaluar el tamaño de partícula en el concentrado para cuyes, reportó pesos de hígado de 39.6 y 38.7g para 8% y 12% de fibra cruda (Ciprian, 2005). 26

III. 3.1. MATERIALES Y METODOS MATERIALES 3.1.1. Lugar de ejecución. La presente investigación se realizó en las instalaciones de la granja de cuyes de Cieneguilla del Programa de Investigación y Proyección Social en carnes, Facultad de Zootecnia, Universidad Nacional Agraria de La Molina. El alimento fue preparado en la Planta de Alimentos del Programa de Investigación y Proyección Social de Alimentos, Facultad de Zootecnia, Universidad Nacional Agraria de La Molina. Los análisis químicos se realizaron en el Laboratorio de Evaluación Nutricional de Alimentos (LENA) del Departamento Académico de Nutrición de la Universidad Nacional Agraria de La Molina. La investigación tuvo una duración de 7 semanas, del 12 de julio al 23 de agosto del 2005. 3.1.2. Instalaciones. Los animales fueron criados dentro de un galpón de material noble, de buena ventilación, protegido de las corrientes de aire y con una temperatura media de 19ºC con variaciones de 14ºC y 24ºC. Las dimensiones de las pozas de crianza fueron de 0.45 m de ancho, 0.4 m de largo y 0.4 m de altura. 27

3.1.3. Animales Experimentales. Se emplearon 84 animales machos destetados de 14  2 días, distribuidos en 7 tratamientos con tres repeticiones (bloques), cada repetición formado por cuatro animales (Anexo I). El periodo experimental tuvo una duración de 7 semanas, del destete hasta las 9 semanas de edad. 3.1.4. Densidad de Nutrientes La densidad de nutrientes se utiliza para comparar la cantidad de micronutrientes esenciales aportados por un alimento o dieta con la energía provista por ese alimento o dieta; es decir mide la relación entre cada nutriente y las calorias aportado por los alimentos. 3.1.5. Tratamientos Se evaluaron dos niveles de energía digestible (2.7 y 2.9 Mcal/kg) y tres densidades de nutrientes (100, 110 y 120%) en relación a los estándares nutricionales del NRC (1995) de 3.0 Mcal/kg, dando lugar a 7 tratamientos, que se indican a continuación: Tratamientos I II III IV V VI VII Nivel de Energia (Mcal/kg alimento) 3.0 2.7 2.7 2.7 2.9 2.9 2.9 Densidad de Nutrientes % NRC (1995) 100 100 110 120 100 110 120 Las cantidades de proteínas y aminoácidos (g/Mcal de ED) para cada tratamiento se presenta a continuación: 28

TRATAMIENTOS I II III IV V VI VII 3.00 2.70 2.70 2.70 2.90 2.90 2.90 100 100 110 120 100 110 120 Proteína (g/Mcal) 60.00 60.00 66.00 72.00 60.00 66.00 72.00 Lisina (g/Mcal) 2.80 2.80 3.10 3.40 2.80 3.10 3.40 Met + Cist (g/Mcal) 2.00 2.00 2.20 2.40 2.00 2.20 2.40 Metionina (g/Mcal) 1.20 1.20 1.32 1.44 1.20 1.32 1.44 Arginina (g/Mcal) 4.00 4.00 4.40 4.80 4.00 4.40 4.80 Treonina (g/Mcal) 2.00 2.00 2.20 2.40 2.00 2.20 2.40 Triptofano (g/Mcal) 0.60 0.60 0.66 0.72 0.60 0.66 0.72 Energía Digestible, Mcal/kg Densidad Nutrientes, % 3.1.6. Dietas Experimentales. Las dietas se formularon siguiendo las recomendaciones del NRC (1995), utilizando la programación lineal (Mixit-2). Se utilizó vitamina C con un aporte de 35mg de esta vitamina por 100g de alimento, con la finalidad de prevenir la enfermedad carencial, debido a que no se utilizó forraje verde. La forma física del alimento fue en pelets de 4.5mm de diámetro por 10mm de longitud. La composición porcentual y valor nutritivo estimado de las dietas se muestra en el cuadro 2. El análisis proximal de las dietas experimentales se muestra en el cuadro 3. 29

CUADRO 2: COMPOSICION PORCENTUAL Y VALOR NUTRITIVO ESTIMADO DE LAS DIETAS EXPERIMENTALES (tal como ofrecido) TRATAMIENTOS Energía Digestible, Mcal/kg Densidad Nutrientes, % NRC 3.0 2.7 2.7 2.7 2.9 2.9 2.9 100 100 110 120 100 110 120 I II III IV V VI VII 83.64 7.45 5.86 0.00 0.00 1.59 0.58 0.40 0.38 0.10 100 83.51 10.82 2.44 0.00 0.00 1.58 0.78 0.40 0.37 0.10 100 82.24 14.49 0.00 0.00 0.00 1.55 0.87 0.40 0.35 0.10 100 19.96 16.00 42.52 5.17 12.00 1.32 2.13 0.44 0.36 0.10 100 9.48 20.35 41.64 8.22 16.00 1.19 2.23 0.44 0.35 0.10 100 9.40 23.18 38.83 7.66 16.50 1.21 2.30 0.44 0.38 0.10 100 87.65 2.70 16.20 9.50 3.50 0.76 0.23 0.54 1.13 0.29 0.59 0.85 0.80 0.20 87.39 2.70 17.82 9.50 3.60 0.84 0.26 0.59 1.23 0.31 0.64 0.86 0.80 0.20 87.6 2.70 19.40 9.50 3.58 0.92 0.31 0.65 1.33 0.33 0.69 0.87 0.80 0.20 88.02 2.90 17.40 9.50 4.50 0.81 0.29 0.58 1.16 0.26 0.70 0.40 0.80 0.20 87.18 2.90 19.14 9.50 4.50 0.89 0.31 0.64 1.37 0.29 0.79 0.40 0.80 0.20 87.89 2.90 20.88 9.50 4.50 0.97 0.36 0.70 1.40 0.31 0.84 0.40 0.80 0.20 INGREDIENTES Subproducto de Trigo 4.97 Torta de Soya 47 17.56 Maíz 44.78 Pasta de Algodón 5.61 Harina de alfalfa 22.40 Carbonato de Calcio 0.98 Aceite Vegetal 2.50 Sal 0.43 Premezcla vit. y min 0.67 Vitamina C 0.10 Total 100 NUTRIENTE ESTIMADO Materia seca, % ED, Mcal/kg Proteína, % Fibra Cruda, % Grasa, % Lisina, % Metionina, % Met – Cist, % Arginina, % Triptofano, % Treonina, % Fósforo total, % Calcio, % Sodio, % 87.95 3.00 18.00 9.50 5.00 0.84 0.30 0.60 1.20 0.28 0.74 0.40 0.80 0.20 30

CUADRO 3: ANALISIS PROXIMAL PORCENTUAL DE LAS DIETAS EXPERIMENTALES (tal como ofrecido) TRATAMIENTOS Energía Digestible, Mcal/kg Densidad Nutrientes, % NRC 3.0 2.7 2.7 2.7 2.9 2.9 2.9 100 100 110 120 100 110 120 I II III IV V VI VII Humedad 12.05 12.35 12.61 12.40 11.98 12.82 12.11 Materia Seca Proteína Fibra Cruda 87.95 19.23 8.46 87.65 16.63 9.48 87.39 16.60 9.50 87.60 17.86 9.24 88.02 17.56 8.75 87.18 19.45 8.64 87.89 20.25 8.69 Ext. Etéreo Cenizas Extracto Libre Nitrógeno 5.45 5.64 49.17 4.08 5.97 51.49 3.71 5.74 51.84 3.75 5.85 50.90 4.68 5.53 51.50 5.04 5.47 48.58 5.00 5.71 48.24 Fuente : Análisis realizado en el Laboratorio de Evaluación Nutricional de Alimentos (LENA) UNALM 31

3.2. METODOS 3.2.1. Alimentación de los animales. El alimento en la forma física de pelets y el agua fresca y limpia fue suministrado a voluntad (ad libitum). No se utilizó forraje verde. 3.2.2. Análisis Químico. Se realizaron los análisis químicos proximal para todas las dietas experimentales, utilizando el método AOAC (1990) como criterio para determinar el contenido nutricional de las dietas (proteína, grasa, fibra, nifex y cenizas). 3.2.3. Sanidad Se tomaron medidas preventivas tales como ingreso restringido de personas, desinfección de las pozas, así como limpieza constante de los comederos, bebederos, corrales y remoción de la cama. 3.2.4. Parámetros de Evaluación. 3.2.4.1. Peso corporal y Ganancia de peso. El control de peso de los animales se realizó al inicio del experimento, luego semanalmente, en forma individual, para obtener los pesos promedios semanales por tratamiento. La ganancia de peso se determinó por diferencia entre el peso inicial y el peso vivo ganado en cada período de tiempo (semana).

3.2.4.2. Consumo de alimento. El consumo de alimento se determinó semanalmente, por cada repetición mediante la diferencia entre lo ofrecido en la semana y el residuo de cada semana, para luego obtener el consumo semanal promedio. 3.2.4.3. Conversión alimenticia. La conversión alimenticia semanal, se determinó a través del consumo semanal entre la ganancia de peso semanal. La conversión alimenticia acumulada, se determinó a través del consumo de alimento acumulado entre el peso vivo del cuy. 3.2.4.4. Rendimiento de carcasa. Los animales beneficiados fueron sometidos a ayuno 24 horas antes del beneficio y la carcasa incluyó piel, patitas, órganos rojos (corazón, pulmón, hígado, bazo y riñón); tomando al azar 3 animales por tratamiento. Se registró el peso vivo, desangrado, pelado, eviscerado y peso de carcasa. 3.2.4.5. Peso de órganos nobles Se evaluó el peso de los órganos nobles (corazón, hígado y riñón) de tres animales por tratamiento. 3.2.4.6. Retribución económica del alimento. Fue estimada por la diferencia entre el ingreso bruto por cuy y el costo de alimentación por cuy. 33

3.3. DISEÑO EXPERIMENTAL. El diseño estadístico empleado fue el Completamente al azar (DCA), con 7 tratamientos (dietas experimentales) y 3 repeticiones. Con la finalidad de determinar las diferencias estadísticas por efecto del nivel de energía y la densidad de nutrientes, se realizó un análisis factorial 2 x 3 (2 niveles de energía x 3 densidades de nutrientes), sin considerar el tratamiento control. Se realizó el análisis de variancia, para determinar las diferencias significativas entre los tratamientos y la prueba de Tukey para determinar la diferencia entre los promedios de los parámetros evaluados. Para los parámetros de rendimiento de carcasa y peso de organos nobles se hizo la transformación de datos arcoseno, que es lo más recomendable especialmente cuando los porcentajes cubren un intervalo amplio de valores ((Calzada, 1982). 34

VI. 4.1. RESULTADOS Y DISCUSIÓN PESO CORPORAL Y GANANCIA DE PESO Los resultados de los pesos iniciales y finales, así como de la ganancia de peso total, semanal y diario por tratamiento durante las 7 semanas de evaluación, se muestran en el cuadro 4. En el anexo I, II y III se muestran mayores detalles sobre pesos semanales e incrementos acumulativos. En los pesos iniciales, peso vivo final y ganancia de peso total no se encontró diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos (anexo XI, XII, XIII); sin embargo se observa una tendencia positiva para la ganancia de peso en los animales de los tratamientos que consumieron las dietas con mayores niveles de energía (3.0 y 2.9 vs 2.7 Mcal de ED/kg de alimento). Se encontró diferencias estadísticas significativas para el peso vivo final y ganancia de peso total por efecto de la energía pero no por efecto de la densidad de nutrientes (Anexo XXII y XXIII). Los pesos a la sétima semana de evaluación, demuestran una tendencia a mejor crecimiento en dietas con mayor nivel de energía digestible (2.9 y 3.0 35

CUADRO 4: EFECTO DE LOS NIVELES DE ENERGIA DIGESTIBLE Y LA DENSIDAD DE NUTRIENTES SOBRE EL PESO FINAL Y LA GANANCIA DE PESO EN CUYES EN CRECIMIENTO (g) TRATAMIENTOS PARAMETROS PESO GANANCIA INICIAL FINAL TOTAL SEMANAL ED Mcal/kg DN % NRC I 3.00 100 357 a 1149 a 792 a 113.1 16.2 a II 2.70 100 354 a 1023 b 670 b 95.7 13.7 b III 2.70 110 354 a 1076 b 722 b 103.1 14.7 b IV 2.70 120 355 a 1060 b 705 b 100.7 14.6 b V 2.90 100 355 a 1106 a 752 a 107.4 15.3 a VI 2.90 110 356 a 1106 a 751 a 107.3 15.3 a VII 2.90 120 360 a 1122 a 762 a 108.8 15.5 a a,b : letras diferentes indican diferencias estadísticas (P<0.05) 36 DIARIA

Mcal de ED/kg de alimento). El incrementar en 20% más la densidad de nutrientes con respecto al NRC (1995) en dietas con 2.9 Mcal de ED/kg de alimento, se observa la misma tendencia; sin embargo, no ocurre lo mismo con dietas de 2.7 Mcal de ED /kg de alimento. El menor crecimiento mostrado por estas dietas se debe principalmente a la menor cantidad de energía digestible ingerida que fue deficiente para los procesos de síntesis carnica. Asi, los cuyes que consumieron dietas de 2.7 Mcal de ED /kg de alimento muestran una ingestión de energía promedio inferior en 1 Mcal con relación al tratamiento control (NRC, 1995) y de 0.4 Mcal con relación a las dietas con 2.9 Mcal de ED /kg de alimento. Estos resultados se relacionan con una mayor ingestión de fibra; los animales que consumieron dietas con 2.7 mcal de ED /kg de alimento muestran una ingestión de fibra promedio de 283g mientras que en dietas con 2.9 Mcal de ED se observa una ingestión de 255g (Cuadro 5). Los animales que consumieron la dieta con, 0.92% de lisina, 0.65% de met. + cist. y 2.7 Mcal de ED/kg de alimento, alcanzaron un peso vivo final de 1072g en 7 semanas de evaluación; estos resultados son superiores a los reportados por Remigio (2006), quien evaluando tres niveles de lisina y aminoácidos azufrados obtuvo un peso vivo de 907g con una dieta similar (0.90% lisina y 0.63% met.+ cist. y 2.75 Mcal de ED/kg) bajo un mismo sistema de alimentación. 37

CUADRO 5: INGESTIÓN TOTAL DE ENERGÍA DIGESTIBLE, PROTEÍNA, FIBRA Y EXTRACTO ETÉREO DURANTE EL PERIODO EXPERIMENTAL (CALCULADO A PARTIR DEL ANÁLISIS PROXIMAL) I Energía Digestible, Mcal/kg Densidad Nutrientes, % TRATAMIENTOS II III IV V VI VII 3.0 2.7 2.7 2.7 2.9 2.9 2.9 100 100 110 120 100 110 120 3040 2912 3084 3030 2961 2960 2870 9.12 7.86 8.33 8.18 8.59 8.58 8.32 Ingestión de proteína, g. 585 484 512 541 520 576 582 Ingestión de Lisina, g.* 0.18 0.13 0.14 0.15 0.15 0.17 0.17 Ingestión aminoácidos Azufrados, g.* 0.53 0.38 0.39 0.37 0.45 0.45 0.40 Ingestión de fibra, g. 257 276 293 280 259 256 249 Ingestión de extracto etéreo, g. 166 119 114 114 139 149 144 Consumo de Alimento Balanceado, g. Ingestión de energía digestible, Mcal * Valores tomados del contenido nutricional teórico (Mixit -2) 38

Al comparar en la presente investigación el tratamiento testigo (100% NRC: 0.84% lisina, 0.6% azufrados) con el tratamiento de perfil similar en aminoácidos (110% NRC: 0.84% lisina, 0.59% azufrados) pero diferentes en energía (3.0 Mcal vs 2.7 Mcal ED/kg de alimento, respectivamente) se observa una ligera superioridad numérica del peso vivo, que sería debido a una mayor ingestión de energía digestible (cuadro 5). Evaluando diferentes niveles de lisina y aminoácidos azufrados en dietas isoenergéticas (2.75 Mcal/kg), Remigio (2006) reporta ganancias diarias de 14.1g; similares a los de la presente investigación (2.70 Mcal/kg = 14.4g); ambos con una alimentación de solo balanceado; Mientras que Torres (2006) y Cerna (1997) reportan pesos de 13.19 g/día (0.89% de lisina, 0.64% de aminoácidos azufrados y 3.0 Mcal de ED/kg) y 12.70 g/día (0.93% de lisina, 0.66% aminoácidos azufrados y 2.9 Mcal de ED/kg), respectivamente, bajo un sistema de alimentación mixta. 4.2. CONSUMO DE ALIMENTO Los consumos de alimentos tal como ofrecido y en base a materia seca se muestran en el cuadro 6. Mayores detalles sobre consumos se muestran en los anexos IV, V, VI y VII . Para el consumo de alimento acumulado tal como ofrecido y en base a materia seca no se encontró diferencias estadísticas significativas entre 39

CUADRO 6: EFECTO DE LOS NIVELES DE ENERGIA DIGESTIBLE Y LA DENSIDAD DE NUTRIENTES SOBRE EL CONSUMO DE ALIMENTO EN CUYES EN CRECIMIENTO (g) TRATAMIENTOS ED Mcal/kg DN % CONSUMO DE ALIMENTO TAL COMO OFRECIDO MATERIA SECA TOTAL SEMANAL DIARIO TOTAL SEMANAL DIARIO I 3.00 100 3040 a 434 62.0 2673 a 382 54.6 II 2.70 100 2912 a 416 59.4 2552 a 365 52.1 III 2.70 110 3084 a 441 62.9 2695 a 385 55.0 IV 2.70 120 3030 a 433 61.8 2654 a 379 54.2 V 2.90 100 2961 a 423 60.4 2606 a 372 53.2 VI 2.90 110 2960 a 423 60.4 2580 a 369 52.7 VII 2.90 120 2870a 410 58.6 2523 a 360 51.5 a,b : letras diferentes indican diferencias estadísticas (P<0.05) 40

tratamientos (anexo XIV, XV, XVII, XXIV, XXV). Los animales que consumieron dietas con 2.7 Mcal de ED/kg de alimento muestran una tendencia a un mayor consumo en comparación de aquellos que consumieron las dietas con 2.9 Mcal de ED /kg (3009 g vs 2931 g, respectivamente). Estos resultados apoyan lo encontrado en varias investigaciones; donde el consumo de alimento está regulado por el contenido energético de la dieta, observándose que los animales tienden a un mayor consumo a medida que se reduce el nivel de energía en la dieta (Torres, 2006). Los cuyes pertenecientes a los tratamientos con 2.7 y 2.9 Mcal de ED/kg de alimento, manteniendo el 100% de la densidad de nutrientes recomendado por el NRC (1995) consumieron la misma cantidad de gramos de nutriente por Mcal de ED (8.4g de lisina / 3.0Mcal, 7.6g de lisina / 2.7Mcal de ED y 8.2g de lisina / 2.9 Mcal de ED = 0.28g de lisina / Mcal ED ingerida) (Anexo XXIII) Se observa una tendencia a menor consumo cuando se incrementa los niveles de lisina y aminoácidos azufrados sobre los niveles recomendados por el NRC (1995). El menor consumo es de la dieta de 2.7 Mcal de ED/kg de alimento (DN: 100% NRC) por mostrar deficiencia de varios aminoácidos. El incremento en 20% de aminoácidos con respecto al NRC (1995) disminuye el consumo de alimento a pesar del bajo nivel de energía dietaria (2.7 y 2.9 Mcal de ED/kg) en relación a lo que se observa con el 41

consumo de alimento de la dieta control. El exceso de aminoácidos pasa rápidamente a la sangre y el patrón de aminoácidos del plasma sanguíneo es alterado, a lo que el animal responde rápidamente reduciendo el consumo de alimento (Harper et al.,1970). El consumo promedio total de materia seca fue de 53.3 g/animal/día, superior a lo obtenido por Remigio (2006) con 51.68 g/animal/día con una alimentación de solo alimento balanceado. Torres (2006) bajo un sistema de alimentación mixta y con un concentrado de 3.0 Mcal de ED/kg y 0.89 % de lisina y 0.64 % de aminoácidos azufrados reporta consumos de 43g de MS/animal/día. 4.3. CONVERSION ALIMENTICIA En el cuadro 7 se muestran las conversiones alimenticias semanal y acumulada logradas en las 7 semanas de evaluación referidas al consumo de materia seca total. Mayores detalles se muestran en los anexos VIII y IX. Se encontró diferencias estadísticas altamente significativas para la conversión alimenticia acumulada (anexo XVIII, XIX) entre los tratamientos. También hay diferencias altamente significativas por efecto de la energía (anexo XVIII y XIX), pero no por efecto de la densidad de nutrientes. Las conversiones alimenticias obtenidas con las dietas de 2.9 Mcal de ED/kg de 42

CUADRO 7: EFECTO DE LOS NIVELES DE ENERGIA DIGESTIBLE Y LA DENSIDAD DE NUTRIENTES SOBRE LA CONVERSION ALIMENTICIA EN CUYES EN CRECIMIENTO (g) TRATAMIENTOS ED Mcal/kg DN % PARAMETROS CONSUMO GANANCIA DE MATERIA SECA (g) PESO (g) CONVERSION ALIMENTICIA I 3.00 100 2673 792 3.38 a II 2.70 100 2552 670 3.82 d III 2.70 110 2695 722 3.74 bc IV 2.70 120 2654 705 3.76 bc V 2.90 100 2606 752 3.47 abc VI 2.90 110 2580 751 3.44 ab VII 2.90 120 2523 762 3.31 a a , b , c, d : letras diferentes indican diferencias estadísticas altamente significativas (P<0.01) 43

alimento son significativamente más eficientes que las obtenidas en las dietas de 2.7 Mcal de ED/kg (3.41 vs 3.76, respectivamente). Estas diferencias se deberían a que los animales alimentados con un menor nivel de energía incrementaron el consumo de alimento para cubrir su requerimiento energético pero ese incremento en el consumo no se ve reflejado en un incremento de la ganancia de peso, alcanzando una pobre conversión alimenticia en comparación a los tratamientos con mayores niveles de energía. Sin embargo no se encuentran diferencias significativas para las conversiones alimenticias entre las dietas de 2.9 Mcal de ED/kg y la dieta control (3.0 Mcal de ED/kg). La densidad de nutrientes no tuvo un efecto estadistico significativo sobre la conversión alimenticia; sin embargo a una mayor densidad de nutrientes (10 y 20% más con relación al NRC) se obtuvieron las mejores conversiones alimenticias. Asi, la mejor conversion alimenticia fue logrado con el tratamiento (2.9 Mcal de ED y 120% DN) que obtuvo 3.31; superando incluso al tratamiento control (NRC, 1995) que tuvo una conversion alimenticia de 3.38; mientras que el tratamiento (2.7 Mcal de ED y 100% DN) alcanzó una conversión alimenticia de 3.82 que es la menos eficiente debido, posiblemente, a que los aminoacidos estan por debajo a lo recomendado por el NRC (1995). Estos resultados se ajustan a lo dicho por Remigio (2006) quien menciona que menor nivel de aminoacidos azufrados y la relación que existe entre el nivel nivel de lisina y los aminoacidos azufrados, afecta la conversión alimenticia, haciendolos menos eficiente. 44

Evaluando tres niveles de lisina y aminoácidos azufrados, Remigio (2006), reporta conversiones alimenticias de 3.84 con una dieta de 2.75 Mcal de ED/kg, 0.90% de lisina y 0.63% de metionina + cistina; en la presente investigación con una dieta similar (2.7 Mcal de ED/kg, 0.92% de lisina y 0.65% de metionina + cistina) se obtuvo una mejor conversión alimenticia de 3.71. Torres (2006) bajo un sistema de alimentación mixta y con un concentrado de 3.0 Mcal de ED/kg, 0.89 % de lisina y 0.64 % de aminoácidos azufrados, reporta conversiones alimenticias de 3.3; que son muy cercanos a los encontrados en la presente investigación con la dieta control (NRC, 1995) en la que se obtuvo una conversión alimenticia de 3.38. La conversión alimenticia promedio de la presente investigación fue de 3.56 (3.31 – 3.82), que son más eficientes a lo que reporta Remigio (2006) que obtuvo conversiones alimenticias promedio de 3.85 (3.63 – 4.02) bajo un mismo sistema de alimentación. Esta mejor eficiencia se relaciona con el mayor nivel de energía (2.7, 2.9 y 3.0 Mcal de ED/kg de alimento) mientras que Remigio (2006) utilizó dietas isoenergéticas de 2.7 Mcal de ED/kg de alimento. 4.4. RENDIMIENTO DE CARCASA En el cuadro 8 se muestra el rendimiento de carcasa evaluados en animales con 24 horas de ayuno. Los cálculos sobre rendimiento de carcasa se muestran en el anexo X. 45

No se encontraron diferencias estadísticas significativas para el rendimiento de carcasa. Los rendimientos de carcasa obtenidos en el presente estudio varían entre 66.7 y 71.3%. Se observan mayores rendimientos de carcasa en animales que consumieron dietas con mayor nivel de energia (3.0 Mcal = 71.3% y 2.9 Mcal = 69.9% vs 2.7 Mcal = 68.0%). La obtención de dietas balanceadas con 2.7 Mcal de ED /kg y 9.5 % de fibra cruda implicó la utilización de ingredientes de naturaleza voluminosa (83% de subproducto de trigo). Los animales que consumieron este tipo de dietas reflejaron un mayor consumo de alimento debido a que el aporte de energía digestible de la dieta es deficiente; éste mayor consumo se relaciona con una mayor ingestión de fibra cruda que estimularían un mayor desarrollo del tracto gastrointestinal (cuadro 3). Al incrementar los niveles de aminoácidos en un 10 y 20% con relación a lo recomendado por el NRC con un nivel de energía de 2.9 Mcal de ED/kg (0.89% de lisina, 0.64% de metionina + cistina y 0.97% de lisina, 0.70% de metionina + cistina) se alcanzan rendimientos de carcasa que no superan al tratamiento control (69.7% y 71.0% vs 71.3%, respectivamente). El 10 y 20% más de aminoácidos en relación a su contenido de energía no se estaría utilizando en los procesos de síntesis de tejido carnico por una deficiencia en la ingestión de energía, considerando que el .89 y 0.97 % de lisina están por encima de lo recomendado por el NRC (1995) y que este aminoácido esta ligado casi específicamente con la síntesis de tejidos (fuente). 46

CUADRO 8: EFECTO DE LOS NIVELES DE ENERGIA DIGESTIBLE Y LA DENSIDAD DE NUTRIENTES SOBRE EL RENDIMIENTO DE CARCASA Y PESO DE ORGANOS ROJOS EN CRECIMIENTO (g) TRATAMIENTOS II III IV I Parámetro Energía Digestible, Mcal/kg Densidad Nutrientes, % V VI VII 3.00 2.70 2.70 2.70 2.90 2.90 2.90 100 100 110 120 100 110 120 1161 925 1065 1109 1081 1207 1007 829 641 712 753 745 841 715 RENDIMIENTO DE CARCASA Peso vivo con ayuno, g Peso de carcasa, g Rendimiento de carcasa, % 71.3 a 69.3 a 66.7 a 67.9 a 68.9 a 69.7 a 71.0 a PESO DE ORGANOS NOBLES (base fresca) Corazón, g % 0.72 Hígado, g % 4.0 a 42.7 5.15 Riñones, g % 6.0 a 12.0 a 0.62 5.3 a 41.3 6.44 a 11.3 a 0.75 6.0 a 44.0 6.18 a 12.7 a 0.80 6.0 a 50.7 6.73 a 14.0 a 0.81 6.7 a 46.7 6.26 a 12.0 a 0.79 a 48.0 5.71 a 16.7 1.45 1.77 1.78 1.86 1.61 1.98 a,b : letras diferentes indican diferencias estadísticas (P<0.05) 47 4.7 a 0.65 a 38.7 5.41 a 12.0 1.68 a

Evaluando dos niveles de energía y proteína en el concentrado se alcanzó el mayor rendimiento de carcasa con 2.8 Mcal de ED /kg que fue muy similar a la obtenida con 3.0 Mcal de ED /kg; ambos contenían 18% de proteína (71.8 y 71.4 %, respectivamente) (Torres, 2006). Mientras que Ciprian (2005) evaluando el tamaño de partícula (0.25, 0.31 y 0.35 mm) y el nivel de fibra (8 y 12%) encuentra diferencias estadísticas significativas para el rendimiento de carcasa por efecto de la fibra (68.6 y 66.9% respectivamente) bajo un sistema de alimentación forraje más concentrado Los reportes de rendimiento de carcasa evaluando diferentes niveles de lisina y aminoácidos azufrados con dietas isoenergéticas (2.75 Mcal de Ed /kg) bajo una alimentación de solo alimento balanceado variaron entre 65.07 y 69.94% (Remigio, 2006), resultados que son similares a los obtenidos en la presente investigación. 4.5. PESO DE ORGANOS NOBLES En el cuadro 8 se muestra el peso de los órganos nobles. Mayores detalles se muestran en el anexo X. Para los pesos del hígado, riñón y corazón, no se encontró diferencias estadísticas significativas (anexo XX); pero puede observarse que los valores más bajos de peso de los órganos nobles corresponde al tratamiento con 2.7 Mcal de ED/kg de alimento y 100% de la densidad de nutrientes con respecto al NRC (1995), cuyo aporte de nutrientes está por 48

debajo de lo recomendado. Los mayores valores de peso para el hígado y riñones corresponde a los tratamientos con una densidad de nutrientes que superan lo recomendado por el NRC (1995) (0.92% de lisina - 0.65% de met. + cist. y 0.89% de lisina - 0.64% de met. + cist. vs 0.84% de lisina 0.60% de met. + cist., respectivamente) con excepción del tratamiento con 0.97% de lisina – 0.70 % de met. + cist., lo cual indica que pudo haber un efecto en el hígado ocasionado por los niveles de aminoácidos. En tratamientos que tuvieron niveles altos de lisina (0.90 y 0.84%) y un nivel de aminoácidos azufrados de 0.71% se presento un mayor peso del corazón, debido a que los niveles de lisina permitieron su mayor desarrollo (Remigio, 2006). En el presente estudio el peso más alto relacionado al corazón se obtuvo con 0.89% de lisina y 0.64% de met. + cist., a comparación con la dieta control (6.7g vs 6.0g., respectivamente); También, en los experimentos de Remigio (2006) se observa una tendencia a mayor peso de los riñones y a un menor peso del hígado y corazón ante mayores niveles de aminoácidos (0.9 % lisina y 0.79% de met. + cist.), efectos que se observan en el presente estudio con el tratamiento de mayor densidad de nutrientes (0.97% de lisina y 0.70% de met. + cist.). Según Typpo et al. (1985) los cambios en el peso de los órganos son el mejor criterio para las determinaciones del efecto del uso de niveles de aminoácidos. 49

Al evaluar el efecto del tamaño de partícula y el nivel de fibra en el concentrado para cuyes se reporta pesos de hígado de 39.6 y 38.7g para 8% y 12 % de fibra (Ciprian, 2005). 4.6. RETRIBUCION ECONOMICA DEL ALIMENTO En el cuadro 9 se muestra la retribución económica de las dietas experimentales. Para determinar el la retribución económica del alimento se considero el precio de S/. 10.00 por kg de peso vivo y el costo de los alimentos que se considera es de un alimento peletizado. El costo total del cuy fue determinado en base al costo de la alimentación del cuy en la fase experimental. El beneficio por cuy para cada uno de los tratamientos se obtuvo de la diferencia del ingreso bruto por cuy menos el costo total por cuy. El aprovechamiento de la fibra por la microflora cecal y el consumo de cecotrofos, que es de una ventaja considerable cuando el alimento es escaso o de baja calidad (De Blas, 1984), aunado al bajo coste de las dietas con 2.7 Mcal de ED /kg en la que se tiene una mayor participación insumos voluminosos como el subproducto de molienda de trigo ha contribuido a que se obtengan retribuciones económicas superiores con este tipo de dietas, a comparación de aquellas en las que se utilizó ingredientes de mayor calidad y precio (maíz, aceite vegetal, etc.) para 50

poder lograr mayores niveles de energía en el alimento balanceado (2.9 y 3.0 Mcal de ED/kg de alimento). La mayor retribución económica con las dietas de 2.7 Mcal de ED/kg de alimento (14% más con respecto al control), es debido a los componentes que conforman la dieta (subproductos de molienda de trigo) que generan un menor precio del alimento. A mayor densidad de nutrientes se incrementa el costo del alimento y de alimentación. Sin embargo, los cuyes que consumen este tipo de dieta (2.7 Mcal de ED/kg;100% Densidad nutrientes) necesitarian de 7 días más para alcanzar el peso obtenido por aquellos que consumieron la dieta con 2.9 Mcal de ED/kg de alimento y 100% la densidad de nutrientes (NRC, 1995); incrementando los costos de producción. Evaluando 2 niveles de energía y proteína; Torres (2006) reporta un 7% más de retribución económica con la dieta de 2.8 Mcal de ED/kg de alimento a comparación de la dieta con 3.0 Mcal de ED/kg de alimento, con un mismo nivel de proteína (18%) y bajo un sistema de alimentación mixta. Remigio (2006) reporta retribuciones en un 26% más con 0.84% de lisina;0.79% de met + cist. y 0.78% de lisina; 0.71% de met.+ cist. con relación al tratamiento control (0.84% de lisina; 0.63% met. + cist.) con una alimentación de solo alimento balanceado. 51

CUADRO 9: EFECTO DE LOS NIVELES DE ENERGÍA DIGESTIBLE Y LA DENSIDAD DE NUTRIENTES SOBRE LA RETRIBUCIÓN ECONOMICA DEL ALIMENTO (S/. / CUY) I Rubro Energía TRATAMIENTOS II III IV V VI VII 3.0 2.7 2.7 2.7 2.9 2.9 2.9 100 100 110 120 100 110 120 1.149 1.023 1.076 1.06 1.106 1.106 1.122 Precio peso vivo, S/. /kg 10 10 10 10 10 10 10 Ingreso bruto por cuy, S/. 11.49 10.23 10.76 10.6 11.06 11.06 11.22 Consumo alimento, kg 3.04 2.91 3.08 3.03 2.96 2.96 2.87 Precio alimento, S/. / kg 1.13 0.70 0.73

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