186602126 el-misterio-del-mago-que-nos-robo-una-dimension

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Published on March 12, 2014

Author: angeleslosada30

Source: slideshare.net

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 1   LAS MATEMÁTICAS:         EL ARMA MÁS PODEROSA  DE LA RELIGIÓN  EL MISTERIO DEL MAGO  QUE NOS ROBÓ UNA      DIMENSIÓN 

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 2   EL MISTERIO DEL MAGO QUE NOS ROBO UNA DIMENSION Bertrand Rusell, el célebre filósofo y matemático dijo una vez que si se partía de una premisa falsa, entonces se podía demostrar cualquier cosa. La simbología y conceptualidad de las matemáticas constituyen un sistema lógico y unificado de pensamiento. Si partimos de una condición o un axioma inicial que sea falso entonces podemos demostrar cualquier cosa, matemáticamente hablando. ¿Qué ocurriría si las matemáticas partieran de una premisa básica falsa? ¿Qué pasaría si no fuera sólo una, sino varias? Y si… ¡todas sus condiciones de inicio estuvieran equivocadas! Entonces… ¿Qué pasaría? ¿Se desmontaría toda la teoría matemática? La respuesta es afirmativa. Siempre nos han contado que hemos de partir de una condición, o de un punto inicial, para plantear cualquier problema. Esto es algo que nunca hemos puesto en duda y, sin embargo, está siempre lo primero. ¿Qué ocurriría si no pudiéramos definir nunca un punto de inicio? A fin de cuentas, si lo piensas, todo nuestro Universo parece estar definido en términos de infinito. O… ¿Por qué no? ¿Y si en lugar de un punto fueran dos? El cosmos también parece estar escrito en lenguaje binario. Las matemáticas no son un lenguaje más: es un lenguaje formal, cuya validez parece ser intemporal. Un precepto matemático debe de ser tan válido aquí como en el otro extremo del firmamento. Es por este motivo que esta disciplina traduce a su lenguaje lo que el mundo físico expresa. Yendo un poco más lejos, no tendría ningún sentido tener toda una rama del conocimiento, si no capaz de representar cómo se expresa el Universo. Todo lo demás, que no sirva para esto, no sería matemático, sería filosofía. Siempre nos han dicho que un punto no tiene dimensión; Yo te puedo demostrar, para empezar, que esto es un error. Un punto no es más que la esfera más pequeña que puedas imaginar; Una esfera viene definida por un contorno infinito. Por muy pequeño que sea, un punto representa también el infinito. Pensar que un punto no tiene dimensión es partir de una premisa falsa, cuyas consecuencias, como verás, pueden llegar a invalidar toda la teoría en que, actualmente, las matemáticas se basan. Las matemáticas nos dan resultados, cuando decimos que son válidos, siempre son absolutos o determinados; Pero, en un cosmos en constante movimiento nunca podremos definir una posición ¿Qué es entonces lo que no cuadra? En otras palabras, ¿Cómo se puede decir que las matemáticas son una ciencia exacta, si no conoce como se organizan los números en que se basa? ¿Diría un arquitecto que un edificio es perfecto sin conocer como se han hecho sus cimientos?

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 3   ¿Cómo podemos estar seguros que, la 4ª dimensión no se puede representar? La teoría fractal y la holográfica (también matemática) nos han puesto de relieve que podemos tener infinitas dimensiones, lo mismo que pasa en el mundo natural. ¿Por qué crees tener la certeza, que es imposible encontrar otra forma mejor de representar la realidad? Dicen los matemáticos que el infinito es algo que no tiene fin, pero… ¿Quién sabe eso? ¿Alguien ha estado? El infinito, así definido, es sólo eso: una definición. Y una definición no tiene porque ser igual a la verdad. Lo imposible (matemáticamente hablando) se basa en el mismo concepto, no deja de ser una posibilidad; Tal y como ocurre con el infinito… ¿Tú no sabes si eso pasará? Las consecuencias de todo esto van mucho más allá de lo que puedas pensar. El mundo real siempre se ha basado en dos planos diferentes como, por ejemplo, el espacio y el tiempo (podríamos definir muchos más). La mecánica cuántica sigue el mismo principio, al referirnos a ella siempre hablamos en términos de probabilidad. Vivimos en un mundo binario, tanto arriba como abajo, la realidad te deja siempre las dos puertas abiertas; Son las matemáticas las que las cierran con su obsesión por la determinación. Las matemáticas han de basarse en este concepto,”realidad”, el problema es que hace tiempo que perdieron esta esencia, prácticamente desde los antiguos griegos. Las matemáticas es la ciencia de la estática, lo que se refleja en esta obsesión por la definición, por los términos absolutos y, de preferencia, por una única solución. Esto entra en conflicto con un mundo, principalmente basado, en la indeterminación y, por supuesto, fundamentalmente en el movimiento. Estos dos conceptos, parece que nunca se tienen en cuenta. ¿No te parece casualidad que todo parezca estar definido por los números irracionales? ¿O… por qué es tan normal encontrarnos, con tanta frecuencia, conceptos como el cero y el infinito en infinidad de ecuaciones? Las matemáticas, quieran o no quieran, tienden a reflejar el mundo físico. Los números irracionales se escogen en física por su simplicidad, también porqué parecen proporcionar las magnitudes que mejor pueden representar al mundo natural. Las matemáticas, al 0 y al infinito no los considera ”números” irracionales pero, en realidad, están más cerca de ellos que de un número natural. Los números irracionales se pueden expresar como un cociente que no se puede simplificar; En el fondo, expresan una relación que, probablemente, nunca se determinará. También son infinitos, por este motivo son tan adecuados para representar a conceptos como el espacio y el tiempo. Siempre nos han contado que podemos colocar estos números en nuestra escala decimal ¡Así sin más! Mezclar números irracionales con números naturales lo vemos normal, pero… ¿Qué pasaría si esto fuera incorrecto? Siempre hemos partido del precepto que, un cociente indeterminado es prácticamente igual que un número natural. Pero… ¿no habíamos definido que esa igualdad nunca se iba a dar? Igualar ambos conceptos es equivalente a decir que, algo tan irreal como el infinito se puede comparar, de igual a igual, con un número determinado. Esto no deja de ser una contradicción.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 4   Esta disciplina siempre estableció que una solución siempre se tenía que demostrar. Esto fue así hasta hace, relativamente, poco tiempo. Un excepcional matemático demostró que siempre existirán soluciones que, aunque no se puedan demostrar, también son ciertas. Esto ha sido corroborado y hoy día es ampliamente aceptado por la comunidad. Pero, si las matemáticas han de representar al mundo real y éste viene definido en su totalidad por la “irracionalidad” ¿Cómo podemos encontrar soluciones determinadas que reflejen características del mundo real? La inmensa mayoría de los resultados matemáticos, ante este tipo de final, suele descartar la solución ¿No te parece que esto es una nueva contradicción? Lo imposible, por lo tanto, puede ser representado matemáticamente como una solución que, aunque no se pueda demostrar, efectivamente sea cierta. Su demostración, en consecuencia, no pasa por la solución de una ecuación, sino que se ha de validar fuera de este cerrado y encriptado código matemático. Se ha validar por otras vías, aquí lo vamos a ver a través de la geometría y también desde el punto de vista de la intuición. Esto, tampoco es tan extraño; Si lo piensas profundamente, ningún resultado, matemático o no, es validado si no podemos comprenderlo intuitivamente. La solución que te voy a mostrar, capaz de representar a la realidad y dar solución a múltiples conjeturas matemáticas, representa esta infinitesimal posibilidad de encontrar una solución que, aunque indemostrable (bajo el método matemático) sea cierta. Esto también representa ser crítico con la ciencia, por muy exacta que aparente ser; Haz caso también a la sabiduría popular porque, a veces “las apariencias engañan“. ¿Qué ocurriría si los “números irracionales” definieran nuestra realidad? Si esto fuera completamente verdad, con el “método oficial“ nunca lo podríamos demostrar. ¿Nunca te has planteado que, quizás, un modo unificado de validar un resultado no es más que una forma deliberada y muy limitada de entender la realidad? Las matemáticas nos hacen ver la realidad de forma lineal, exactamente de la misma manera que se organiza nuestra escala decimal. Esto lo podemos extender, como verás, incluso a la sociedad. Pero... nuestro mundo no es lineal, sino que se extiende en todas las direcciones espaciales. Si las matemáticas representan el mundo natural, entonces ¿Por qué descartar, de entrada, un cambio en la escala? ¿Te parece radical? A mí me parece más un salto lleno de libertad, muy alejado de un modo de pensar extremadamente unificado y limitado; Las matemáticas como están planteadas parecen ser una necesidad pero… ¡nada más lejos de la realidad! Simplemente consideramos que es así porque así nos lo han enseñado; ha pasado a formar parte de nuestras creencias o de nuestra estructura mental y esto… ¡Esto es algo a lo que cuesta renunciar! ¿No te resulta incoherente que, después de centenares de años de evolución, sigamos con tantas conjeturas matemáticas en el cajón, a la espera de una solución? Los matemáticos y los expertos en la “materia“ te dirán que es normal, que es cuestión de tiempo; Yo te digo que esto es incorrecto, que se han perdido en una jungla de razonamiento sin detenerse a pensar si son ciertos los preceptos en los que se basan.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 5   Quizás te pueda parecer algo místico, un término deliberadamente peyorativo, pero, como diría Einstein “la imaginación es más importante que el conocimiento“. Observar, con detenimiento, como funciona el mundo puede resultar más efectivo que buscar una solución basada únicamente en el razonamiento. A medida que avanzamos en la comprensión de nuestra sociedad o de nuestra forma de organizarnos, nos damos cuenta de que nos han mentido en muchas cosas. El objetivo siempre ha sido el mismo: mantener el status-quo al precio que sea. Para ello siempre se ha utilizado la manipulación, el engaño o el cambio de contexto; En el fondo, el poder siempre ha necesitado de nuestra colaboración para llevar a cabo sus objetivos. Las matemáticas, como verás, quizás sea la forma de manipulación más profunda que te puedas imaginar. Las matemáticas crean un contexto artificial que, sin embargo, hace que cambies tu forma de pensar, tu forma de ver la realidad; Y esto, quieras o no quieras, tiene su reflejo en la sociedad. Bienvenido al mundo irracional, una nueva manera de entender la realidad y de demostrarte cómo, de forma deliberada, las matemáticas siempre han estado desencaminadas. La sociedad no es más que un reflejo de sus preceptos y todos ellos te hacen ver la realidad de forma limitada. Ésta es una ciencia que se ha convertido en religión y… donde hay religión, una parte de la razón siempre es sacrificada. Te voy a demostrar la gran contradicción: una ciencia que es opuesta a cualquier creencia irracional, que se basa en premisas que no son ciertas, que a la fe la llama razón y que intenta encontrar soluciones determinadas en un mundo en movimiento, acaba siendo víctima de sus propias creencias. Las matemáticas no son más que una extensión de la religión, la base de la expansión de su doctrina…pero de esto…¡No te das cuenta! Esta es la magia de las ciencias exactas. He de confesar que, cuando acabe mi libro, quise llegar con mi teoría unificada (de la gravedad y la relatividad) primero a los físicos ¡Qué error! Estos no entendieron nada; Todo lo que no pueda ser validado con el “método científico“: análisis, medición, clasificación y experimentación no es válido. Después me dirigí a los matemáticos, ¡El error fue mayor! Si no se puede demostrar con el “método matemático“ es que está mal, no sirve de nada. Después tuve un periodo de reflexión, hasta que entendí en toda su extensión el concepto de religión, el pensamiento unificado. La religión te hace ver que algo es absolutamente normal, aunque en el fondo sea totalmente irracional y…aunque lo parezca, esto no es una paradoja. Aquellos que han de representar el carácter abierto que toda ciencia debe tener, en el fondo, crean un mundo cerrado, que no acepta nuevos preceptos fuera de su órbita de actuación, ni mucho menos que cuestiones la doctrina en que se basa. Al final entendí que, a quien debía dirigirme no era a ellos, sino a TI. Por eso mi obsesión en este tiempo siempre ha sido la misma: ¡simplificar! Lo que quiero es que TÚ lo entiendas. Luego, cuando lo hayas razonado, ya decidirás con que punto de vista te quieres quedar. Una vez me preguntaron ¿Qué es para ti la pseudociencia? Yo respondí simplemente: ¡Tener la mente abierta! Mi propósito es claro: mostrarte como las matemáticas están completamente equivocadas y cómo su propósito siempre ha sido modificar nuestras creencias para que seamos perfectos…“esclavos“. Esta es la historia.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 6   Un viaje hacia el pasado Uno de los matemáticos más importantes de la antigüedad fue, sin ninguna duda, Arquímedes. Gracias a él tenemos las fórmulas matemáticas que nos relacionan las áreas y los volúmenes de diferentes figuras geométricas, entre las que se encuentran la circunferencia, la esfera y algunas figuras elípticas. Los antiguos griegos fueron depositarios de un conocimiento que se remonta en el tiempo hasta el Antiguo Egipto. También fundaron diversas “escuelas de misterios” que hacían referencia a un gran conocimiento matemático que podía explicar, según ellos, todo el saber universal. Gracias a los griegos la geometría alcanzó carácter de ciencia inductiva, tal y como aún la conocemos hoy día. No obstante, en su evolución, esta “visión del mundo” tan realista acabó englobándose en un área del conocimiento mucho más generalista y artificial: las matemáticas. La geometría siempre basó su conocimiento en la observación. En este sentido, se puede decir que la geometría quería expresar, a escala, las medidas del mundo natural. La palabra geometría significa “la medida de la Tierra” lo que da a entender exactamente lo que representa. La gran mayoría de teoremas que ellos establecieron continúan formando parte de nuestra vida y del conocimiento universal. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que gran parte del conocimiento matemático en que hoy día aún nos basamos, proviene directamente de los griegos y, a su vez, del “mundo antiguo”. Arquímedes estableció que el volumen de una esfera se podía representar en función del cilindro que podía superponerse a ella, circunscribiendo la misma; Es decir, colocando una esfera dentro de un cilindro que tenga su mismo diámetro y altura. Este gran matemático estableció que el volumen de tal esfera sería entonces 2/3 partes del volumen de ese cilindro. En este manuscrito voy a procurar no poner fórmulas, esto es premeditado. Pienso que así será más fácil su comprensión. No quiero que te pierdas en formulaciones, porque lo más importante es la comprensión de los conceptos. Así que fórmulas: sólo las justas. De hecho sólo vamos a ver dos y una ya la conoces, es la más famosa de todas: el Teorema de Pitágoras. La esfera y el cilindro de Arquímedes son independientes del tamaño que tengan, sean más grandes o más pequeños esta igualdad siempre se dará: el radio, por lo tanto es secundario, no tiene mucha utilidad. Esta es una característica fundamental de la geometría y sería genial que no siguieras sin asimilar este concepto: la geometría no depende de las unidades de medida, ni definiciones complejas. Todas las figuras geométricas más básicas: circunferencia, esfera, cuadrado, triángulo, pirámide o cubo (entre otras) pueden expresarse unas respecto de otras en función de un radio, o un lado inicial. Esto significa, por tanto, que en base a una línea inicial, sus áreas y volúmenes van a estar todos ellos relacionados. La línea en sí (el radio) no es importante; lo fundamental es comprender que, para definir dicha línea necesitamos dos puntos, genéricamente un 0 y un 1 (da igual como estén de separados).

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 7   Un ejemplo: El volumen de un cubo siempre será 3 veces mayor que el volumen de una pirámide para una base y una altura dadas (sean las que sean). El 0 es el punto de partida, el 1 representa la longitud de dicha línea (radio o lado) aunque, como te he dicho, esto no es relevante; Da igual que sea 1cm, 1m, 1km o el diámetro de la Tierra. Lo importante es entender que, partiendo de dos puntos iniciales establecemos una escala; Una vez dada ésta podemos trabajar con las figuras geométricas. El concepto de escala es determinante, ello nos servirá para entender, un poco más adelante, porque entendemos mal nuestra escala decimal y todos los problemas que esto representa. El Teorema de Pitágoras es considerado, sin discusión, como el resultado matemático más famoso de la Historia. Éste establece la relación entre los lados de un triángulo rectángulo y su hipotenusa ¿Te acuerdas de esto? Seguro que te lo explicaron en el colegio. Observa que el Teorema como acabamos de comentar establece una relación similar; No importa como de grande sea el Triángulo, la relación siempre se cumplirá. Hay una historia que cuenta que Pitágoras estuvo en Egipto y que allí fue conducido, por un sacerdote egipcio, hasta los pies de la Gran Pirámide. En este lugar le fue revelada la famosa fórmula que, posteriormente, Pitágoras llevó a Grecia. Algo “similar“ al Teorema de Pitágoras es lo que establece el Teorema de Tales de Mileto, otro gran pensador y matemático. “Si en un triángulo se traza una línea paralela a cualquiera de sus lados, se obtiene un triángulo que es semejante al triángulo dado”. Esto quiere decir que los lados de los dos triángulos que obtenemos son proporcionales. Proporcional es un término equivalente a relación. Una relación, como vamos a ver, puede expresarse de muchas formas diferentes. Se dice que el Teorema de Tales de Mileto es la base de la geometría descriptiva. Según Herodoto, el propio Tales empleó tal resultado para medir la altura de la Pirámide de Keops, en Egipto. También estableció que el diámetro de una circunferencia separa siempre la misma en dos partes iguales. Aunque parezca una tontería, esto también será relevante. A partir de teoremas como estos, aunque nos pueden parecer evidentes, podemos determinar otras muchas propiedades de las figuras geométricas que, van a resultar fundamentales. Si hubiera que escoger, de entre todos ellos, algún resultado, sin ninguna duda, yo me quedo con el Teorema de Pitágoras porque, ¡date cuenta!... establece que una relación se ha de cumplir en una dimensión superior, la de los cuadrados. Esto, más adelante, será de una importancia capital y, en especial, cuando lleguemos a la conocida Conjetura de Fermat. Llegados a este punto sería muy importante definir con precisión todo lo que una escala representa. Vamos a ir ligando conceptos. ¿Por qué es importante esto? Te lo explico a continuación.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 8   Hoy día existe la creencia de que podemos encontrar un patrón que relacione las dos características más importantes del Universo que, hasta la fecha, no se han podido unificar: la gravedad y la relatividad. Todas las demás “fuerzas” o “efectos” conocidos se han podido unificar, excepto estos. Como ves el reto no es sólo uno, éste es solo un paso intermedio para llegar a un objetivo mucho mayor. Si podemos encontrar este patrón universal lo que nos estaría definiendo sería una escala, una escala en la que podamos relacionar la gravedad con la relatividad. Este es el objetivo de multitud de físicos, científicos y matemáticos que se lanzan a su búsqueda a través de múltiples mediciones, demostraciones y experimentos; Todo basado y razonado, lógicamente, a través del “método matemático“. También es una forma de decir que, determinados resultados matemáticos, como la demostración de la Teoría de la Relatividad de Einstein, pueden ser un ejemplo de cómo, aún partiendo de premisas equivocadas, se puede demostrar cualquier cosa. Paradójicamente, y esto es algo que me desconcierta, lo que Einstein estableció es correcto. Como Newton queda muy atrás en el tiempo, en el caso de Einstein sólo puedo pensar que primero estableció el resultado y después se inventó la demostración. Como esto no se puede, en teoría, demostrar, cada cuál es libre de pensar lo que quiera. Yo te mostraré, de una forma mucho más sencilla, como llegar a un resultado similar. ¿Por qué después de tanto tiempo aún no se ha logrado llegar a un patrón universal? ¿Es qué es tan complicado? Nos perdemos en formulaciones interminables y olvidamos lo más importante: hemos de definir bien los conceptos (o los puntos de partida) porque si estos están equivocados el trabajo puede multiplicarse, sin éxito, hasta el infinito. Si partes del camino equivocado es probable que des muchas vueltas hasta llegar al punto final que buscas o, también, que no lo consigas nunca. El concepto de escala Nuestro mundo viene definido por las escalas, eso es algo evidente. De hecho, la evolución del conocimiento ha consistido siempre en identificar patrones de comportamiento, tanto en la naturaleza, en nuestro cuerpo o en todo el Universo. Estos patrones los ponemos en escalas, que no son más que clasificaciones que hacemos de las manifestaciones que vemos. El patrón universal es la búsqueda de esta escala final; saber cómo se organiza, en su esencia final, el Universo. Todo el rato, como verás, partimos del mismo supuesto: las matemáticas han de representar la realidad o, de manera inversa, aquello que observamos debe de poder formularse matemáticamente. Es importante darse cuenta que, todas las escalas que podamos utilizar son artificiales. Cuando hacemos, por ejemplo, referencia a un metro como unidad de medida, simplemente lo hacemos porque es una medida adecuada a nuestra escala natural; Sin embargo, para referirnos a distancias estelares este concepto pierde gran parte de su significado, por lo que se hace “necesario” modificar la escala y pasar a una nueva unidad, en este caso el “año luz”.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 9   Todas las escalas son relativas, en función de lo que hagamos servir para comparar. Si hablamos en términos de distancias, podemos ver que tenemos decenas de magnitudes para expresar un mismo concepto. Lo único que nunca cambia es el punto inicial que hacemos servir de referencia para determinar que escala vamos a utilizar, me estoy refiriendo al concepto de unidad, ese “1” inicial. El 1, aunque puedas pensar que es un concepto natural, que no vale la pena analizar, nada más lejos de la realidad. La comprensión de algo tan banal como la unidad es el punto central para empezar a comprender la realidad. El 1 es la base de cualquier escala. Nosotros actualmente hacemos servir la base decimal, es decir, agrupamos los números de 10 en 10. Esto, que también parece natural, en el fondo no lo es tanto. Diversas culturas a lo largo de la Historia han utilizado escalas (agrupadas) muy diferentes. Los babilonios, por ejemplo, se basaron en una escala sexagesimal (60 números). Con la introducción del “cero” como valor posicional se inició el proceso hacia este estándar en la manera de contar. Ello fue debido a que resultaba mucho más sencillo o evidente transformarlo en lenguaje matemático. El 0, “su compañero“ es otro concepto que también dará mucho juego. Cuando hablo de los números es importante observar que no dejan de ser símbolos o conceptos para expresar la realidad. Hablar de número, símbolo o concepto, en el fondo, no representa ninguna diferencia. El 1 es la base de nuestro sistema decimal y de cualquier otro que puedas imaginar. Se puede decir perfectamente que el 1 es una escala natural. Ahora bien, detrás de este concepto hay muchos misterios detrás. Cuando formamos nuestra escala decimal, sumamos de 1 en 1 hasta llegar a 10; Hasta aquí todo perfecto, el problema surge cuando nos ponemos a analizar los números por separado. Por ejemplo, aunque lo puedas pensar, se desconoce por completo el patrón de formación de los números primos; Para los matemáticos éste continua siendo todo un misterio y así llevamos varios milenios. Algo que podría ser tan evidente, parece tener un grado de complicación “elevado al cuadrado”. Así pues, el 0 y el 1 son los números que representan cualquier escala, no importa cómo de grande sea ésta, el 0 es el punto inicial, y el 1 el punto final; ambos representan la primera división que hacemos en cualquier relación. Uno no tiene sentido sin el otro, esto es importante de asimilar. Una escala, por consiguiente, hace referencia a una relación que podemos reproducir tantas veces como queramos. Permíteme que me extienda en este concepto, pues es fundamental para entender los temas que, más adelante vamos a tratar. Escala o relación son, por tanto, conceptos similares que, sin embargo, guardan en su interior conceptos opuestos. Cuando establecemos una escala es porque queremos definir en un mismo patrón conceptos que clasificamos como opuestos. Aquí tendríamos infinidad de ejemplos: la escala musical, la escala de sonido, la escala métrica, la temperatura o cualquier otra que pueda venir a tu cabeza. El ejemplo más claro quizás sea el de la temperatura: establecemos una escala que denominamos en grados para pasar del frío más absoluto al calor más extremo que podamos medir. Ambos son conceptos opuestos que, gracias a la escala, podemos comparar (de uno en uno, de grado en grado).

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 10   Una escala conserva la misma relación tanto al principio como al final; Si queremos saber, por tanto, como se ha compuesto únicamente hemos de fijarnos en 2 puntos cualquiera siempre que estén uno al lado del otro. Aquí hay que hacer una apreciación, en estos ejemplos me estoy refiriendo a una escala lineal, es decir, en línea recta. De todas maneras, aunque hagamos referencia a líneas curvas, como el arco de una circunferencia, podemos hablar en términos similares; En este caso nuestra escala (análogamente a la temperatura) sería en grados. Si habláramos de otro tipo de curvas, como las exponenciales igualmente podríamos hallar, aunque sea menos evidente, que tipo de relación tenemos entre dos puntos consecutivos. Escala, relación, conceptos opuestos o relatividad son conceptos similares. Vivimos en un universo, en esencia binario, en el que observamos reiteradamente como todo puede expresarse en términos parecidos. La gravedad parece ser una relación entre la “masa” y la distancia. La relatividad, a su vez, una relación entre el espacio y el tiempo. De hecho las principales características de nuestro Universo parecen ser relaciones entre conceptos aparentemente opuestos. Lo que ocurre es que asignamos magnitudes que acompañan a los mismos; Pero lo fundamental, la relación, sin importar como la definas, siempre es la misma. La introducción de las magnitudes nos hace perdernos en los conceptos, es lo que quiero que veas. Una escala, por lo tanto, también es sinónimo de “fractal” un término actualmente muy utilizado para describir como parece estar formado el Universo. En el caso de una relación lineal hablaríamos de un fractal, de la misma manera, lineal. Las escalas y el mundo real En nuestro universo dual todo se clasifica en diferentes escalas. Las escalas no son más que una relación entre un concepto y su opuesto, he de insistir en esto. Más ejemplos: una fracción. Una escala no es más que un cociente entre conceptos diferentes: energía/gravedad, espacio/tiempo, etc. Esto es una forma alternativa de definir la relatividad en términos algo más matemáticos. A una fracción también se le denomina “razón”. Este concepto lo podemos expresar también de la siguiente manera, p.e: 1:100.000, como si de un mapa se tratara. Observa que una relación no depende de ninguna magnitud. Las escalas tienen esta cualidad, no necesitan de ninguna otra magnitud (o escala paralela) para describirlas. Todo el rato, ¡date cuenta! hablamos de escalas, de relaciones. Entonces observamos que una escala no sólo tiene estas cualidades; en su esencia lleva inscrito el concepto de relatividad. Una escala no tiene preferencia entre arriba y abajo, da igual como lo midas, da igual el punto de vista, todo va a ser relativo. Si queremos encontrar un patrón universal éste ha de tener el mismo comportamiento en todos sus puntos: tanto al principio como al final se ha de comportar de la misma manera. Este principio, por muchos conocido, se puede resumir como fue expresado hace ya mucho tiempo: “Como es arriba es abajo”. Si a esto le das una interpretación mística, eso corre de tu cuenta.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 11   En un universo binario, definido por las relaciones, siempre partimos de dos puntos. Este hecho es totalmente compatible con la idea de movimiento. Me explico: una relación no se puede simplificar, si lo hiciéramos dejaría de serlo, pasaríamos de tener dos puntos a sólo uno. Si lo piensas, en términos matemáticos hablaríamos de una fracción que no se puede simplificar más, no la puedes dividir y que dé un resultado determinado. En un universo infinito, en constante movimiento, de igual manera “ningún punto puede ser definido”. Para poder hacerlo tendríamos que movernos más rápido que la velocidad de la luz… ¡no sé tú! pero yo no puedo hacerlo. La concepción de considerar que: nunca hay un punto de partida, sino que siempre han de ser dos, es un punto de partida de un alcance incalculable. En matemáticas siempre partimos de un punto inicial, fíjate por ejemplo en nuestra escala decimal: siempre partimos del 0 y representamos esta escala en una recta, que podemos hacer tan larga como quieras. El 1 es el primer punto (natural) de esa recta, esa es su única cualidad pero… ¿Qué pasaría si esto estuviera mal? ¿Qué ocurriría si ambos, 0 y 1 fueran ambos nuestros puntos de partida?... Yo te lo digo, ¡muchas cosas cambiarían! ¿Entiendes lo profundo de este punto de partida? No partimos de una condición dada, sino que partimos de dos. Una sola condición nunca podría definir una escala, justo lo que estamos buscando. Este es el primer 1 que el “mago” de los números nos ha “robado”, un punto inicial. Veámoslo con otro ejemplo, es importante asimilar esto: La física cuántica nos ha revelado que las partículas fundamentales pueden ser definidas en términos de probabilidad. De hecho, algunos científicos aún van más allá. Werner Heisenberg, todo un referente dice: “los átomos no son cosas, son sólo tendencias, así que en vez de pensar en cosas, debes de pensar en posibilidades. Todo son posibilidades de la conciencia”. Esta afirmación la podemos extender a nuestro mundo natural, donde podemos ver que un suceso, fundamentalmente, puede darse o no. Normalmente pensamos que la probabilidad de que eso pase se extiende sólo en el sentido del futuro; Pero ocurre que olvidamos que nuestro estado presente (o el de la partícula fundamental) también fue determinado anteriormente, por la misma probabilidad inherente. Normalmente decimos que el 0 no tiene ninguna entidad, que su única función es la de ser un indicador de posición. Si lo pensamos, para establecer una escala su función es tan importante, como la que puede tener el número 1. Nuevamente podemos observar como, en el mundo real, no sólo no podemos definir una posición, tampoco podemos partir de una sola condición, ni obtener resultados determinados. Podríamos expresarlo como que el presente tampoco podemos nunca determinarlo, éste siempre se mueve más rápido de lo que podemos llegar a medir. En el mundo físico no se da una relación lineal entre el pasado y el futuro, se da una relación en términos de probabilidad y esto, en ambos casos, supone una relación en ambos planos temporales. Si lo expresamos en términos de movimiento el pasado y el futuro representarían dos puntos girando entre ellos. El universo parece decirme, en todo momento que, por muy distante que puedas imaginarte esta relación, en el fondo siempre es cuestión de dos.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 12   Imagina la relación, imagina un cociente (a/b) que nunca van a “juntarse“; por más que los dividas jamás tendrás un punto determinado. Los números nos expresan, en su escala más básica, como el mundo irracional o el puramente conceptual (fíjate en la comparación) como pueden ser las matemáticas, todos ellos nos expresan condiciones similares, igual que todas las relaciones que percibimos en la “realidad“. La escala más básica que podamos imaginar, como mínimo, siempre necesita dos puntos de inicio. Todo se basa en una relación, lo mires por donde lo mires. Si siempre tenemos, a ambos lados, una relación, por fuerza el “presente“ ha de consistir en esta combinación. No tenemos un punto de contacto, un solo “momento“ en que algo esté determinado. ¿Entonces cómo lo representamos? Te propongo esta manera: El presente, por muy cercano que sea, siempre es una combinación de pasado y futuro. La dimensión irracional Imagina que existe un “más allá“, algo equivalente a ese mundo inconsciente, que todos pensamos que existe. Es el terreno donde residen las ideas y los pensamientos. Este universo paralelo también es ese lugar donde almacenamos nuestros recuerdos y nuestros sueños. Siempre podemos pensar en el tiempo en ambos planos: espacio/tiempo y presente/pasado. No sólo se trata, por tanto, de una cuestión de espacio y de tiempo, también se refiere al pasado y al futuro (todo ha de estar conectado). Si piensas que el tiempo lo puedes descomponer de esta forma “imaginaria“ ¿Por qué el espacio no iba a poder desdoblarse de la misma manera? ¿Y si tuviéramos también un espacio imaginario? ¿Cómo sería? ¿Te lo imaginas? ¿O piensas que digo algo muy raro? Si así fuera, esto sólo podríamos representarlo geométricamente ¡de ninguna otra forma! Sólo necesitamos diseñar, como podemos representar el mundo irracional (o conceptual) y el mundo natural de la misma manera. En el fondo se trata de unificar dos escalas, una escala natural y una escala irracional. Pasado Futuro Presente 

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 13   Estoy suponiendo el siguiente funcionamiento: Cada vez que nos pensamos que descubrimos un mundo, éste antes era sólo un punto. Siempre ha pasado así: con todas las escalas que hemos ido descubriendo, a medida que íbamos descendiendo en el espacio, también hemos ido descendiendo en el tiempo (nuestra capacidad de medirlo en partes cada vez más pequeñas). Cada vez que descendemos descubrimos un nuevo mundo, le damos forma a ese punto, creamos un nuevo espacio. Imaginamos que existe porque lo podemos medir, pero, a medida que descendemos se va haciendo cada vez más inconsistente. Llegado un momento, pasa a ser prácticamente inmaterial; si lo piensas… casi, casi una cuestión de probabilidad. Este es el mundo cuántico, el mundo de las partículas elementales o el mundo irracional. Estamos diseñando un espacio unificado donde combinamos tres ejes: espacio/tiempo, pasado/futuro, consciente/inconsciente. Todos ellos dependen de un punto central: tu mente. Si dibujo cuatro puntos espaciales, pasa lo siguiente: ¡Creamos un cuadrado! Pero…. ¡espera un momento! ¿Estás seguro de esto? Yo sólo he dibujado 4 puntos en una figura, y 4 líneas en la siguiente. ¿Por qué piensas que se crea un cuadrado? El espacio interior no existe, yo no lo he dibujado. Éste solo lo ha creado tú mente. Este es el espacio “imaginario“ al que hago referencia. Este es el espacio que vamos a ver como se compone. Imagina que no existiera la muerte, y que la otra vida sólo fuera un lugar de paso, como nuestra vida “real“. No sería, por tanto, la vida eterna (como la entendemos), ni tampoco ese cielo soñado, esto estaría equivocado. Nuestra alma no moriría, simplemente se desplazaría a otro plano del “espacio“. Pasaríamos de un punto negro a un punto blanco. Si la otra vida fuera definida por la misma escala no moriría, sólo estaría en otro estado: simplemente dejaría de ser, pero no de existir. No te has preguntado porque siempre imaginamos que nuestras mentes están separadas, pero “las del otro lado“ están todas juntas en un espacio imaginario. ¿No te resulta incoherente pensar en esto? Para que el “sistema“ fuera geométrico, esta vida y esa otra inconsciente por fuerzan serían, únicamente, planos separados por el espacio y el tiempo, por el pasado y el futuro pero realmente serían equivalentes. Si lo piensas así, nuestra realidad no es más que estar a un lado de este eje imaginario, en un mundo que siempre está en movimiento.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 14   Quizás sea por este motivo que todo lo medimos todo en términos de 0 y 1. No es más que un reflejo del universo que llevamos dentro. Nosotros transmitimos esa información que llevamos dentro, cuando damos vida a otro ser pero, en el fondo, lo que transmitimos es energía codificada. Si podemos crear una vida nueva ¿Por qué no pensar que también podemos llevar una paralela? Me estoy refiriendo a tu subconsciente. Una sola partícula, que no puedes ni llegar a ver, puede contener toda la información del universo o, como mínimo, toda la que tú has percibido. Esto es un hecho, lo pone de manifiesto la física cuántica. Tú universo se reduce sólo a lo que percibes; Por lo tanto, aquí se encuentran también tus creencias. Tus creencias han sido limitadas por las matemáticas, que sólo te dejan ver el mundo a través de una escala, todas las demás conexiones con las dimensiones superiores, siempre te las han representado como una dimensión sobrepuesta, una dimensión que no podemos entender. Así, es imposible percibir que formamos parte de un espacio que conceptualizamos en forma tridimensional, pero que se extiende en infinitas direcciones. Y nosotros somos parte de ese universo holográfico. Todas las dimensiones, por fuerza, han de estar superpuestas. Si podemos apreciar infinitas divisiones en nuestra realidad, ¿Por qué iba a ser diferente “más allá“? Las dimensiones van del 1 al 3 pero, entre ellas, las dimensiones son infinitas. Esto lo ha puesto de manifiesto la teoría fractal, una teoría matemática ampliamente aceptada. ¿Cómo sino podríamos tener un solo patrón? En el universo todo lo que percibimos lo podemos dividir, lo podemos “estirar“, como el pensamiento, hasta el mismo infinito; este concepto marca nuestra realidad. La 4ª dimensión no está fuera, está dentro. Ese mundo imaginario está dentro de ti, pero también en el exterior; todo tiene su reflejo. Te presento (de nuevo) a los números irracionales; Vamos a crear, gracias a ellos, una escala tridimensional, no lineal, porque así es como el Universo se me manifiesta. Ya no hablamos de matemáticas, ahora vamos a hablar de geometría. Todo lo demás es artificial, es algo que nosotros hemos puesto. Hemos de entender como esa escala que buscamos, ella ya estaba antes de nuestra llegada. Nosotros no sólo definimos esta escala, ella también nos define a nosotros. ¿Entiendes la última relación, el patrón? Recuerda la condición, todo está relacionado. Si percibes un infinito ahí afuera, ¿Por qué piensas que tu subconsciente sólo es parte tuya? Tu subconsciente puede ser todo el infinito. Eso que delimitas sólo es tu ego, pero el infinito es mucho más profundo, se extiende a todo lo que puedas ver, en ambas direcciones. El universo está fuera, pero también está dentro. Solo hemos de entender los números de esta forma, en su sentido infinito. El infinito es un concepto muy mal definido. Aunque lo primero que cabría decir es que no tiene ni sentido definirlo, porque todo lo que puedas ver, medir, tocar u oler siempre tendrá infinitas manifestaciones en su ser. ¿Por qué definir lo que es? Esto hace que veas el mundo compuesto de puntos separados y determinados, aunque en el fondo están muy juntos, mucho más de lo que crees.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 15   Si todo tuviera el mismo sabor, en poco tiempo eliminaríamos esa definición del diccionario. No podríamos distinguirla…. Entonces ¿para que definirla? ¿Y si tú conciencia no fuera más que un punto? ¿Y si ambos universos colapsaran en todos sus puntos y también en el centro de tu conciencia? Si así fuera, tu conciencia sólo sería un punto, en un universo mucho más amplio. Lo que vamos a hacer, por tanto, es conectar ese universo “comunitario“ a tu mente: ¡voy a despertarte! Te voy a enseñar una nueva dimensión, la dimensión imaginaria. Una dimensión que siempre existió, pero que nos la ocultaron en nuestra escala decimal. Una dimensión capaz de explicarte tu existencia en este Universo tan “raro“. Los números irracionales Los números irracionales, en matemáticas, se engloban bajo el epígrafe de los números reales, lo que es una muestra de cierta “irracionalidad” en el lenguaje ¿Cómo puede ser “real” algo “irracional”? Pero la principal contradicción no es esta. ¿Sabes cuáles son las principales características de los números irracionales? Fundamentalmente dos: que ni son números, ni son irracionales. Considerarlos así es un error. Un número irracional habitualmente se define como el cociente entre dos números cuyo “resultado” no se puede determinar: nunca estará definido pues sus decimales tienden a infinito. El ejemplo más claro: √2 = 1,4142135624……… (Y así hasta el infinito y más allá). ¿Cómo podemos determinar que un cociente que jamás terminará es un número? ¿Tú lo entiendes? A lo más que podemos aspirar es a decir que esta relación tiende a un valor que podemos acotar, pero no precisar. Algo muy, muy diferente a referirnos, por ejemplo, al número 3. Un ejemplo. Supongo que conoces a los valores áureos  ò , sin lugar a dudas son los “números” más famosos de todas las matemáticas. El valor  es un valor que se forma como resultado de un cociente entre dos números consecutivos de una sucesión, conocida como la “Sucesión de Fibonacci” que es esta: 0,1,1,2,3,5,8,13,21….. Donde cada número resultante es la suma de sus dos números precedentes: 1+2 =3, 2+3=5, 3+5=8, etc.… Para obtener su valor vamos progresivamente haciendo el cociente entre dos números consecutivos: 13/8=1,625, 21/13 = 1,61538…. A medida que hacemos este cociente, entre números cada vez más grandes, obtenemos un cociente que se aproxima a este valor: 1,6180339887…….. ¿Podemos decir, de igual a igual que un número que se inicia como resultado de la suma entre dos números distintos y que se forma, como el resultado de un cociente entre números consecutivos y que, a más a más, tiende a infinito, es un número en el sentido “normal” que todos imaginamos? No, definitivamente.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 16   Veámoslo desde la perspectiva de . Este valor también expresa un cociente o una relación, en este caso entre el arco de una circunferencia y su diámetro. Lo curioso del caso es que el arco de una circunferencia, a su vez, está definido por el mismo valor y no sólo eso, además es infinito. Decir que  es un número más, por muy irracional que sea, definitivamente no tiene absolutamente ningún sentido. Esto lo voy a explicar más detenidamente, dada su importancia. No importa cómo te lo hayan contado ¡hazme caso! olvídate de eso; lo que importa es cómo tú lo entiendas, no te confundas con los conceptos. El lenguaje, de acuerdo con la opinión de Robert Kurzban, un psicólogo evolucionista, de una imaginación desbordante, “está diseñado para confundirnos“. Cuando asociamos conceptos, especialmente desde nuestra más tierna infancia es muy difícil desasociarlos, mentalmente se convierten en un mismo elemento. Así es como funciona nuestro intelecto, a fuerza de repetición, a fuerza de error-acierto. Una vez que damos algo por sentado pasa a formar parte de nuestras creencias, nuestro cerebro lo da por asimilado. Este psicólogo, de una forma magistral, lo expresa así: “tú no tienes acceso a la silla en la que te sientas“, una forma de decidir que tus creencias pueden no ser ciertas. ¿Y sí alguien, aunque no lo sepas, ha modificado tus creencias? Con esto quiero abrir un nuevo paréntesis. Simplemente para decirte que la magia del lenguaje es otra rama del adoctrinamiento. Vas a ver como si no definimos bien los conceptos siempre partiremos de premisas equivocadas. Con esto, como te dije al principio, podemos decir que cualquier cosa puede ser cierta (y esto lo dijo un matemático de nivel). Esto conduce, inevitablemente a la solución de tener que recurrir a la medición, para poder validar, de una forma práctica, cualquier formulación matemática. Además, es muy probable que lo peor no sólo sea eso sino que, además, nunca conseguiremos encontrar soluciones globales si vemos el mundo de forma lineal; todas ellas, por fuerza, han de ser soluciones puntuales. Es por este motivo que nunca hemos podido, hasta ahora, encontrar una solución final. Todo lo que vamos a ver conceptualmente está equivocado o, como mucho, definido de una forma limitada, en un solo sentido, nunca relacionado. Un número irracional es un cociente que nunca se podrá determinar. Por más que se intente, que te digan, que dicen que saben que pasa allá al final, la verdad es que al infinito no ha llegado nadie. Nadie te puede contar que es lo que pasa allá, nadie sabe si al final esos dos números convergerán; esa es la realidad. Esto es tan cierto como incorrecta es la definición usual que solemos dar al “concepto” de infinito. Si lo buscas en un diccionario te dirán que es algo que no tiene fin, pero te lo repito: ¡Tú eso no lo sabes, ni tú, ni yo ni nadie! El infinito es tan probable que suceda como que no, esa es la conclusión. Si alguien te dice que no, no le pidas una demostración, mejor que te lleve hasta allí si quiere enseñarte que esto es un error.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 17   Por lo tanto, un concepto fundamental, el infinito, como cualquier número no son más que un concepto. ¡No sabes si ocurrirá! Los números irracionales son relaciones entre conceptos, aparentemente opuestos. No los veas como números sino como conceptos opuestos, de irracionales no tienen nada, lo único que pasa es que no los sabemos interpretar. Un número irracional, por tanto, al margen de la definición, es un cociente que no podemos simplificar, en el fondo no es más que una relación; Exactamente igual que todo lo que venimos de explicar. Fueron los griegos los que dijeron que los números irracionales eran la puerta de entrada para entender la física del cosmos. Y los griegos eran tipos muy listos, los griegos, como verás, no se equivocaban. Ellos entendieron que los números representaban el mundo real, esta era la base de toda su filosofía; de la misma manera que el 0 y el 1 son nuestra escala natural. Los griegos también extrajeron los números reales de la geometría, para así poder operar con ellos y proporcionarnos todos esos maravillosos teoremas, con los que hoy día, queramos o no, aún funcionamos. Los griegos nos dejaron su legado no sólo en forma matemática, sino también en cómo se organiza (bien y mal) un estado. A partir de ese momento, los números evolucionaron de forma independiente, evolucionaron por una senda que hoy tiene un nombre diferente. En este proceso perdieron su esencia y no sólo eso, la geometría pasó a ser una rama más de las matemáticas. Este tema es importante, todos los teoremas y las conclusiones a que los griegos llegaron siempre se basaron en la observación de la realidad. En este sentido ellos siempre dieron, no sólo a la geometría, sino también a las matemáticas un aspecto práctico, en el sentido de proporcionarnos un método para entenderla. Sus conclusiones siempre mezclaron una gran dosis de razonamiento e imaginación y lo más determinante, siempre se resumían en fórmulas sencillas y elegantes. Ellos nunca necesitaron demostraciones de cientos de páginas; la naturaleza pensaban, no es complicada. ¡Date cuenta! Todas las fórmulas que definen nuestras “fuerzas” o “efectos”, la ley de la gravedad, la ley de la relatividad o cualquier otra de las fundamentales siempre son las más simples que puedas encontrar y, en su esencia, no son más que relaciones entre dos conceptos; de la misma manera que, por ejemplo, funciona la Ley de la probabilidad. Además, como ocurre con el Teorema de Pitágoras, ellas también se basan en los cuadrados. Si hablamos en términos de probabilidad en el mundo cuántico o natural existe un concepto equivalente: amplitud de probabilidad. Esto no es más que definir en una superficie (en una dimensión superior) los posibles resultados aleatorios que se puedan dar. Cualquier número lo puedes expresar de formas muy diferentes: un número no es sólo un punto. Un 4, por ejemplo, puede ser un cuadrado con un lado igual a 2. Un 8 puede ser un cubo, 2 x 2 x 2. Los números tienen esta cualidad, igual que la realidad, pueden ser expresados individualmente en las diferentes dimensiones espaciales.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 18   Entonces, no veas sólo un “número irracional” como un cociente entre dos puntos opuestos, también pueden ser un cociente entre planos (o superficies) contrapuestos. Esta distinción también tiene una importancia fundamental. Un ejemplo: Siempre decimos que  es la relación entre el arco de una circunferencia y su diámetro; pero  también es la superficie de una esfera de diámetro 1. Por lo tanto, este valor relaciona, de igual manera, una superficie con un diámetro. Además, este diámetro es la escala natural, el 1. Si lo piensas, no importa como sea de grande la circunferencia, esta relación siempre se mantendrá. Podemos definir así un concepto diferente para la expresión “número irracional”. Decir que en una circunferencia su diámetro no es 1, sino que, por ejemplo, es 7 es sólo una cuestión de escala, el mismo concepto que representa el número ; Sólo quiere decir que la unidad de medida (artificial) que hemos escogido es 7 veces más grande pero, en el fondo, esto no representa nada. Si pensamos en una figura tridimensional, un cubo por ejemplo, la única posibilidad de que sus caras nunca se encuentren, aunque “estiremos“ sus aristas hasta el “final” es que ambas estén en planos contrapuestos. Esto sucede cuando éstas están en un plano de 90º. Este es el concepto de plano opuesto, geométricamente hablando. La geometría trabaja con longitudes y ángulos, no se basa en los números reales, estos sólo sirven para determinar qué tipo de longitudes y ángulos son necesarios para trabajar con las figuras pero, en esencia, no son determinantes. Una figura geométrica se representa mediante planos dispuestos en diferentes “sentidos” espaciales; no tiene preferencia por la orientación, da igual como la dispongas. Una numeración lineal (como la escala decimal) nunca la podrá representar en una sola escala; En todo caso tendríamos que trabajar con una ordenación espacial de los números: algo muy, muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Esta es una diferencia muy grande en como interpretamos nuestra escala decimal, siempre la vemos en un sentido lineal pero… ¿Quién te asegura que no se pueda representar espacialmente? Además, como vamos a ver, una disposición espacial tiene muchísimo más sentido si lo que queremos es que represente a la realidad. Una escala decimal parece (es coherente) que no tenga sentido si no la representamos de forma ordenada. Aquí, lo que estamos diciendo es lo contrario: en una disposición espacial el orden no tiene ningún sentido. El orden parece ser más un objetivo que una necesidad en el mundo real. Un cubo no importa que lo gires, o que le des la vuelta 100 veces, hagas lo que hagas seguirá siendo la misma figura. En una escala tridimensional siempre se cumplirá el precepto: “como es arriba es abajo”, de igual manera que pasa en la escala decimal, pero en todas las direcciones del espacio, no sólo una. Imaginar la realidad como una línea recta perfectamente ordenada, es ver la realidad de forma muy limitada ¿No se qué opinas tu?

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 19   Lo importante: en una figura geométrica el radio inicial no tiene ninguna importancia, lo único que cuenta son las relaciones entre los planos. Estas relaciones siempre se conservarán independientemente que la figura se aumente o se reduzca. El radio, como una longitud definida, definitivamente, es irrelevante. Una última apreciación, que más adelante también será importante. No sé si lo has pensado, pero los números primos tienen exactamente el mismo comportamiento. Los números primos no se pueden dividir por ningún otro número, excepto por el 1 (que es la escala natural). Los números primos tienen las mismas cualidades que las relaciones representan ya que no se pueden expresar, como el cociente entre dos números naturales. Entonces, para poder saber cómo se relacionan entre ellos, siguiendo esta lógica, es absurdo buscar un patrón en una escala lineal, por fuerza ésta ha de ser espacial. La lógica matemática. Toda la lógica subyacente a las matemáticas que estudiamos puede ser expresada de la siguiente manera: A=B, la relación entre dos conceptos aparentemente opuestos que tratamos de igualar. Como ves, no parece complicado. Luego, si quieres podemos repetir esta igualdad 1.000.000 de veces; De esta manera lo podemos complicar hasta la eternidad. Da igual cuantas veces descompongas A ò B en una relación similar, lo puedes hacer tantas veces como quieras: el resultado siempre será el mismo. Siempre vas a moverte entre puntos diferentes de la escala pero, y esto es lo importante, sin salir nunca de ella. En el fondo, la lógica matemática también es fractal. Como expresa Marcus du Sautoy, matemático e investigador de los números: “A primera vista es difícil creer que la complejidad del mundo natural pueda basarse en ideas matemáticas sencillas, pero la teoría de las formas fractales ha puesto en evidencia que incluso los rasgos más complejos del mundo natural, pueden recrearse utilizando fórmulas matemáticas sencillas”. La lógica matemática es circular, siempre se mueve entre dos puntos, como nuestra escala decimal. Siempre vamos a encontrar soluciones puntuales; Como éstas, todas las que quieras, pero nunca una solución global. El problema es evidente: faltan condiciones. Si buscamos un patrón tridimensional nunca podremos hallarlo si nos basamos en líneas o ejes situados en el mismo plano. Entender que un patrón universal ha de representar al Universo es entender que únicamente es posible si se comporta como él: en forma tridimensional. Para buscar un patrón tridimensional necesitamos exactamente eso, tres condiciones, tres ejes de referencia. Si lo quieres ver en términos matemáticos tendríamos que decir que A=B=C. ¿Te das cuenta? El mago de los números aquí también ha hecho de las suyas, nos ha robado un eje, el problema es que no somos conscientes de que nos falta. Con esta formulación estamos definiendo matemáticamente algo muy diferente. Si buscamos una representación espacial es lógico pensar que nos hace falta un mínimo de 3 puntos para formar un plano. Con 3 puntos dispuestos espacialmente podemos formar un triángulo, tampoco necesitamos más.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 20   A esto lo puedes definir, si quieres, como Trinidad. Observa además que, esta disposición enlaza a la perfección con el Teorema más famoso de la Historia de la Humanidad. Pitágoras, de forma recurrente, nos aparece una y otra vez. Veámoslo con un ejemplo: Imagina que quieres embaldosar el suelo del comedor con un mínimo de figuras iguales. Una condición imprescindible para embaldosar con polígonos regulares, es que la suma de un número entero de ángulos iguales ha de ser 360 grados. Los únicos polígonos que suman estos ángulos son: el hexágono regular, el triángulo equilátero y el cuadrado. Todos ellos pueden reducirse a su vez a una única figura, el triángulo rectángulo. La forma más sencilla de rellenar todo un espacio es, en base a triángulos rectángulos. Si quisiéramos rellenar de una forma tan eficiente un volumen tridimensional podríamos hacerlo de la misma manera. La Conjetura de Fermat hace referencia de forma directa a Pitágoras. Esta conjetura dice, básicamente, que no existe un exponente natural mayor que 2 que sea solución en una formulación equivalente a dicho Teorema. El Teorema de Pitágoras es muy especial, como comenté al principio: relaciona la relación que debe darse en las longitudes de un triángulo rectángulo en una dimensión superior, dado que elevamos al cuadrado (formamos planos); Si el mundo estuviera construido en base a triángulos rectángulos, podríamos imaginar que únicamente necesitamos una sola condición para llevarlo a cabo: elevar al cuadrado. Como resultado del Teorema (ya demostrado) de Fermat se concluyó que no existe ningún número natural mayor que dos que cumpla el Teorema de Pitágoras; Es decir, elevando al cuadrado encontramos una igualdad, pero si lo hacemos con un exponente natural superior esta nunca se dará. En resumen, existe como tal el Teorema de Pitágoras y nada más. Si, como hemos dicho al principio, las matemáticas han de representar la realidad podemos extrapolar o intuir el siguiente resultado: si el mundo real se manifiesta al cuadrado, coincide a la perfección con la dimensión en que se cumple la condición de un triángulo rectángulo. Si somos capaces de demostrar que esto es así, tendremos una demostración alternativa, pero muy especial a la Conjetura de Fermat. Partir de una concepción diferente a la “oficial” puede ser un buen punto de partida incluso para abordar, de forma sencilla, la solución a muchas conjeturas pendientes de resolución. La escala decimal. Hasta ahora hemos hechos dos suposiciones fundamentales. La primera es que tenemos que partir de dos puntos separados: el 0 y el 1. La segunda es que podemos construir una escala espacial en base a triángulos rectángulos. Todo esto no contradice para nada la existencia de una escala decimal, la que se compone de 10 puntos, los que van del 0 al 9 (ambos incluidos); Eso sí, vista también de forma espacial.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 21   Establecer una escala, así definida, supone abandonar la idea de que la escala decimal avanza sólo en línea recta. Esto no sólo lo digo yo, también lo dijo Kant cuando afirmó: “Todo lo que se extiende en línea recta, miente”. Lamentablemente, también gracias a él el razonamiento metafísico pasó de moda, pasó a ser un concepto devaluado, sin lógica ninguna. Una manera, como cualquier otra, de cerrarnos, a nosotros mismos, una puerta (o un punto de vista opuesto). Si la escala decimal se basa en el 0 y el 1, que es nuestro patrón natural la escala decimal, por consiguiente, debe de ser un referente para establecer el patrón universal que, ya de paso, estamos buscando. Ya reúne, aunque en una dimensión limitada, todas las características en que el Universo parece basarse. Lo más importante de la escala decimal son las agrupaciones de 10 en 10. Date cuenta que la escala decimal es un fractal; entre 0 y 1 podemos colocar otros 10 números (0,1….0,2…0, 3… etc.) y este proceso lo podemos extender hasta el mismo infinito (0,01…0,002…0,003… etc.). Además entre cualquier otro par de puntos siempre podemos hacer lo mismo. Ese par de puntos has de pensar que no son más que un 0 y un 1. ¡Fíjate en cómo vamos a recomponer la escala! Tenemos, por tanto, un fractal (natural) que va de 10 en 10. Como el objetivo es buscar una escala tridimensional, tal y como es la realidad, necesitamos saber que pasa entre 0 y 1; Ya sabemos que hay 10 puntos, el objetivo es ver cómo se pueden disponer estos 10 puntos en forma espacial, formando una “unidad” y que además tengan la particularidad de que su principal condición sean las elevaciones al cuadrado. En otras palabras, si estamos suponiendo todo el rato que existe un patrón que conecta todas las escalas, entre parejas de 0s y 1s no puede no haber nada, ya que todo debe de estar conectado. La escala decimal nos lo confirma, podemos dividir una recta hasta el mismo infinito, prácticamente hasta un punto. La escala que buscamos, como ves, es fractal, siempre pasará lo mismo entre cualquier par de unos. Esto es muy importante que lo veas, no imagines que entre 0 y 1 hay sólo una recta que puedes dividir y dividir hasta el mismo infinito, en cada uno de sus puntos. Imagina que entre 0 y 1 hay una forma tridimensional, imagina una esfera, o un cuadrado, ¡lo que quieras!, pero imagina una forma fractal que crece de la misma manera, que siempre conserva la forma. No veas sólo un punto, dale volumen. ¡Ponte las gafas 3D! Esto significa, de la misma manera que he establecido que partimos de dos puntos separados, algo muy radical: los números no se disponen exclusivamente en “línea recta” sino que, fundamentalmente se disponen espacialmente. Esto echa por tierra, si así lo piensas, toda la idea que tenemos respecto a cómo se forman los números: algo que difícilmente se nos pasaría por la cabeza. No es así como nos han educado. La creatividad es algo que no se enseña en el colegio, allí solo se aplica un método, cada asignatura es un conjunto de normas, fórmulas o sucesos. La mejor cualidad es sólo la capacidad de memorizar.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 22   Después de estos dos últimos apartados creo que hay que hablar claro. Desde que conocemos las matemáticas como “ciencia exacta” no se conoce cuál es el patrón de formación de los números primos. La ciencia que dice ser más exacta desconoce cuál es el patrón de formación de los números en que se basa. ¿Cómo puede afirmar entonces que todo lo que dice es una verdad absoluta, por más razonamientos lógicos que establezca? ¿Por qué después de cientos de años aún seguimos encontrando en el cajón tantas conjeturas matemáticas pendientes de resolución? Si hablas con un matemático te dirá que las cosas llevan su tiempo, aunque nunca nadie admitirá que quizás puedan estar equivocados. Yo te lo digo claro, es todo un cuento. Es imposible llegar a soluciones globales si partimos de conceptos equivocados. A todo lo más que se puede aspirar es a encontrar soluciones puntuales, dentro de un procedimiento circular. La solución no consiste en encontrar en qué punto A ò B se encuentran, la solución consiste en entender la escala. Los matemáticos están dentro de ella, no ven lo que pasa fuera. Ellos no pueden entender que la escala en sí es la solución y esto, con sus métodos es imposible que tenga una demostración. Lo único válido para entenderlo es la geometría, el origen de las matemáticas. El tema es más fuerte de que piensas, significa que las matemáticas siempre nos han llevado por el camino equivocado. No quiere decir que no sirvan, para nada, sino que lo que han hecho ha sido dar una gran vuelta, una inmensa vuelta para llegar al final del camino y encontrarse con un muro: l

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